06 septiembre 2013

Nicolás, el políglota


En todo el mundo existen más de 7.000 lenguas. El chino mandarín ocupa el primer lugar con más de mil millones de hablantes por número de nativos. Según el Anuario 2012 del Instituto Cervantes, le sigue el español, con casi 500 millones de hablantes por número de habitantes. Es éste, además, el idioma oficial en 21 países, uno de los seis idiomas oficiales en la Organización de las Naciones Unidas, el segundo más estudiado, después del inglés, y el tercero más utilizado en Internet con un incremento de más de 800% durante los últimos once años. En las redes sociales Facebook y Twitter, el inglés y el español son las lenguas en que se expresan más de 274 millones de usuarios.

Sin embargo, a Nicolás Maduro no le basta con que sus seguidores lo lean, en algunas ocasiones hasta con cierta dificultad, en su lengua materna. A pesar de sus archiconocidos deslices y dislates gramaticales, ortográficos, sintácticos, disléxicos y hermenéuticos, ha decidido comenzar a tuitear en inglés, francés, portugués y árabe, y se ha permitido anunciar que dentro de poco lo hará también en ruso y en chino mandarín.

Si el propósito de internacionalizar sus mensajes en distintos idiomas estuviere acompañado de su esfuerzo en aprenderlos como para atreverse a escribir en cada uno de ellos, uno podría pensar que el sujeto de marras, en el ínterin de su aventura turística en el transbordador de la Cancillería, descubrió las ventajas de la poliglotía, pero presumimos que el repentino interés no llega a tanto. De hecho, sus habilidades lingüísticas dejan mucho qué desear. ¿Recuerdan la lectura de aquel mensaje de pésame en francés que leyó en el velorio de su mentor? No comments!

La verdad es que si ya le cuesta bastante comunicarse fluida y correctamente en español, y sus discursos, además de insustanciales, repetitivos y aburridos, chapotean en el fango de la procacidad, ¿cómo cree que puede tuitear en distintos idiomas, cuando no domina ni siquiera el propio?

Basta leer uno de sus tweets en inglés para comprobar la pésima traducción: I am in constant touch, in real time, with the Power Chiefs of Staff and leading power restoration in centralwestern part of the country... (@maduro_en). Tampoco la siguiente oración en francés está bien construida, por lo que pierde su sentido: C'est clair q la main de ceux qui veulent affaiblir n. pays est impliquée, suivons le chemin du travail et prospérité. Unité et progrès! (@maduro_fr). No tengo la menor idea de qué será lo que dice aquí, pero confío en que alguno de los lectores domine el árabe y nos revele el misterio de esta frase u oración: رئيس جمهورية فنزويلا البوليفارية. ابن تشافيز. نبني الوطن بكفاءة ثورية (@maduro_ar).

Así, pues, sólo hay dos maneras de que Nicolás escriba en cualquier otro idioma: utilizando el traductor online de Google, que es gratuito, pero abunda en errores de interpretación, debido a que la máquina no comprende el contexto de ciertas expresiones; o contratando a un equipo de traductores profesionales, cuyos honorarios no quiero imaginar, y si este fuere el caso, se perdieron esos reales.

13 junio 2013

¿Hay alguna novedad en las noticias?

Hay días en los que uno prefiere no enterarse de nada, no saber qué sucede a media cuadra, ni en el pueblo vecino, ni en ningún lugar del mapa. Hay veces en que la rutina informativa cansa, precisamente porque las noticias diarias son tan parecidas que uno se pregunta si no serán las mismas, frecuentemente protagonizadas por los mismos personajes que repiten las mismas sandeces, pero narradas de diversas maneras en fechas distintas.

En nuestro país, la novedad es que ha habido muy pocas novedades en los últimos quince años. Por más que el régimen anuncie nuevos planes, medidas y misiones, ninguno de estos ha cambiado en nada, excepto en los nombres, siempre rimbombantes, extensos e imposibles de memorizar. La política enfoca invariablemente a los mismos actores, se rige por las mismas causas y utiliza los mismos métodos.

Tampoco ha habido nuevas en la cotidianidad de los venezolanos. El problema de la escasez de productos que ocupa los titulares de las últimas semanas comenzó hace una década, a raíz de las confiscaciones y expropiaciones; el de la inflación desbocada viene cabalgando desde lejos a lomo del giordanismo utópico; el de la inseguridad es de tan remota data, que ya ni recordamos cuándo se colocó la primera concertina eléctrica ni quién fue el primer muerto por el hampa; el de los salarios de los docentes universitarios, como el de los médicos y los policías, es un atavismo histórico; el de la criminalización de las manifestaciones y de la disidencia se pierde de vista en el tiempo; el de las violaciones a los derechos humanos es un mal hábito de éste y de todos los gobiernos anteriores; el de la corrupción no solo parece irresoluble, hasta podría incluirse, ilustrado en un abanico de billetes, en el escudo nacional.

¿Cuál es, entonces, la noticia? Quizás sea la recurrencia de los acontecimientos. ¿Dónde está la novedad? Quizás en las reacciones que todavía provocan hechos a los que no nos acostumbramos. Es interesante ver la abundancia de comentarios y enconadas réplicas y contrarréplicas al pie de las malas noticias, pero a las buenas casi nadie les dedica un aplauso. No se escriben expresiones de elogio con la misma frecuencia que se escriben críticas, quejas y reclamos.

Según el DRAE, noticia es "noción, conocimiento". Noticiar es dar a conocer "una comunicación antes desconocida". Una noticia bomba es "la que impresiona por ser imprevista y muy importante".

La última noticia bomba que conocimos fue la del audio de Mario Silva. Sin embargo, cuando lo escuchamos, nos dimos cuenta de que sus revelaciones simplemente confirmaron lo que ya sabíamos o suponíamos. No es noticia, en cambio, que el ministro de Finanzas diga que "la dificultad de la economía es la inflación", pero lo noticioso de esta declaración parece que radica en que lo dice como si acabara de descubrir un nuevo continente.

Hoy es uno de esos días en que hubiese preferido no leer la prensa, ni escuchar la radio, ni ver el noticiero de la televisión, pero sucumbí a la expectativa de encontrar alguna novedad en las noticias, y en efecto la encontré: "El papa Francisco recibirá a Nicolás Maduro".

31 enero 2012

Censura a las redes sociales



¡Cuánto miedo le tienen los gobiernos a la libertad de expresión!

Lo mismo da que sean democráticos o autocráticos, a todos les molesta que los ciudadanos digan lo que  piensan acerca de ellos y de sus gestiones públicas. Ahora la censura y el control comienzan a afincarse sobre las redes sociales, principalmente Twitter y Facebook, así como sobre Youtube y los Blogs, porque son medios de comunicación masivos, a través de los cuales se escribe y se muestra, sin fronteras, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, de la sociedad, de los países y de los gobiernos.

La experiencia del efecto dominó causado por la divulgación en tiempo real de SMS, MMS, tweets y videos a escala planetaria de lo que sucedía en Túnez, Egipto y Libia, significó para los demás gobernantes una advertencia en letras mayúsculas con luces de neón:

¡CUIDADO! 
¡TWITTER PUEDE DERRIBARTE!
¡FACEBOOK ES TU PEOR ENEMIGO!
¡YOUTUBE TE PERSIGUE!

El poder político de cualquier nación podría no querer que el resto del mundo vea lo que hay en el trastero de su realidad, y para ocultarlo recurriría a la censura en modo silencio selectivo, imponiendo a las redes sociales la obligación de bloquear aquellos mensajes cuyo contenido sea considerado, ya por el gobierno, ya según las leyes de ese país, inapropiado. Twitter ha sido la primera en manifestar que está dispuesta a borrar de su plataforma contenidos enviados por sus usuarios, si algún gobierno así se lo exige, aunque los tweets seguirán visibles para el resto del mundo. En consecuencia, los mensajes escritos y audiovisuales de twitterdisidentes, bloggeropinadores, facebookcríticos y youtubereporteros quedarían en el limbo blanco y silencioso, sólo intrafronteras, si su contenido fuese considerado "políticamente incorrecto" por los cibercensuradores de su país.

Los regímenes totalitarios comunistas de China y Corea del Norte prohíben el acceso de las redes sociales Twitter, Facebook y Youtube, sin embargo, a los chinos se les permite usar Internet. El gobierno de Talilandia es, a la fecha, el primero en el mundo que ha decidido endurecer la legislación para bloquear información y censurar contenidos comunicacionales.

Países que censuran y bloquean el acceso a redes sociales

Facebook: Malasia, China, Pakistán, Siria, Irán, Uzbekistán, Bangladesh y Vietnam.
Twitter:  Emiratos Árabes Unidos, China, Pakistán.
Youtube:  Irán, Libia, China, Túnez, Turquía, Turkmenistán.

En el momento en que escribo este breve artículo -probablemente censurable, por ser políticamente incorrecto-, en China se acaba de juzgar a un veterano disidente de nombre Zhu Yufu, por "incitar a la subversión del poder del Estado". La acusación presentó como pruebas un poema escrito por él y varios mensajes que envió por Skype.

23 octubre 2011

Adictos al twitter

Suceden tantas cosas distintas en todas partes del planeta, que ya no sé si merece la pena escribir sobre ellas en una cuartilla o dos, cuando existe un modo más puntual, efectivo y veloz de reseñarlas.

En Venezuela, en un mismo día puede ocurrir que asesinen a quince personas, que dos ciudades queden incomunicadas debido al derrumbe de una carretera, que se produzcan al menos tres manifestaciones en diferentes puntos de la capital, que la Asamblea Nacional apruebe una ley absurda, que alguna de las Salas del Tribunal Supremo de Justicia dicte una sentencia inconstitucional, que Conatel sancione a uno cualquiera de los medios de comunicación, que el Presidente de la república improvise alguna nueva forma de vulnerar derechos fundamentales..., mientras la mayoría de nosotros intenta ocuparse en sus propios asuntos sin perder de vista el twitter, porque de cualesquiera de estos acontecimientos nos enteraremos en apenas 140 caracteres.

El twitter se ha convertido en una herramienta esencial de comunicación que supera en mucho a los medios tradicionales por la velocidad de sus actualizaciones. Las personas transmiten toda clase de información (tweets) desde el lugar y en el momento en que ocurren, se multiplican (retweets) con una rapidez asombrosa y se difunden a escala mundial en cuestión de minutos. Nuestra necesidad de saber qué está pasando aquí y allá y ahora es insaciable, pero también existe la necesidad de compartir con los demás algunas de las cosas que cada uno piensa, ve, escucha, desea, decide y hace. 

La adicción a esta red social revela la importancia de las interrelaciones en un mundo donde el tiempo parece que transcurre más rápido que antes, por lo que a la gente le resulta más difícil coordinar sus citas y alcanzar el ritmo de las innovaciones. Las facilidades que ofrece el twitter -desde drenar emociones y comentar un partido de fútbol hasta publicitar una empresa y derribar gobiernos- son extraordinarias por su efecto masivo, un fenómeno incomparable que introduce cambios radicales en la conducta humana.

Sin embargo, habiendo en el mundo 7.500 millones de personas (año 2011), apenas 175 millones utilizan twitter, esto es, poco más del 2.33% de la población mundial, lo que pone en duda su carácter masivo.         

14 abril 2008

Prensa libre

Por Delfina Acosta

Soy periodista y mi único amo es el pueblo. Sólo respondo a su voz de mando. El fanático Nicanor Duarte Frutos ha dicho que la prensa sirve a los intereses de su patrón. Bien yo sé que la prensa escrita, concretamente la prensa de ABC, no hace sino contar al pueblo lector lo que medio mundo sabe, al fin de cuentas: arreamiento de los funcionarios del Estado para asistir a los actos del oficialismo colorado. El sistema del arreo, que muestra que existe todavía la esclavitud cívica en el Paraguay, es, entre otras aflicciones impuestas por el oficialismo, lo que se denuncia a través de la imprenta.

Personalmente, creo que los periodistas de ABC Color han desarrollado un importante sentido de autocrítica. Su labor dentro de sus respectivos espacios no merece el calificativo de sometida o venal, como ha dicho el presidente de la República. Por el tiempo que ya llevo trabajando en ABC Color, deduzco que escribimos con libertad. Somos seres humanos, y nos equivocamos así como damos en el clavo, pero prevalece en nuestro ánimo el afán formal de prestar el mejor servicio informativo al lector.

Pero a otra cosa: Hace un tiempo terminé de leer “La cabaña del Tío Tom”. Su lectura me había recreado en la infancia. Tras la relectura, pensé en los sinsabores de la esclavitud. A veces los paraguayos somos esclavos y no nos damos cuenta de ello, lo cual, finalmente, hace menos desgraciada nuestra existencia.

Llegó la hora de romper las cadenas morales y económicas.

En primer lugar, hay que ir a votar el 20 de abril. Su voto permitirá que se abra ante nuestros ojos un país donde ya no se repita esa odiosa práctica de reclutar a policías y empleados públicos para poner la nuca ante las arengas de los oficialistas.

Elige a los mejores candidatos. No sea que por mera simpatía, porque se ha encontrado con un señor conocido que le habló bien de fulano de tal, que hoy se postula para candidato, usted vaya a votar por él.

Elige para nuestras próximas autoridades a aquellos candidatos que tienen testimonio de lucha y que pelearán con uñas, dientes e inteligencia por levantar al Paraguay a través de la educación, la salud y la economía.

Mira, lector, que muchos rostros se verán en las papeletas. Identifica el rostro de aquel en quien tienes depositada tu confianza, pues has visto cómo y cuánto se esforzó por no defraudar, en las más difíciles horas, al pueblo.

Aquellas personas que dicen que no van a votar, aun cuando se sientan conformes con la argumentación neutral que han formulado en su cabeza, se quedan a un lado del camino de la historia del Paraguay, y a un lado de su propio camino. ¿Por qué? Pues porque pierden su derecho a reclamar lo que parezca reclamable al Gobierno venidero.

El Paraguay va a ganar. Y ganará masivamente. Y si nos quieren robar la ganancia, estaremos en las calles, con cánticos y banderas, defendiendo nuestro triunfo. Y ya que nos vamos acostumbrando a hacer, como pueblo, un diario reclamo de nuestros derechos, haremos que se cumplan la voluntad y la necesidad del país: salud y educación para todos. La impunidad y la justicia supeditada a los intereses de la rosca mafiosa pasarán a formar parte de un mal sueño.

P.D.: Yo no tengo más amo que usted, lector. Estoy abierta a sus sugerencias.

31 marzo 2008

Me queda la palabra

Por Delfina Acosta

Si uno se callara en este país que está inmerso en el robo a gran escala, si uno se tapiara la boca, los políticos que están en el Gobierno y sus alrededores seguirán comiendo al pueblo, como si este fuera un plato servido de bife con huevos revueltos.

¿Por qué los periodistas abrimos la boca, mal que les pese a muchos o a algunos políticos? Pues porque si nosotros, que hacemos la función del parlante, no damos a conocer la mentira diaria con que este Gobierno pretende mantenerse en su asiento, ¿quiénes hablarán por aquellas mujeres pálidas y por aquellos niños enclenques que se rebuscan entre las basuras para sobrevivir?

Miedo deberíamos tener los periodistas de quedarnos mudos.

Blanca Ovelar miente a los paraguayos prometiendo lo que no podrá cumplir, pues la rosca mafiosa que la acompaña está preparando nuevos cuchillos y tenedores para devorar los zoquetes del Estado en caso de que ella llegue al poder.

¿Qué nuevo plan de Gobierno puede funcionar cuando las máximas autoridades del Partido Colorado, no han mostrado, hasta los tiempos que corren, sino una evidente incapacidad para desarrollar un programa de salud y de educación que responda a la gente de los más humildes estratos sociales?

El pueblo necesita igualdad social. Desea comer dignamente. Las más apremiadas gentes a quienes vemos tirando carros por las calles, odian trabajar en Cateura, ese mundo atestado de moscas. ¿A quién se le ocurriría “hacer oficina” todos los días de su vida, en medio de la basura, si no fuera porque el hambre no le da respiro?

Cateura es un mundo que bien podría llamarse Infierno, pues allí están –esparcidos– los seres grises y anónimos de nuestra sociedad, ajustándose a un “salario”, para tirar, para hacer pasar un día más del calendario, hasta que resplandezca otro día de desolación y miseria.

Con la rosca mafiosa a su favor, ¿qué favores puede hacer Blanca Ovelar al pueblo paraguayo? Eso me pregunto yo. Y eso les pregunto a los lectores, que son, por supuesto, electores.

Y no, yo no me callo nada. No tengo miedo. Sí le tengo pánico a mi conciencia que me dice: “Si tú te callas, si cierras la boca, qué servicio prestas?”. El pueblo quiere unidad social, pan en la mesa, una cama limpia y de buen olor.

El pueblo desea vivir como los demás. No pretende más. No se contenta con menos. El pueblo quiere, repito, un trato igualitario ante las leyes, para empezar a andar un camino contrario a este, que le lleva, directamente, al despeñadero.

No me callaré. Y no se callan los valientes periodistas que denuncian a través de los distintos medios de prensa, los ilícitos cometidos por los políticos que están en el Gobierno. Me cuesta pensar en el silencio. No puedo ser cómplice de otra sangría que se ve venir si Blanca Ovelar llega a la presidencia del Paraguay.

Y aquí estoy, como el grillo de la medianoche en la habitación, estorbando –seguramente– a muchos, pero cayendo en gracia a quienes están haciendo oposición en serio.

Dios y el diablo me libren de tener miedo. Dios libre de tener miedo a quienes tienen la gran oportunidad de denunciar la diaria delincuencia de quienes devoran a la patria.

24 febrero 2008

Direito à liberdade de informação e de expressão

Por Rivadávia Rosa

O breve texto a seguir é uma singela resposta aos querem adotar a 'estratégia' de uma pseudo religiosa - contra o que denominam PIG (no final).

"Todo o indivíduo tem direito à liberdade de opinião e de expressão, o que implica o direito de não ser inquietado pelas suas opiniões e o de procurar, receber e difundir, sem consideração de fronteiras, informações e idéias por qualquer meio de expressão.” (Artigo 19 da Declaração Universal dos Direitos Humanos, promulgada em 1948 pela Organização das Nações Unidas).

A liberdade de expressão compreende um conjunto de direitos fundamentais voltados para as mais diversas finalidades, "entre os quais se conta a proteção da esfera de discurso público, de forma a garantir a comunicação livre e pluralista em todos os domínios da vida social." (CANOTILHO, José Joaquim Gomes e MACHADO, Jónatas E. M. "Reality shows" e liberdade de programação. Coimbra: Coimbra Editora, 2003, p. 14).

Entre as liberdades que a Constituição consagra – a liberdade de imprensa é uma das que das mais fundamentais e ao extremo, pois que sem seu resguardo existiria somente uma ‘democracia’ desmedida e puramente nominal, inclusive não seria aventura afirmar que, ainda quando o artigo 5.º (“Todos são iguais perante a lei, sem distinção de qualquer natureza, garantindo-se aos brasileiros e aos estrangeiros residentes no País a inviolabilidade do direito à vida, à liberdade, à igualdade, à segurança e à propriedade, nos termos seguintes: ....”) enuncia direitos individuais, mas está claro que a Carta Magna ao dispor sobre a liberdade e imprensa protege fundamentalmente sua própria essência democrática contra todo e qualquer possível desvio ou abuso tirânico.

A CONSTITUIÇÃO DA REPÚBLICA FEDERATIVA DO BRASIL – no que se refere ao direito à liberdade de informação e de expressão é de uma clareza meridiana:

”Art. 5.º .......................................................................................................

IV - é livre a manifestação do pensamento, sendo vedado o anonimato;

V - é assegurado o direito de resposta, proporcional ao agravo, além da indenização por dano material, moral ou à imagem;

...

IX - é livre a expressão da atividade intelectual, artística, científica e de comunicação, independentemente de censura ou licença;

X - são invioláveis a intimidade, a vida privada, a honra e a imagem das pessoas, assegurado o direito a indenização pelo dano material ou moral decorrente de sua violação;

...

XIV - é assegurado a todos o acesso à informação e resguardado o sigilo da fonte, quando necessário ao exercício profissional;

...

XXXIII - todos têm direito a receber dos órgãos públicos informações de seu interesse particular, ou de interesse coletivo ou geral, que serão prestadas no prazo da lei, sob pena de responsabilidade, ressalvadas aquelas cujo sigilo seja imprescindível à segurança da sociedade e do Estado;

§ 1º - As normas definidoras dos direitos e garantias fundamentais têm aplicação imediata.

§ 2º - Os direitos e garantias expressos nesta Constituição não excluem outros decorrentes do regime e dos princípios por ela adotados, ou dos tratados internacionais em que a República Federativa do Brasil seja parte.

§ 3º Os tratados e convenções internacionais sobre direitos humanos que forem aprovados, em cada Casa do Congresso Nacional, em dois turnos, por três quintos dos votos dos respectivos membros, serão equivalentes às emendas constitucionais. (Incluído pela Emenda Constitucional nº 45, de 2004)

§ 4º O Brasil se submete à jurisdição de Tribunal Penal Internacional a cuja criação tenha manifestado adesão. (Incluído pela Emenda Constitucional nº 45, de 2004)

CAPÍTULO V - DA COMUNICAÇÃO SOCIAL

Art. 220. A manifestação do pensamento, a criação, a expressão e a informação, sob qualquer forma, processo ou veículo não sofrerão qualquer restrição, observado o disposto nesta Constituição.

§ 1º - Nenhuma lei conterá dispositivo que possa constituir embaraço à plena liberdade de informação jornalística em qualquer veículo de comunicação social, observado o disposto no art. 5º, IV, V, X, XIII e XIV.

§ 2º - É vedada toda e qualquer censura de natureza política, ideológica e artística.

§ 6º - A publicação de veículo impresso de comunicação independe de licença de autoridade.”

Os DIREITOS GENUÍNOS como o DIREITO A LIVRE EXPRESSÃO e a LIBERDADE DE IMPRENSA não têm custo algum para serem providos e podem desfrutá-lo todas as pessoas ao mesmo tempo. Para ‘dar a cada um seu direito’ não precisa tirar de outro. O que se dá a um não reduz a quantidade disponível para os demais. O significado da LIBERDADE DE IMPRENSA é que as pessoas têm direito de expressar suas idéias sem a censura ou coerção do governo. Porém na deformada interpretação socialista abstrata - a liberdade de imprensa significa que uma pessoa tem direito a exigir que o governo ou outras pessoas lhes provejam de um espaço num periódico, radio ou TV ou outro meio de comunicação para expressar suas idéias, pretendendo-se assim tirar de um para dar a outro, quando na realidade a praxis socialista é totalmente diferente.

COM EFEITO - Os direitos verdadeiros - são PRINCÍPIOS MORAIS como os DIREITOS À VIDA, À LIDERDADE e à PROPRIEDADE. Não são frutos de uma concessão dos governos, pois decorrem da NATUREZA HUMANA. O homem como ser racional não pode sobreviver sem estes direitos. Os mesmos não impõem custos ou obrigação alguma a ninguém, exceto a sua eventual renúncia, quando violados ou que obrigue as pessoas a atuarem contra sua vontade mediante o uso da força.

A razão de ser dos governos é a PROTEÇÃO DOS DIREITOS INDIVIDUAIS. Não obstante, os principais VIOLADORES DOS DIREITOS, junto com os delinqüentes, são muitas vezes o próprio governo. A REFORMA AGRÁRIA ESTATISTA, p.ex., pretende que o “direito” a terra obrigue a sociedade a repartir terras aos que a querem. Os ESTATISTAS perversamente acham que para prover de terra, moradia, alimento, educação e saúde a todos os que a necessitam, antes devem confiscar o fruto do trabalho de outras pessoas; tirar o que lhe pertence para dar a quem não pertence é roubo, não um direito.

A LIBERDADE - entendida como um conjunto de direitos que incluem as LIBERDADES de EXPRESÃO E DE IMPRENSA, A LIBERDADE DE REUNIÃO, AS LIBERDADES POLÍTICAS E AS LIBERDADES ECONÔMICAS, ASSIM COMO A LIBERDADE DE TRABALHAR, COMPRAR E VENDER, E A PROPRIEDADE PRIVADA. Sem a PROPRIEDADE nenhuma outra liberdade é possível. Não há liberdade de imprensa quando não se pode ser proprietário da imprensa, do papel e da tinta, como ocorre no paraíso cubano ou por qualquer motivo o direito de concessão é cassado, como no caso recente (ano passado) da Radio e Televisión Caracas (RCTV) vitimada pelo excesso de democracia do teniente-coronel-golpista-presidente Hugo Frías Chávez.

A liberdade de imprensa, inclusive, é nula se não se respeitam as outras liberdades. As rádios e TVs limitadas pelo poder público (normalmente contrário a soberania popular) somente podem funcionar mediante concessão do Estado e a licença pode ser revogada, assim como não há plena liberdade de imprensa quando o governo compra o silêncio dos meios de comunicação com a propaganda oficial ou a justiça permite que os saqueadores da res publica demandem os periodistas por denunciar a corrupção.

E JUSTAMENTE ISSO – que a ideologia neo-regressiva totalitária quer aniquilar, novamente, seguindo o que diz o MANUAL DA ‘POLÍTICA ORGANIZADA’ – nas palavras do ‘profeta’:

“Os jornais são armas; eis porque é necessário proibir a circulação de jornais burgueses; é uma medida de legítima defesa!” Leon Davidovich Bronstein (Trotski)

TODAVIA – os verdadeiros defensores da liberdade – pensam de forma diferente:

“A imprensa é a artilharia da liberdade.” Hans Dietrich Genscher, político alemão.

DA LIVRE MANIFESTAÇÃO DE PENSAMENTO E O DIREITO DE RESPOSTA NO SISTEMA JURÍDICO BRASILEIRO

1. Breve histórico - o princípio da livre manifestação de pensamento remonta a Constituição de 1891 (Art. 72, §12), foi mantido nas Constituições de 1967 (Art. 150, §8), de 1969 (Art. 153, §8º) e na de 1988 (Arts. 5º, IV, V, IX e XIV; e 220, §§ 1º-3º) - com a finalidade de propiciar a sociedade notícias, dados e informações sobre acontecimentos, fatos, pessoas, atos das autoridades públicas, de forma a possibilitar o exame e a crítica das atividades realizadas, bem como o conhecimento de eventuais abusos que devam ser coibidos e corrigidos, e, nunca ocultados ou sonegados da sociedade, destinatária final da ação pública.

2. O papel da Imprensa no Estado Democrático de Direito - com a liberdade manifestação de pensamento e informação erigida à garantia constitucional, a imprensa é livre, cumprindo importante e relevante função de interesse público, pelas informações, críticas, reclamações e opiniões de pessoas eventualmente prejudicadas em seus direitos legítimos e pelas notícias de abusos, desvios, desperdícios e malversações de recursos públicos, constituindo-se em verdadeiro instrumento de garantia das liberdades públicas e de cidadania.

3. A atividade pública – é por excelência pública, devendo realizar-se de modo transparente, enquanto a vida pública e privada do funcionário público deve pautar-se ética e moralmente, orientada pela dignidade da função pública e pelo fim que é o interesse público.

Por sua vez o exercício da atividade pública, especialmente dos gestores públicos, exige conduta e procedimento ético-moral, fundamentado nas normas constitucionais e no estrito cumprimento dos direitos e garantias fundamentais do cidadão. Quaisquer abusos ou desvio de conduta sujeita o servidor a procedimentos disciplinares e conseqüente responsabilidade administrativa, penal e civil.

O interesse público é imperativo no exercício de qualquer atividade pública.

4. Do direito de resposta - em contrapartida, da mesma forma que a Constituição garante a liberdade de pensamento e informação como direito fundamental do homem e essencial para manutenção do estado democrático de direito, também assegura o direito de resposta (Art. 5º da Constituição) - quando a honra, a dignidade e o decoro das pessoas (natural e jurídica), órgão ou entidade pública são atacados, mediante a veiculação de fatos inverídicos, errôneos, justamente porque a calúnia, a difamação e a injúria deturpam a finalidade da liberdade, ofendendo o mais sagrado dos direitos do homem – a honra.

As eventuais críticas a atuação de servidores públicos, quando expostas com a finalidade de informar ao público, esclarecer e orientar os cidadãos atende efetivamente o interesse da sociedade, porém quando se afasta do animus narrandi, do relato imparcial, correto e ajuizado dos dados e fatos existentes, revela uma grave distorção, contaminando o direito de informar. Não se está mais diante do direito de informar, mas movido por objetivos, interesses pessoais, de grupos, de facções políticas ou ideológico para atingir a honra alheia.

5. Do exercício do direito de resposta – toda vez em que houver publicação, visando denegrir a reputação do funcionário público é assegurado ao ofendido o exercício do direito de resposta – proporcional ao agravo (Art. 5.º da Constituição) e em termos equivalentes a ofensa recebida.

Nas hipóteses de delito de imprensa (Arts. 20-22, da Lei nº 5.250/67 – Lei de Imprensa) – cabe o ajuizamento da pretensão de exercitar o direito de resposta, caso o pedido extrajudicial não tenha sido atendido (Arts. 29, 31 e 32, da Lei n. 5.250/67), observando-se os termos da liminar concedida pelo Min. do STF CARLOS AYRES BRITTO em 21/02/2008 nesses termos, verbis:

“... determinar que juízes e tribunais suspendam o andamento de processos e os efeitos de decisões judiciais, ou de qualquer outra medida que versem sobre os seguintes dispositivos da Lei nº 5.250/67: a) a parte inicial do § 2º do art. 1º (a expressão “... a espetáculos e diversões públicas, que ficarão sujeitos à censura, na forma da lei, nem ...”); b) o § 2º do art. 2º; c) a íntegra dos arts. 3º, 4º, 5º, 6º, 20, 21, 22, 23, 51 e 52; d) a parte final do art. 56 (o fraseado “...e sob pena de decadência deverá ser proposta dentro de 3 meses da data da publicação ou transmissão que lhe der causa...”); e) os §§ 3º e 6º do art. 57; f) os §§ 1º e 2º do art. 60; g) a íntegra dos arts. 61, 62, 63, 64 e 65. Decisão que tomo ad referendum do Plenário deste STF, a teor do § 1º do art. 5º da Lei nº 9.882/99.”

Nos crimes contra a honra previstos nos Arts. 138-140 do Código Penal, o ofendido poderá pedir explicações em juízo, na forma do Art. 144 do citado Código.

O pedido de resposta ou retificação, previsto no Art. 29, §2º da Lei de Imprensa, consistente na publicação da resposta ou retificação do ofendido no mesmo jornal ou periódico, no mesmo lugar, em caracteres tipográficos idênticos ao escrito que lhe deu causa, em edição e dias normais (Art. 30, I, da Lei n. 5.250/67), deve ser formulado por escrito, em 02 (duas) vias, no prazo de 60 (sessenta) dias a partir da publicação ou transmissão da ofensa; se o pedido extrajudicial não for atendido em 24 (vinte e quatro) horas (Art. 31 da Lei nº 5.250/67), poderá o ofendido requerer judicialmente a inserção da resposta, como forma de restabelecer a verdade e o equilíbrio do direito ( Art. 32, da Lei nº 5.250/67)

6. Da representação – cabe ainda representação ao Ministério Público (Arts. 40-I,”b” e 48 da Lei nº 5.250/67 c/c o Art. 39 do Código de Processo Penal), com a descrição dos fatos, da autoria e prova documental, escrito ou exemplar da publicação (jornal ou periódico) para promoção da ação penal, admitindo a lei a ação privada no caso de inércia do parquet (Arts. 23 e 40-I, “b”, da Lei nº 5.250/67; Arts. 5.º LIX e 129-I da Constituição), bem como, na hipótese de crime contra a honra (Arts. 138-140-CP)e em se tratando de ofensa a honra de funcionário público, representação na forma do Art. 145-CP.

O direito de queixa ou representação decai em 03 (três) meses (Art. 41, §1º da Lei nº 5.250/67 nos crimes previstos na lei de imprensa e em 06 (seis) meses nos definidos no Código Penal.

Cabe ressaltar que a calúnia, a difamação e a injúria (Arts. 20-22, da Lei nº 5.250/67 e 138-140-CP) constituem delito contra a pessoa e não contra a Administração Pública, entidade partidária ou religiosa, sendo senhor e juiz da resposta, retificação ou representação o próprio ofendido que poderá agir em defesa legítima de sua honra, exigindo a medida reparadora... e, não como pretendem certos militantes da pseudo fé religiosa e política – ao intentarem/ameaçarem ações em massa visando a intimidação configurando um terrorismo judicial em nome de suas organizações.

Por outro lado, a responsabilidade pela publicação é do autor do serviço ou transmissão, diretor ou redator-chefe, gerente ou proprietário das oficinas impressoras, do diretor ou responsável pela emissora, os distribuidores ou vendedores da publicação (Arts. 37,I-IV, §§ 1º e 5º da Lei nº 5.250/67).

7. Da ação de indenização por dano material, moral ou à imagem – por último há previsão deste tipo de ação, conforme estabelece a Constituição em seu Art. 5.º, Arts. 49-I, parágrafo único da Lei de Imprensa, Arts. 927, 935, 942, 953 do Código Civil e 64 do Código de Processo Penal.

Porto Alegre, RS, em 23/02/2008.

10 diciembre 2007

Prensa libre

Por Delfina Acosta

Por la prensa pasa la vida misma del pueblo. Un periodista está al diario servicio del lector. No puede un periodista genuino quedarse callado ante los sucesos que ocurren en el Paraguay y en el resto del mundo.

Sí; los periodistas somos seres humanos; caemos en equivocaciones, pero prevalece en nuestro ánimo la voluntad de acercar las malas y las buenas noticias al lector, que cuando nos hojea, baraja sus conclusiones, comparando lo que decimos con la realidad.

Quienes hacemos prensa nos debemos a la imparcialidad. Y al pueblo.

¿Por qué callar, que la gente, desahuciada, va a buscar trabajo en otras latitudes? La mayor migración a lo largo de la historia del Paraguay se está dando en este tiempo. ¿Es un invento el éxodo paraguayo? No. Es una respuesta incuestionable a la incapacidad del Gobierno para generar fuentes laborales.

¿Por qué callar que demasiados gobernantes, en nombre del Partido Colorado, se enriquecen hasta el empacho, mientras muchas piltrafas humanas se rebuscan entre la basura?

El enriquecimiento ilícito de la cúpula oficialista empobrece la existencia de miles de compatriotas. Si nos desentendiéramos de esta evidencia, de esta abrumadora circunstancia, nos convertiríamos en cómplices del latrocinio sistemático, en hijos bastardos de la prensa.

La gente busca informarse. Nosotros, los periodistas, estamos al servicio de esa gente, así nos moleste, tantas veces, su ánimo indiferente, su injustificada apatía, causa de sus mismos males. ¡ Si los paraguayos salieran a las calles ! ¡Si se manifestaran, con banderas y tambores, contra los robos!

¿Por qué debe sentir temor a la prensa quien está lejos de toda sospecha, quien gana el pan honradamente, quien no hace sino cuanto le compete en un cargo público?

Aleluya porque la prensa ventila las desviaciones del dinero del pueblo a intereses privados.

Aleluya porque hacemos públicos los nombres de quienes antes de subir al poder tenían las billeteras flacas y hoy las tienen obesas.

Así como ocurren las cosas, el país está dando marcha atrás kilómetros por segundo. Si no hubiese tanto manoseo de la plata ajena, el progreso económico ya hubiera echado a andar hace rato en el Paraguay.

Hace muchísimos años, si el Gobierno pusiera en marcha un plan económico digno y un esmerado diseño educativo, el empleo no sería un sueño imposible para los jóvenes y la educación tendría luz propia.

Pero no, ocurre que los que toman la cosa pública y se la guardan para sí, no perdonan que publiquemos sus ilícitos. Nos tienen bronca pues no los dejamos robar en paz. Nos quieren haciendo la vista gorda y escribiendo sobre bueyes perdidos.

Hay tantos personajes (todos con marcas y señas), impopularmente famosos por su deshonroso paso por el Gobierno. Estos personajes gritan, deliran y se revuelcan de odio cuando sacamos a la luz su descarada manera de tocar la plata de usted, señor lector, fiel pagador de impuestos y otras cargas.

En fin, el caso es que no nos callaremos; somos profesionales de primera hora; no nos molesta que nos quieran coser la boca pues nos hemos vuelto impermeables a las amenazas. La prensa es libre. ¡ La prensa se debe al pueblo !

28 octubre 2007

Globalización y medios

Por Pablo Dócimo

La década los 90 se caracterizó, entre otras cosas, por la globalización. Si bien este fenómeno incluye una gran cantidad de aspectos como el cultural, social, o económico, encontramos que el campo de los medios de comunicación no es solamente el más amplio y representativo, además, es uno de sus estandartes o referentes, dado que por sus características se nutren mutuamente.

También en estos años se han alzado muchísimas voces, algunas a favor y otras en contra, especialmente desde los países tercermundistas o subdesarrollados. Pero, ¿se justifican estas criticas? ¿En que medida perjudica o beneficia la globalización a los países en vía de desarrollo?

Llama poderosamente la atención que gobiernos de países autodenominados “progresistas” o “socialistas”, quienes se autocalifican como los más perjudicados, no sólo utilizan estos medios, sino que también se encargan de manejarlos, ya sea desde agencias de noticias, diarios, radios, canales de televisión e inclusive Internet, como en Cuba, sino que también los controlan o censuran como en Venezuela, utilizando o tratando de utilizar, como en este ultimo caso, los medios en su favor con un corte netamente político-propagandístico, especialmente en aquellos medios manejados por el estado. Este ultimo caso lo podemos apreciar claramente en Argentina con la televisora estatal.

Sin embargo, la globalización de los medios de comunicación, que en su totalidad es desarrollada técnicamente por los países centrales, (EEUU, Alemania, Francia, Holanda, Japón, etc. ) permite a los habitantes de países subdesarrollados, no sólo a acceder a noticias, información, deportes o hechos culturales de todo el mundo en TV por cable, satelital o Internet, sino que también les permite por estos mismos medios difundir hechos que acontecen en sus países.

Este intercambio cultural, prácticamente instantáneo, no es bien visto en general por intelectuales, en su mayoría “progresistas”, quienes sostienen que cuanto más poderoso es el país emisor, más posibilidades tiene de invadir cultural e ideológicamente a los países más pobres o receptores.

En este punto sería conveniente analizar dos aspectos; el primero es el estrictamente técnico, en este sentido podríamos decir que nos es sumamente beneficioso, ya que podemos acceder, como dijimos antes, a infinidad de información (cultural, social, científica, etc.) de una manera mas práctica, rápida y fácil.

El otro punto a tratar sería el cultural o ideológico, pero ¿no se estaría desviando el foco de la discusión?

Porque parecería que se está atacando a las “consecuencias” y no a las “causas”, error muy frecuente y común en los países subdesarrollados. Esto, dicho en otras palabras significa que la responsabilidad de que los supuestos mensajes ideológicos-culturales emitidos por el emisor dependen directamente del receptor para que surtan efecto o no. O sea que si un país esta bien constituido culturalmente sería muy difícil que se deje invadir ideológicamente, y esto depende pura y exclusivamente de cada país.

También llama poderosamente la atención que muchos que critican a los medios de comunicación y su globalización los utilicen para difundir sus ideas, por ejemplo partidos de izquierda o, como el caso del investigador Cees J Hamelink, actual presidente de AIERI (Asociación Internacional para el Estudio de la Comunicación Social) quien sostiene que existe un marcado desequilibrio en el intercambio de comunicaciones entre los países centrales y los del tercer mundo.

Hamelink no solamente obvia que gracias al desarrollo tecnológico tiene la posibilidad de acceder masivamente a todo el mundo, sino que también omite que el desequilibrio se produce precisamente por la generación propia de hechos que despierten interés general, social o cultural de cada país. Por ejemplo, no son la misma cantidad de hechos científicos, sociales o culturales que se generan en Japón, Alemania o Francia que los que se generan en Paraguay, Perú o Bolivia.

Esta misma comparación la podríamos aplicar entre estos países y Argentina; por consiguiente la globalización nos permite tener al alcance de la mano infinidad de herramientas, que depende de quién y cómo las use podrán ser beneficiosas o no. Esto depende de la formación intelectual y cultural de cada individuo y por carácter transitivo a la sociedad en general; por ejemplo a nadie se le ocurriría pensar que los medios de comunicación, potenciados por la globalización, sean malos para difundir el tango por el mundo, por citar un caso.

Pero retrotrayéndonos en el tiempo, nos podríamos trasladar a la década de los 50, cuando comienza el auge de la televisión en el mundo. Adorno y Horkheimer, quienes eran dos sociólogos provenientes del denominado Grupo Frankfort, crean el concepto de “Industria Cultural”. Ellos sostienen que la industria cultural proporciona en todas partes bienes estandarizados para satisfacer a las numerosas demandas a las que se deben responder mediante la estandarización, y sostienen que se produce un quiebre en la cultura; y aquí es donde encontramos ciertas similitudes con las criticas a la globalización.

En primer lugar llama la atención que los miembros del Grupo Frankfort que son de tendencia notoriamente marxista, no solo critican el sistema y el lugar donde se desarrollan que es EEUU, ya que fueron expulsados del partido comunista alemán por el Reich, sino que tampoco compartían el sistema de popularización de aparatos de radio y televisión aludiendo que iban en perjuicio de la cultura, cuando omitían que precisamente gracias a la popularización de televisores, por ejemplo, cualquier persona común podía disfrutar de conciertos, hechos culturales, eventos deportivos y hasta de la llegada del hombre a la luna.

Otra contradicción que encontramos respecto a quienes critican a la globalización o a los medios de comunicación es que en los países del este europeo durante la época de la guerra fría, y en muchos países tercermundistas o árabes, quienes serían los supuestos damnificados, los diarios, radios y en especial la televisión eran o son en la actualidad utilizados para propaganda política, cuando en los países desarrollados, si bien persiguen fines comerciales, existen numerosos medios de comunicación privados y no existe la censura previa; sí un marco legal y un ente regulador por parte del estado.

Otro aspecto de la globalización que no es muy tenido en cuenta es el económico derivado de la evolución tecnológica y que desemboca en una reducción de costos materiales. Esto determina que tanto empresas, grupos inversores e inclusive cooperativas puedan tener como emisores, más acceso a equipos, tanto en calidad como en cantidad. Un ejemplo claro y palpable seria que hoy, por citar algunos casos, un colegio, entidad religiosa, u ONG, puede tener acceso a un equipo transmisor de FM; este fenómeno lo podemos apreciar viendo la proliferación de numerosas emisoras barriales o “alternativas” en muchos países, donde tienen posibilidades de alcanzar un medio de comunicación masivo ciertos sectores de la población que en otra época hubiese sido impensado. Es indiscutible que esta posibilidad es gracias a un desarrollo técnico que nace en los países centrales e indirectamente beneficia de alguna manera a los países subdesarrollados.

Para concluir cabría una reflexión. ¿Como seria hoy la vida en los países subdesarrollados si no hubiesen tenido acceso a los satélites, fibra óptica, radares, computadoras, radio, cine, televisión, teléfono o sencillamente a la electricidad? No nos olvidemos que todas estas cosas fueron inventadas y desarrolladas en países centrales y gracias a la globalización están a nuestro alcance.

De ser así, seguramente estaríamos viviendo de una manera mucho mas precaria y primitiva, como lo hacen muchas aldeas de aborígenes en algunos lugares del mundo, yendo en contra de la esencia humana, que es la evolución.

19 octubre 2007

Reporteros con bandera

Por Pablo Dócimo

Existe, actualmente, un gran número de la población mundial que, en mayor o menor medida, y esto depende del país donde se encuentre, defiende cierta postura cultural o filosófica donde se pretende revertir algunas cuestiones o situaciones que se van generando con ciertos adelantos tecnológicos, ambientales, sociológicos o culturales, especialmente después del “mayo francés” de 1968, cuando una especie de cambio en la mentalidad y el concepto de las personas comenzó a difundirse.

Como no podía ser de otra manera, cierto sector del periodismo se hizo eco de esta corriente y comenzó a reflejar, a modo de investigación u opinión, y muchísimas más veces con denuncias, esta especie de males que aquejan a nuestro mundo.

Este nuevo género comenzó a nutrirse de personas que se encuadran dentro de una especie de “periodismo progresista”, una mezcla rara de pseudos ecologistas, socialistas y humanistas que pregonan en pos del bien mundial.

Los temas preferidos de este “periodismo progresista” son, entre otros, defender los derechos humanos, la ecología, mejorar el nivel de vida de los más necesitados, la distribución equitativa de la riqueza o la re-distribución de las riquezas, por un lado, y oponerse enérgicamente a todo tipo de represión, la pena de muerte, la discriminación, el capitalismo, el neoliberalismo, la acumulación y/o concentración de las riquezas, el consumismo, y, por sobre todas las cosas, enfrentarse al peor de todos los males, la tan temida globalización.

Por supuesto que ninguna persona medianamente coherente puede defender la contaminación o la destrucción del medio ambiente, o que existan pobres e indigentes en ninguna parte del mundo, o de la discriminación o represión, pero, siempre hay un pero, lo interesante sería, en primer lugar, develar quienes son los verdaderos responsables de estos flagelos, luego, como se hace para revertir o prescindir de ellos, y por último, no caer en la contradicción.

Los países que en mayor medida sufren estos males son los países sub-desarrollados, especialmente en África, Latinoamérica, y Asia, pero aquí nos tendríamos que preguntar que hacen éstos países para desarrollarse.

Seguramente, un periodista progresista diría que es por culpa de los grandes capitales, las empresas multinacionales, de las políticas neoliberales, de la concentración de las riquezas, etc., pero jamás aceptarán que son sub-desarrollados por su propia inoperancia, cultura e idiosincrasia, y como ejemplo podemos citar a Venezuela, que es una nación extremadamente rica donde la mayoría de sus habitantes están por debajo del límite de la pobreza; la contracara sería Japón, un país extremadamente pobre en cuanto a riquezas territoriales e inmensamente rico en tecnología, ciencia, desarrollo industrial y, lógicamente económico.

Tampoco se escucha decir, por parte de este periodismo progresista, como se hace para prescindir o revertir estas situaciones. De ser así, tendríamos que transitar todo un proceso de involución y volver a vivir como en la Edad Media, dejando de lado la ciencia, la tecnología, cerrar los laboratorios medicinales o las fábricas para evitar las contaminaciones, por ejemplo.

Por último, y éste es el punto más interesante, es la contradicción que despliegan estos periodistas; citemos algunos ejemplos: reniegan de la globalización, pero se nutren de Internet y todos, absolutamente todos, poseen e-mail o web site, difunden sus ideas a través de diarios, revistas, radio o TV, ¿Y cómo se hace para crear un medio de difución masiva sin recurrir a la tecnología, la industria, las fábricas o el capitalismo?

Otro ejemplo clarísimo de contradicción es que se reclama por hospitales bien equipados para que toda la población pueda tener acceso a la medicina, cosa que es totalmente lógica y comprensible, pero ¿cómo se hace para fabricar un tomógrafo, un quirófano o sencillamente un bisturí o una jeringa descartable sin instalar una fábrica?

Y por supuesto que nadie puede estar en contra de la educación ¿y como fabricamos libros o pupitres sin talar árboles, o pintar escuelas sin una fábrica que haga la pintura? estos ejemplos son tan básicos como reales, y tan contradictorios como interminables.

Es muy fácil escribir o manifestarse en contra de la contaminación ambiental, de la globalización, de la pobreza y de muchos otros males que aquejan a la humanidad, lo que no es fácil es proponer un camino diferente, como revertir estas situaciones y como no caer en la contradicción sin hacer uso de la demagogia y el populismo.

19 septiembre 2007

Normando Hernández, periodista y preso político del régimen castrista



Por Víctor Becerra

Continúa el martirio a Normando Hernández, periodista y preso político cubano.

Las últimas informaciones llegadas de Cuba confirman que el prisionero de conciencia Normando Hernández González fue trasladado el pasado 14 de septiembre desde la prisión de Kilo 7 en Camaguey, al Hospital Militar Carlos J. Finlay, en la Ciudad de La Habana. Oficiales de la Seguridad del Estado informaron a su esposa, Yarai Reyes Marín, que sería sometido a un chequeo general.

El pasado mes de mayo el Gobierno de Costa Rica otorgó una visa humanitaria al opositor, gracias a las gestiones del diputado costarricense José M.Echandi, apoyadas por los también diputados Fernando Sánchez y Evita Arguedas. El diputado Echandi elevó en días pasados una denuncia al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, dada la insensibilidad del régimen castrista, que hizo caso omiso de dicha visa, y mantuvo en prisión a este destacado preso de conciencia.

El opositor Hernández está en crítico estado de salud, padeciendo de Síndrome de Mala Absorción Gastrointestinal, Giardasis o quistes en la vesícula, Duodenitis Eritematosa, Yeyunitis Crónica, intestinos y colon irritable, Avitaminosis, desnutrición, cefalea constante, dos vértebras comprimidas en la columna cervical, hipertensión arterial severa y pérdida de la vision. Además se le hizo la prueba de la tuberculina, con la técnica Mantoux, la cual dio Hiper Reactiva (14). Sufre de fatigas, mareos, inapetencia, crisis de diarreas y estreñimiento, náuseas, y tiene 14 Kg. por debajo de su peso corporal.

En conferencia de prensa efectuada el pasado 3 de agosto en Miami, se dio a conocer una CARTA ABIERTA A LA OPINION PUBLICA INTERNACIONAL. Esta fue difundida simultáneamente en Ciudad de Mexico. Con ella dio inicio una campaña internacional co-patrocinada por la Coordinadora Nacional Cubana y RELIAL (Red Liberal de America Latina) en pro de la libertad de este prisionero de conciencia. Cientos de medios de comunicación, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil latinoamericana y europea han recibido la fuerza de esta campaña conjunta. La campaña continuará.

Normando Hernández es un símbolo de valentía y fidelidad a los principios de un pueblo, en su lucha por reconquistar la Libertad.

Volvemos a responsabilizar al régimen por la suerte de este joven periodista de 39 años, Director del Colegio de Periodistas Independientes de Camaguey. Seguiremos trabajando para denunciar su injusta prisión, y presionar en pro de su libertad.

Atentamente,

Pedro López,
Director Ejecutivo de la Coordinadora Nacional Cubana
lpedro152@yahoo.com

Red Liberal de America Latina (Relial)
victor.becerra@mexico.fnst.org

La pluma liberal se solidariza con el periodista Normando Hernández González, sus familiares, amigos y colegas.
Nuestro modesto aporte es la difusión de esta injusta arbitrariedad perpetrada por el gobierno cubano, y de la violación de los derechos humanos de los presos políticos que, por defender sus ideas y su libertad, padecen y mueren en las cárceles de Cuba.

08 agosto 2007

Medios (III parte)

Por Nelson Maica C.

No pretendas apagar con fuego un incendio,
ni remediar con agua una inundación.

Confucio


Para la década de los años 90 se consideraba, en el ambiente político nacional, la idea de que los medios de comunicación de ese entonces operaban de manera normal y eficazmente, y cumplían tres funciones: a) informaban; b) realizaban interpretaciones bastante acordes con las informaciones; y, c) difundían valores y símbolos propios de la identidad nacional y del exterior, sin menoscabo para la sociedad de la época.

Se presumía en algunos círculos, además, que los medios eran un complemento del sistema de organización y control sobre la sociedad, eficaz, barato y, sobre todo, no traumático ni conflictivo. Para otros, constituían un sistema de apoyo y justificación del poder político, económico y social de ese tiempo.

Sin embargo había cierta incoherencia con la realidad. La misma realidad que nos mostró la destrucción del muro de Berlín (recuerde otros casos), nos mostró que nadie, ningún estratega, ningún oteador del mañana, ningún adivinador, ningún gabinete ni gobierno, ninguna corporación ni agentes secretos, ningún estudioso previsivo, se dieron cuenta de lo que estaba por ocurrir. La teoría sobre los medios, desde los años 80, se alejaba de la práctica, y la actividad electoral mostraba comportamientos y reacciones de los electores y de los consumidores no acordes con las teorías.

La experiencia, lo recogido en la calle, mostraba lo siguiente:
1. Que las personas no creen normalmente en los políticos y aceptan con muchas reticencias las ofertas comerciales. Que es inútil hacer grandes y largos discursos y ofertas porque no obtienen ningún resultado directo, ninguna ganancia inmediata.
2. Que las personas escuchan poco aquello que les interesa. Las personas se dedican a sus propios asuntos y poco a los asuntos de los políticos o a los intereses de los vendedores de productos y servicios.
3. Que las personas interpretan lo que finalmente llegan a ver o a escuchar: ven lo que quieren ver y escuchan lo que quieren escuchar.
4. Que las personas no entienden las complejidades de la oferta política y no tienen por qué entenderlas, ni tienen especial interés en las actividades de los departamentos de ventas de las grandes corporaciones o de los partidos políticos.
5. Que las personas olvidan con muchísima rapidez. Las personas sólo recuerdan aquello que de modo muy personal y directo le afecta.

La contra no se hizo esperar. Investigaciones. Encuestas. Estrategias. Cursos. Entrenamiento. Manuales. Nuevas técnicas y tecnología avanzada. Expertos, etc. Muchos consejos y asesores para los políticos: brevedad, mensajes concretos simples y sencillos, nada de complejidad, hay que ser, a pesar de todo, reiterativo y repetitivo, hay que seguir el camino más corto contra la apatía y el olvido, con la mejor imagen, la dramatización de la realidad, el sensacionalismo, la pelea y el escándalo. Casi volver a la propaganda de los años veinte: la ley de la simplicidad, la ley de la repetición, la ley de la espoleta (entrar a la audiencia por su punto más débil, o sea, el miedo, el sexo, la violencia...).

A estas alturas vale la pena preguntarnos: ¿Estamos en realidad ante una situación nueva en el 2007? ¿Estamos ante una sociedad nueva, capaz de reaccionar por sí misma, una sociedad que no puede ser gobernada sin contar con su capacidad y decisión? ¿Estamos ante viejas respuestas para una situación nueva, desconocida? ¿Acaso no estamos en presencia de viejos y peores vicios e ineptitudes y, ahora le agregamos carestías que no teníamos antes?

Espero que ninguno dude de que la supervivencia necesite de un cierto control social, lo cual es imposible sin un poder organizado, y necesita también de la justificación y apoyo de ese control y poder por las personas, por las gentes, por los individuos que conforman la nación, el país, sin los cuales el propio poder nunca ha podido sobrevivir en el tiempo. El uso del poder —de cualquier tipo— tiene sentido y justificación en la medida en que produce calidad, orden, organización, eficacia. ¿Estamos ahora, de nuevo, frente a una incoherencia entre la teoría y la realidad? Dígalo usted.

20 julio 2007

Medios (II parte)

Por Nelson Maica C.

Nada tan estúpido como vencer; la verdadera gloria está en convencer. Víctor Hugo


¿Está usted de acuerdo con la afirmación de que, en definitiva, los medios de comunicación, hoy, en Venezuela, deciden sobre el poder, deciden sobre el mercado y deciden sobre la organización y estructura de la sociedad venezolana y, además, lo hacen de manera determinante e inevitable? Lo que está a la vista no necesita anteojos, reza un dicho muy popular de nuestro pueblo. ¿Quiénes creen en eso? La voz única, supongo. De allí la captura y posesión, por medios armados, de una estación de televisión de más de 50 años de funcionamiento. Miedo a los medios. ¡Pero si tiene tantos medios a su disposición! ¡Los quiere todos para controlar la población, tal como sucede en la “isla de la fantasía caribeña”!

Si la voz única cree lo anterior, también, entonces, cree que el mercado y la sociedad es una sola masa con un solo “jefe”. Hay una sola demanda a un solo dueño. Todo es una masa. Uno solo piensa y actúa, los demás obedecen. Pero debería pensar, además, por simple sentido común, que esa masa es todo consumo, es todo ocio –de allí tanto desempleado y subempleado en este régimen–, es todo individuo, es todo uso de productos y servicios, es todo activismo –de allí su único partido-, es todo conciencia, es todo “viveza criolla” y que, en lo fundamental, no tienen porqué seguir las pautas de los medios de comunicación y de “otros”, y que existe cierta diferencia entre la sociedad venezolana actual y lo que son sus medios de comunicación y lo que los medios definen. ¿?

En nuestra sociedad masiva pudiéramos distinguir tres aspectos sobresalientes, por ahora: consumo-información y novela-entretenimiento, política y dinero. Y nos está pareciendo normal.

¿Los pronunciamientos y acciones y decisiones del gobierno durante ocho años han sido acontecimientos que tengan la suficiente influencia en la población que, por si mismos, hayan roto definitivamente un ciclo histórico? Lo dudo. ¿Y usted? Pero no se pueden ocultar los bárbaros intentos y las acciones cotidianas de sus verdugos voluntarios.

Ni la caída del muro de Berlín ni la caída de las torres en USA, el 11-S, ni la guerra en Irak, fueron acontecimientos que, por sí mismos, cambiaron el ciclo de la historia contemporánea, pero sí pueden considerarse como hechos que apuntan a síntomas de una transformación en el desarrollo humano. En el mejor de los casos, a mi manera de ver, estamos viviendo, sin duda alguna, una nueva fase de la sociedad contemporánea.

Una nueva fase que afecta al liberalismo, al socialismo, al comunismo, al fascismo, a las religiones, etc., porque es una crisis de la confianza. El soporte de nuestro modelo político, social, militar y económico era la creencia en la honestidad, vigilada por determinadas y tradicionales instituciones públicas, en la medida que se garantizaban las condiciones básicas de vida como salud, seguridad, educación, solidaridad y la creencia en la transparencia, también, de las grandes corporaciones mercantiles y sus dirigentes, avalados por la seguridad laboral, las garantías de éxito profesional y humano, y el reparto real de beneficios. Pero, después de lo conocido hasta el momento con los grandes y escandalosos “fraudes” ¿quién no alberga dudas hoy sobre sus banqueros, su compañía eléctrica o de telecomunicaciones, petróleo, servicios, etc.? ¿Quién se fía hoy de la voz única, de los controles establecidos por los gobiernos, de las cuentas públicas, de las estadísticas oficiales, de los planes y proyectos públicos, de las peroratas obligadas, del armamentismo sin sentido, etc., etc.?

Está presente la sensación generalizada entre las personas de una nueva fase en el devenir, caracterizada, básicamente, por una profunda pérdida de credibilidad, por una “amañada y oportuna” indiferencia, por una cierta lentitud con respecto a la incorporación y/o renuncia a la modernización y globalización del presente. El tema no se agota. ¿Por qué una contrafigura, ahora, los domingos a las 10 a.m.? ¿Por qué la oposición no usa los medios de comunicación del Estado? ¿Ya claudicaron todos?

14 julio 2007

Medios

Por Nelson Maica C.

“Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie”.
Miguel de Cervantes Saavedra


De comunicación. Tema inagotable. ¿Al abordar este tema cuáles serían los aspectos más complejos y significativos a tomar en cuenta, por ahora, de los medios de comunicación para quienes no somos especialistas en ello? ¿Sus efectos sobre “quién”? ¿La construcción que “hacen y emiten” de “su imagen de la realidad”? ¿Podemos abordar el tema con la esperanza de obtener y trasmitir resultados útiles para todos? Veamos.

Abordemos un poco sobre los efectos de los medios sobre “quién”. Iniciamos con las ideas de Winfried Schulz (1938- ), cuando planteó, en 1982, que en la comunicación y su acción se distinguían varios aspectos, entre ellos:

a. Los procesos comunicativos son asimétricos: hay dos sujetos, uno activo y otro pasivo que es afectado por la comunicación y reacciona;

b. la comunicación es individual, un proceso que concierne fundamentalmente a individuos en particular y que hay que estudiar en cada uno de ellos;

c. la comunicación es intencional, y está, en general, destinada a un fin; el comunicador apunta a un determinado efecto;

d. los procesos comunicativos son episódicos: y cada episodio comunicativo tiene un efecto aislable e independiente.

Hoy, esas premisas están modificadas o no existen. Hoy, cuanto se pudo considerar cambios a mediano o largo plazo resultaron a muy corto plazo. Hoy, existe duda sobre la afirmación “las comunicaciones no medían directamente el comportamiento explícito; más bien tienden a influenciar la forma con la que el destinatario organiza su propia imagen del ambiente” (ROBERTS 1972, 361).

¿Qué observamos por ahora?: a)un presente “adiós” a los estudios de casos individuales; en su lugar, estudios sobre la cobertura global de todo el sistema de los medios y bastante sesgados hacia determinadas áreas; b) si bien se pueden mantener los datos tomados de las entrevistas al público, ahora se aplican más y mejores metodologías complejas; c) se modifica la observación y estimación de los cambios de actitud y de opinión por la reconstrucción del proceso con que el individuo modifica su propia representación de su realidad.

En la evolución de los efectos de los medios sobre “quién” ¿Qué cambia o qué cambió?: a) cambia el tipo de efecto, que ya casi no corresponde sobre las actitudes, valores y comportamientos del destinatario, sino que tiende a un efecto cognoscitivo, sobre los conocimientos que el individuo asume y estructura establemente, a causa de su consumo de comunicaciones de masas; b) cambia su marco temporal: ya no reacciona a efectos puntuales, derivados de la exposición a cada mensaje, sino a efectos acumulativos, asentados en el tiempo. Se debe resaltar el proceso de la comunicación de masas tanto en su dinámica interna como en sus relaciones con otros procesos comunicativos, precedentes o simultáneos, así como también, la duración del marco temporal, muy amplio, en el que dichos efectos se hacen perceptibles y se les asigna algún valor.

El cambio en la manera de abordar la problemática de los efectos de los medios sobre “quién” puede explicarse de diferentes modos: 1) porque está relacionado con el carácter cíclico del clima de opinión sobre la potencia de la comunicación de masas; 2) porque la teoría de los "efectos limitados" (Lasswell, Harold D., La política como reparto de influencia, Aguilar, Madrid, 1974) resultó funcional tanto a los grandes aparatos de comunicación de masas como a la imagen profesional de los periodistas, por cuanto contribuía a “defender a unos y otros de controles y presiones sociales excesivas, que se habrían acentuado inevitablemente de haberse acreditado la idea de una influencia masiva de los media sobre el público” (Noelle NEUMANN, 1983); 3) porque el paso a un paradigma distinto se hizo más fácil con la atenuación de este elemento que contribuye a explicar el éxito y la duración de la teoría sobre los “efectos limitados”; 4) por la reciente orientación más sociológica con la influencia creciente de la sociología del conocimiento; 5) por el “categórico” abandono de la “teoría de la información” de la comunicación. (Claude E. Shannon a través de un artículo publicado en el Bell System Technical Journal en 1948, titulado "Una teoría matemática de la comunicación").

Da la impresión de que la sociología del conocimiento se está convirtiendo progresivamente en una guía de estudio de los medios de comunicación y, paralelamente, la temática de los efectos de los medios sobre “quién”, se está identificando con la perspectiva de los procesos de construcción de la realidad.

Seguiremos. ¿Qué tiene de científico este régimen político de la voz única? ¿Por qué quiere y tiene el control de la mayoría de los medios de comunicación del país? ¿Por qué la oposición no puede usar los medios de comunicación del Estado, supuestamente de todos? ¿Por qué está comprando armas en vez de garantizar salud, seguridad y trabajo a los venezolanos? ¿Dónde queda la paz de la república?

06 julio 2007

Golpe de Estado contra el periodismo venezolano

Por Germán Novelli

La semana pasada marqué mi duelo personal, no escribí mi artículo semanal. Guardé luto por la libertad de expresión de mi país, No lloré por Granier ni por Lares, lloré por Tito Martínez del Box y Francisco Amado Pernía, lo hice por el pueblo venezolano a quien le amputaron el corazón de su libertad: la de expresarse.

Ahora no puedo resignarme, sobre todo cuando los pasos que da el gobierno nos hace tener la certeza de que Hugo Chávez, con la complicidad de “judas” del gremio, prepara ejecutar lo que mejor sabe hacer: dar un Golpe de Estado, esta vez contra el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela.

La acción del dictador electo y sus acólitos no me sorprende. Basta ver lo que hace Fidel en Cuba con los periodistas independientes, para saber que en nuestro país pasará lo mismo. Tenemos toda la razón en temer que la mordaza será cada vez más implacable, es imposible que un régimen fascista pueda convivir con la libertad de prensa, la libertad de expresar opiniones distintas a las del oficialismo.

Nuestra tristeza personal y profesional aumenta al enterarnos que colegas, con protagonismo gremial y académico en el pasado, colaboran hoy para desbaratar a nuestro gremio profesional que, con aciertos y errores, ha sido trinchera de lucha para defender los derechos de los profesionales de la comunicación, más aun, para defender los derechos del pueblo venezolano a la información oportuna y veraz.

Es una vergüenza haber visto, escuchado y leído los berrinches de una diputada y periodista, cuestionando al colega y amigo William Echeverría por haber rechazado dignamente el Premio Metropolitano de Periodismo, lo que causó la rabia desmedida de la ex gremialista, cuya actitud me hizo dudar de su sobriedad.

También lacera nuestra alma saber que compañeros de lucha, de la academia, llamados a defender, más que a los periodistas, al mismo pueblo, hoy conspiran por apetencias políticas con el abortivo propósito destruir nuestro gremio, se sumarse como perros de caza al linchamiento de quienes como venezolanos, como periodistas, pensamos diferente, como si el respeto por la libertad de pensamiento no fuera parte del deber ser del comunicador social venezolano.

Estos personajes son los mismos que le niegan, bajo la complicidad de un CNE que obedece la voz de Miraflores, a los periodistas ejercer el derecho sagrado y constitucional de renovar las autoridades gremiales, de ratificar o cambiar las estructuras nacionales y seccionales del CNP. Lo hacen porque saben que habrá cambios en la mayoría de las secciónales controladas a la fuerza por el chavismo infiltrado en nuestro gremio, así que se sostienen a sus cargos para intentar probar la presencia chavista en el CNP, cuando los agremiados sabemos que de exponerse a la voluntad de los colegiados no quedará ninguno de ellos en un cargo directivo.

En medio de mis soliloquios luctuosos un aire de tranquilidad nos ilumina, al leer las batallas que Leví, Margarita, entre otros directivos nacionales están dando la pelea, dan la talla y asumen la responsabilidad histórica de enfrentarse sin miedo a la tiranía. También ver la actitud de las colegas y amigas Nikari González, Carla León y Adriana Rincón, las dos últimas compañeras de nuestro paso por RCTV, quienes, junto a otro batallón de colegas zulianos salieron a la calle, sin miedo, levantando sus voces y corazones para gritarle al Zulia, a Venezuela y al mundo que en nuestro país agoniza la libertad de expresión.

Por ahora debemos trazarnos dos metas: evitar que los desvaríos totalitarios del régimen sigan adelante y, en segundo lugar, devolverle la dignidad al Colegio de Periodistas de Venezuela, sacando de nuestro seno a esos trapisondas que pisotean el Código de Ética de nuestro gremio profesional.

07 junio 2007

La cruzada de Andrés contra R.C.T.V.

Por Germán Novelli

Recientemente fue publicada una entrevista en la que Andrés Izarra, palabras más o menos, dice que habría sido una irresponsabilidad del gobierno mantener abierto a RCTV. Debo confesar que la paja filosófica, sociológica y hasta política que usó Andrés, para florear sus declaraciones, nos descubre a un hombre lleno de complejos, sin fundamentos para negar lo que todos los venezolanos sabemos y buena parte del mundo, detrás del cierre del canal lo que hubo fue la deliberada intención de ir cercenado el derecho a la información, la opinión y la expresión en Venezuela.

Izarra en cada uno de sus “argumentos” nos mostró que defiende a una posición totalitaria y fascista, y a él como un socialista de cartón, de utilería de teatro comunitario. Haber tratado a Izarra como subalterno y leerlo ahora, nos obliga a llegar a la conclusión de que jamás lo conocimos. El Izarra que declara a los medios en Venezuela y fuera del país es diferente al “productor” de El Observador, quien demandaba para cada emisión del noticiario, la preparación de un show informativo y el uso de imágenes con “mucho veneno”, termino que acuñó, frase que impuso el presidente de Telesur, una estrategia que curiosamente aprendió en CNN. Tal vez fue ese formato el que despertó el rechazo del gobierno contra la política informativa del canal Dos.

El discurso de Izarra desde que está en el gobierno, antes no pensaba así, está en yuxtaposición con sus tesis de periodismo durante su estada en RCTV, donde dictó varios talleres, cursos, encierros, seminarios y extramuros, con el propósito de que los reporteros de RCTV pusieran en práctica su receta informativa.

El hombre que hoy cuestiona a RCTV fue el mismo que ayer nos cuestionó cuando quisimos presentar una historia exitosa de un hospital de Maracay, en el que se brindaba un buen servicio. Él nos llamó para darnos “clases de periodismo”:“No olvides que las buenas noticias, no son noticias”, fueron sus palabras, su consejo.
Izarra le dice al país que RCTV es un canal golpista, que sirve a los intereses de Estados Unidos, me gustaría saber desde cuándo empezamos a servir a la CIA, si antes o después de Izarra, porque hasta abril 2002, luego de su renuncia furtiva, cuyas razones no las tengo muy claras, Andrés participó en todas las reuniones de pauta y era un critico duro de las notas que no tuviera el “veneno” deseado, todavía están frescas sus palabras, cuando presentamos un reportaje sobre la recesión de la zona industrial de Maracaibo, en la que la despedida fue el sonido del cierre de un galpón, Izarra nos felicitaba porque había que dar donde le duele al gobierno, eso entre otras perlas que guardo en mis archivos, aun en cruzados correos que mantuve con Andrés.

En mis soliloquios he querido explicarme las razones que llevaron a Izarra a ser un “fablistán del oficialismo”. No deseo creer que la motivación de Andrés haya sido el odio, tampoco cobrar las lagrimas que durante las interpelaciones en la Asamblea Nacional derramó sobre los hombros de una colega. Si lo que lo mueve es el odio, su venganza incluirá a Globovisión, una planta que Izarra estaba seguro que no lo contrataría jamás, porque, según Andrés, el doctor Granier había girado instrucciones a todos los canales para que lo vetaran.

Otro de nuestros pensamientos para explicarnos la nueva actitud de Izarra, es que le tenía miedo al desempleo, el supuesto veto de otros canales privados, incluido Venevisión, lo habrían obligado a venderle el alma al diablo. Así lo veo, así lo percibo, Izarra fue comprado por los millones que reciben como asalariado del gobierno.

Triste epitafio para Andrés, mañana se dirá en cada rincón de la patria: “Izarra se hizo chavista porque le mataron el hambre”.

29 mayo 2007

Controle dos meios de comunicação

Por Rivadávia Rosa

“Os jornais são armas; eis porque é necessário proibir a circulação de jornais burgueses; é uma medida de legítima defesa!” Leon Davidovich Bronstein (Trotsky)

O que está se vendo é o regresso à ilusão estatista, a fé no Estado como protagonista econômico, que parecia ter desaparecido com o totalitarismo soviético.

A viseira imposta pelos sistemas de idéias totalitárias, de cunho paranóico exercem pressão sobre as práticas, sem tomar medida de afastamento irredutível do real com relação à representação, identificada por HANNAH ARENDT de ideo-lógica e por RAYMOND ARON de ideocracia, mas que no fundo não passa de um totalitarismo disfarçado, posto que configurado numa mistura de cegueira ideológica, traz em si os traços do totalitarismo que se manifesta pelas tentativas de abolição da pluralidade, da divisão e do conflito, da professia/promessa de um outro mundo é possível, sem separação e sem mediação, da ‘construção’ um homem novo, passando o Estado a prescrever o que deve ser a sociedade, e até a ocupar o lugar da sociedade civil, acirrando o conflito social visando o aniquilamento das classes sociais; destrói gradativamente a liberdade de religião e de opinião, de imprensa e de associação; no lugar do exercício do princípio da tolerância erige a propaganda em método de governo, sob a alegação de ‘democratização dos meios de comunicação’.

Nessas condições PARECE NATURAL ‘movimentos’ aliados ao governo contrário ao agronegócio, defenderem a coletivização agrária e a planificação industrial movido pelo ódio visceral como princípio contra o mercado, condenando assim as pessoas a morrerem de fome, de frio e de doenças, ao invés de contribuírem para o progresso da Nação.

Por fim, procura abolir todo ponto de referência do sentido comum e de bom senso, que nos torna insensíveis às provas da realidade, a ponto de comprometer a possibilidade de discernimento político e do conhecimento científico, evita a livre formação de convicções por meio da comunicação e do raciocínio, e se dissolve na obrigação doutrinária não só no sentido político, mas também científico, cultural, ético e estético.

Nesse sentido o que parece um paradoxo – governantes e intelectuais ‘orgânicos’ auto identificados como democratas ‘elegem’ CUBA e seu ditador como exemplo e guia para vários governos da região o que demonstra inequivocamente a afinidade com o regime do ditador da Ilha de Cuba, que nos estertores, mantém inúmeros dissidentes presos (delitos de opinião) – mas não obstante continua sendo objeto de adoração patológica pelos seus devotos.

CONFIRA como insidiosamente é 'fundamentado filosoficamente' o CONTROLE DOS MEIOS DE COMUNICAÇÃO, por um dos ‘filósofos’ remanescente da Escola de Franfurt (Instituts fur Sozialforschun ou Institut für Forschungen über die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, über Wirtschaftsgeschichte und Geschichte und Kritik der politischen Ökonomie).

O valor da notícia

A imprensa de qualidade desempenha um papel de liderança: rádio e TVs dependem de temas e contribuições provenientes do jornalismo "argumentativo".

JÜRGEN HABERMAS

Semanas atrás, a página de economia do jornal alemão "Die Zeit" assustou seus leitores com a manchete “O cuarto poder corre perigo?”. Tratava-se da notícia alarmante de que o "Süddeutsche Zeitung" rumava para um futuro econômico de incertezas.
A maioria dos acionistas quer se ver livre do jornal; caso as coisas se encaminhem para um leilão, é possível que um dos dois bons diários supra-regionais da Alemanha [o outro é o "Frankfurter Allgemeine"] caia nas mãos de investidores privados, fundos de investimento ou conglomerados de mídia.
Haverá quem diga: "Business as usual" [negócios, como sempre]. O que poderia haver de alarmante no fato de que os proprietários queiram fazer uso de seu direito de se desfazer de seus negócios, sejam quais forem seus motivos?
A crise dos jornais, desencadeada no começo de 2002 pelo colapso do mercado publicitário, ficou para trás -no "Süddeutsche Zeitung" e em outros órgãos de imprensa da mesma dimensão. As famílias que agora se dispõem a vender sua participação detêm 62,5% das ações e escolheram um momento propício.
Apesar da concorrência digital e dos novos hábitos de leitura, os lucros vêm aumentando.
Deixando de lado a boa conjuntura econômica, os lucros se devem sobretudo a medidas de racionalização com impacto direto sobre o desempenho e a margem de manobra das redações. Notícias bombásticas à maneira do jornalismo norte-americano ditam a tendência atual.
Assim, por exemplo, o "Boston Globe", um dos poucos jornais de centro-esquerda dos EUA, teve que renunciar a todos os seus correspondentes no estrangeiro, enquanto os grandes encouraçados da imprensa nacional - como o "Washington Post" e o "New York Times" - temem a capitulação diante de fundos ou conglomerados ávidos por "sanear" jornais em vista de taxas de lucro descabidas; no caso do "Los Angeles Times", esse já é fato consumado.

Jugo do lucro

Há três semanas, o "Die Zeit" voltou à carga, falando de um "ataque de Wall Street à imprensa dos EUA".
O que há por trás desse tipo de manchete? Certamente, o temor de que os mercados não façam justiça à dupla função que a imprensa de qualidade até hoje desempenhou: atender à demanda por informação e formação, sem comprometer taxas de lucro aceitáveis.
Mas os lucros em alta não serão uma confirmação de que jornais "enxutos" satisfazem melhor os desejos de seus consumidores?
Conceitos vagos como "profissional", "arrojado" ou "sério" não servem apenas para velar a preeminência concedida ao leitor adulto, que sabe o que quer?
A imprensa terá o direito de, sob o pretexto da "qualidade", cercear a liberdade de escolha de seus leitores?
Por que forçar a leitura de reportagens áridas em vez de "infotainment" [fusão, em inglês, das palavras "information" e "entertainment", informação e entretenimento], comentários objetivos e argumentos circunstanciados, ao invés de encenações apelativas de personalidades e acontecimentos?
A objeção que se manifesta nessas questões se baseia na suposição polêmica de que os consumidores escolhem com autonomia, segundo suas preferências pessoais. Mas essa espécie de verdade acaciana certamente induz ao erro quando se trata de uma mercadoria tão peculiar quanto a informação política e cultural. Pois essa mercadoria a um só tempo atende e transforma as preferências de seus consumidores.

Formação em massa

Não há dúvida de que leitores, ouvintes e espectadores seguem suas preferências ao fazer uso dos meios de comunicação: querem se divertir ou se distrair, querem se informar ou tomar parte em debates públicos.
Mas, quando se interessam por um programa político ou cultural, quando recebem a "bênção matinal realista" da leitura de jornais, todos se expõem - com alguma medida de autopaternalismo - a um processo de aprendizado de resultados imprevisíveis.
No curso de uma leitura, novas preferências, convicções ou juízos podem se formar.
A metapreferência que orienta uma tal leitura se dirige então àquelas prioridades que se exprimem na auto-imagem de um jornalismo independente e que fundamentam o prestígio da imprensa de qualidade.
A polêmica sobre o caráter peculiar da mercadoria "informação e formação" faz pensar no slogan que fez furor quando do surgimento da televisão: essa nova mídia não seria mais que "uma torradeira com imagens".
Pensava-se que a produção e o consumo de programas televisivos podiam ser deixados inteiramente a cargo do mercado. Desde então, as empresas de comunicação cuidam de fornecer programas para seus espectadores enquanto vendem a atenção do público a seus anunciantes.
Sempre que imperou sem peias, esse modo de organização causou danos políticos e culturais. O sistema "híbrido" de televisão [na Alemanha] é uma tentativa de remediar o mal.

E as leis locais, as decisões de tribunais federais e os princípios de programação das emissoras públicas refletem a noção de que as mídias eletrônicas não devem satisfazer apenas as necessidades mais comercializáveis dos consumidores.

Ouvintes e espectadores não são apenas consumidores mas também cidadãos com direito à participação cultural, à observação da vida política e à voz na formação de opinião.
Com base nesses direitos, não é o caso de deixar programas voltados a tais necessidades fundamentais da população à mercê da conveniência publicitária ou do apoio de patrocinadores.
Mais ainda, as taxas que financiam esses serviços também não devem variar ao sabor dos orçamentos locais, isto é, da conjuntura econômica - é o que argumentam algumas emissoras num processo contra os governos locais, em trâmite no Supremo Tribunal Federal alemão.
A idéia de uma reserva pública voltada para a mídia eletrônica pode ser interessante.
Mas algo assim poderia servir de modelo para a organização de jornais e revistas "sérios", como o "Süddeutsche Zeitung" ou o "Frankfurter Allgemeine Zeitung", "Die Zeit" ou "Der Spiegel", para não falar das revistas mensais mais ambiciosas?

Efeito político

O resultado de um estudo sobre fluxos de comunicação pode ter interesse nesse contexto: ao menos no âmbito da comunicação política - ou seja, para o leitor enquanto cidadão-, a imprensa de qualidade desempenha um papel de "liderança": o noticiário político do rádio e da televisão depende em larga escala dos temas e das contribuições provenientes do jornalismo "argumentativo".
Suponhamos que uma dessas redações caia nas mãos de investidores que trabalham com lucros rápidos e prazos curtos: a reestruturação e o enxugamento nesses lugares estratégicos não tardarão a pôr em risco os padrões jornalísticos e a afetar em cheio a vida política.
Pois a comunicação pública perde vitalidade discursiva quando lhe falta informação fundamentada ou discussão vivaz, coisas que não se obtêm sem custos.
A esfera pública não teria mais como opor resistência às tendências populistas e não seria mais capaz de desempenhar funções que lhe cabem no quadro de um Estado democrático de Direito.
Vivemos em sociedades pluralistas. O processo de decisão democrático só pode ultrapassar as cisões profundas entre visões de mundo opostas se houver algum vínculo legitimador aos olhos de todos os cidadãos.
O processo de decisão deve conjugar inclusão (isto é, a participação universal em pé de igualdade) e condução discursiva do conflito de opiniões.
Pois tão-somente a discussão deliberativa fundamenta a suposição de que, no longo prazo, os processos democráticos propiciam resultados mais ou menos racionais.
A formação de opinião por via democrática tem uma dimensão epistêmica, uma vez que envolve a crítica de afirmações e juízos errôneos.
Esse é o papel de uma esfera pública dotada de vitalidade discursiva.
Esse papel se evidencia intuitivamente tão logo se tenha em mente a diferença entre o conflito público de opiniões concorrentes e a divulgação de pesquisas de opinião.
Opiniões que se formam por meio de discussão e polêmica são, a despeito de toda dissonância, filtradas por informações e argumentos, enquanto as pesquisas de opinião apenas invocam opiniões latentes em estado bruto ou inerte.
Mediação
É claro que os fluxos díspares de comunicação numa esfera pública dominada pelos meios de comunicação de massa não permitem o tipo de discussão ou consulta regrada que tem lugar em tribunais ou sessões parlamentares.
Mas isso também não é necessário, pois a esfera pública é apenas um dos elos relevantes: ela faz as vezes de mediação entre discursos e discussões nos foros do Estado, de um lado, e as conversas episódicas ou informais de eleitores potenciais, de outro.
A esfera pública dá sua contribuição à legitimação democrática da ação estatal ao selecionar temas de relevância política, elabora-os polemicamente e os vincula a correntes de opinião divergentes.
Por essa via, a comunicação pública estimula e orienta a formação da opinião e do voto, ao mesmo tempo em que exige transparência e prontidão do sistema político.
Sem o impulso de uma imprensa voltada à formação de opinião, capaz de fornecer informação confiável e comentário preciso, a esfera pública não tem como produzir essa energia.
Quando se trata de gás, eletricidade ou água, o Estado tem a obrigação de prover as necessidades energéticas da população.
Por que não seria igualmente obrigado a prover essa outra espécie de "energia", sem a qual o próprio Estado democrático pode acabar avariado?
O Estado não comete nenhuma "falha sistêmica" quando intervém em casos específicos para tentar preservar esse bem público que é a imprensa de qualidade.
Melhores resultados
O problema é apenas de ordem pragmática: como se alcançam os melhores resultados?
Em certo momento, o governo [do Estado] de Hessen concedeu ao jornal "Frankfurter Rundschau" um crédito subsidiado - sem sucesso. Mas as subvenções diretas são apenas um dos meios disponíveis.
Outros caminhos são as fundações com participação pública ou a renúncia fiscal para famílias envolvidas no ramo.
Nenhuma dessas soluções está livre de problemas. E ainda é preciso aclimatar a idéia de subvenções a jornais e revistas.
Em termos históricos, a idéia de regular o mercado da imprensa tem alguma coisa de contra-intuitivo. Afinal, o mercado foi outrora o cenário em que idéias subversivas puderam se emancipar da repressão estatal.
Mas o mercado só é capaz de desempenhar essa função se as determinações econômicas não penetrarem nos poros dos conteúdos culturais e políticos dispersos no mercado.
Agora, como antes, a crítica adorniana da indústria cultural constitui o ponto central. A observação cética é indispensável, pois nenhuma democracia pode se dar ao luxo de uma falha de mercado nesse setor.

JÜRGEN HABERMAS (1929) é um dos principais filósofos e sociólogos vivos. Colaborou entre 1955 e 1959 com Adorno e Horkheimer no Instituto de Pesquisa Social, em Frankfurt, e lecionou nas universidades de Heidelberg e de Frankfurt. Entre suas obras de maior impacto traduzidas para o português estão "Mudança Estrutural na Esfera Pública", "Direito e Democracia" e "Consciência Moral e Agir Comunicativo" (Tempo Brasileiro). Este texto foi publicado originalmente no jornal alemão "Süddeutsche Zeitung". Tradução de Samuel Titan Jr.

Folha.uol.com.br

Crítico compara Habermas a Vladimir Putin e chama seu artigo de "frívolo"

DA REDAÇÃO

Em artigo para o jornal "Tagesspiegel", o crítico literário Marius Meller - editor literário desse jornal entre 2003 e 2006 e colaborador de publicações como "Frankfurter Allgemeine Zeitung", "Merkur" e "Kursbuch"- fez duras objeções ao argumento de Jürgen Habermas sobre o aporte de subsídios estatais para garantir a qualidade dos jornais impressos.

"Em questões de moral, sr. Habermas, o ator principal é o indivíduo, não o sistema. Já nos anos 1980, o sr. profetizou a queda da democracia por conta da televisão privada, e estava errado. Eu sinceramente espero que o esquema gnóstico de bem e mal que o sr. tão frivolamente aplica ao liberalismo e ao neoliberalismo não se torne uma ideologia que um dia venha a invocá-lo como sua fonte", escreveu em 18/5 em resposta ao artigo de Habermas (leia pág. ao lado), originalmente publicado em 16/5.
Quanto mais livre a economia, mais livre é a imprensa, escreve Meller, o que significaria que, ao propor uma estatização dos meios de comunicação, o filósofo alemão estaria sugerindo que a imprensa livre corrompe.
"O que o sr. sugere relembra a Rússia em tempos recentes", completa, "e dá margem a pensar, sobretudo para alguém que conhece sua teoria sobre a mudança estrutural do público, que o sr. é o porta-voz do presidente Vladimir Putin, alfineta.

Folha.uol.com.br

09 mayo 2007

Algo más sobre el arbitrario retiro de una señal de T.V.

Por Alberto Baumeister Toledo*

No había querido pronunciarme por esta vía en torno al lamentable problema de la decisión de arrebatar la autorización para uso del espacio radioeléctrico de una empresa de televisión venezolana. Ya a poco tiempo de que se cometa ese atropello torna indispensable que nos pronunciemos sobre ello.

Dije sí, con ocasión a los actos de soberbia del señor Chávez, expresados hace meses atrás, que las amenazas ya desde entonces proferidas del castigo que le esperaba a esa empresa (que por supuesto serán luego otras las que vengan televisoras o no) eran un atropello a la Ley y un desatino político, ante la falta de fundamento de los argumentos utilizados para justificarlo, proferidos por el señor que dice nos manda, y que resumidamente consistían en fundamentar la negativa de prórroga en una ajustada posición del gobierno de turno, ante el atropello de que había sido objeto por la conducta de esa empresa privada, en tanto que en varias ocasiones, había proferido ataques verbales, omisión de información, divulgación no veraz de noticias o desviada información en torno a sucesos políticos que perjudicaban la imagen del gobierno y afectaban la vida política del país.

Ello resultaba insensato, en primer lugar, por ser dicha declaración una prueba evidente de no haber el Estado desempeñado adecuadamente su labor de custodio de los intereses públicos y conducta ciudadana, en tanto que si así habían ocurrido los hechos, ese Estado fue negligente en enjuiciar y sancionar tales conductas contrarias a la Ley o inclusive a la moral ciudadana.

Pero en segundo lugar, al confesar también que ello había ocurrido, y nada se hizo, ni siquiera levantar los expedientes conducentes a demostrar los ilícitos administrativos o penales, y ahora, luego de años o meses de haber acaecido tales ilícitos, la decisión como sanción de negar la continuación de la habilitación de uso o concesión para la explotación del espacio radioeléctrico en uso, evidentemente ello constituye una clara "desviación de poder" por parte del Estado, y por tanto un gesto condenable y censurable y que en efecto atacaba sin sentido alguno las libertades ciudadanas y particularmente la libertad de información, en tanto ello en lugar de ser la pretendida sanción, se convertía en una simple retaliación o venganza, gesto y actitud inexplicables e injustificables dentro de las conductas públicas.

Faltando poco para que se cometa dicha tropelía y barrabasada final, con la cual tanto se tiene amenazadas a dicha empresa y a la ciudadanía, otra más de las que viene ejecutando ahora este oprobioso régimen, creo prudente, sin aspavientos ni torceduras políticas, ni para que se nos tome por defensores de una determinada empresa con la cual ningún nexo me une, quiero precisar la falta de fundamento jurídico de esas decisiones, y por ello reputar que tales actos constituyen un desatino jurídico, político y social.

En efecto, debe recordarse que con la última modificación de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones en Venezuela (al igual que la Ley española, que le sirvió de inspiración), se produjo un cambio radical en el régimen de las telecomunicaciones, al establecer el principio de la libertad económica de las mismas, eliminando la reserva que de ellas tenía para sí el Estado e incluso modificándose el concepto que de las mismas se tenía como "servicios públicos".

Es decir, al derogarse la vieja Ley de Telecomunicaciones, las actividades relativas a las mismas pasaron de ser actividades públicas que estaban reservadas al Estado, a actividades privadas realizadas por los particulares en ejercicio del derecho a la libertad económica (Art. 112 de la Constitución), en concurrencia con el Estado.
En consecuencia, ahora el uso de los espacios radioeléctricos dejó de ser una cesión que hace el Estado de sus derechos sobre los mismos, los cuales ejerció hasta entonces a su solo arbitrio por vía de facultar su explotación a través de concesión para que una determinada actividad de los particulares pueda ser ejercida en torno a ese bien o derecho de uso privativo del Estado.

Se modificó el sistema, conforme todas las tendencias legislativas modernas en la materia, para que fueran los particulares quienes en lo sucesivo dispusieran del mismo y al Estado sólo le quedó confiado regular su explotación ordenada, salvo casos de emergencia o de especial interés en la defensa nacional, para lo cual se requiere todo un procedimiento especial para que así se considere y se le aplique dicho régimen, que no es el caso concreto.

Con lo dicho y en virtud del señalado cambio, sin lugar a dudas y a la luz además del contenido mismo de las normas de la comentada Ley y su reglamentación, el Estado quedó privado de hacer y disponer a su buen saber y entender (potestad discrecional) en materia de uso y explotación de los espacios radioeléctricos y todo lo relativo a ello se tornó en una actividad estrictamente reglada, conforme a la cual, cumplidos los extremos de la Ley, el Estado NO ES QUE PUEDE, SINO QUE TIENE Y DEBE, facultar al particular bien para la explotación y uso de la actividad o bien de que se trate, y por tanto está obligado a otorgarle la habilitación de uso, o bien para facilitarle la extensión, prórroga o continuación de la actividad que viene cumpliendo.

Esta Ley no es ni de la Cuarta ni de las anteriores Repúblicas, es de la época y hechura de este insólito socialismo que nos viene arrastrando no en pro de una patria mejor, sino hacia la muerte de nuestras libertades, a la conculcación de nuestros derechos y a soportar las cada vez mayores desatinadas decisiones de quien ejerce el poder de gobernarnos, a su juicio omnímoda e ilimitadamente.

No sé si es que los talentos jurídicos, no necesariamente relumbrosos ni escogidos que prestan sus servicios al gobierno desaparecieron o se han olvidado de conceptos tan simples como los antes expuestos, pues no se necesita especial inteligencia para leer lo que dice la ley que regula en concreto esa materia, pero pareciera que le tienen terror a destacarle al gran jefe sus disparates y dislates y callan y omiten esas advertencias para no disgustarlo y porque al fin y al cabo quien mete la pata es él y ellos tendrán una justificación para decir que no les preguntaron ni ellos tampoco opinaron sobre el tema.

Juan Pueblo debe y tiene que tener claras las ideas sobre este delicado asunto. No puede ser que una perorata disparatada en la que se achaque el asunto a una simple retaliación, como si se tratara de pelea entre guapos de barrio, justifique si se deja o no hacer una determinada actividad, y sea ello el fundamento para tomar una determinada decisión administrativa, pues con ello lo que termina por hacerse es que esa acción del gobierno termine siendo censurable por ominosa, arbitraria y por ser adoptada en absoluta contrariedad a lo prescrito en una ley vigente.

Lo de la no prórroga, lo del arrebato de la autorización o habilitación para que esa señal no siga en poder de un particular es una clara violación de la Ley, una burla a la libertad de información y un irrespeto a la Constitución Nacional y a los pactos internacionales vigentes y suscritos por Venezuela. Invito al más conspicuo y acreditado profesional del Derecho o especialista en la materia a que me rebata lo sostenido en esta Opinión.

* bautole@gmail.com