07 abril 2008

Armas

Por Nelson Maica C.

“Las leyes callan cuando las armas hablan.”
Marco Tulio Cicerón


¿Usted apoya el excesivo gasto del régimen de Venezuela en armamento? ¿Usted quiere ir y participar en una guerra contra Colombia? ¿Usted le dio permiso al régimen para declararle la guerra a Colombia? ¿Usted le dio permiso a los asambleístas para decirle “amén” a todo cuanto diga y haga el Ejecutivo?

Cuando se gasta excesivamente en armamento, se deja de gastar, por ejemplo, en salud, en educación, en fábricas, en viviendas, en vialidad, en agroindustria, en gas, en alimentos, en vestidos, en medicinas, en inversiones reproductivas, etc. ¿Un país como Venezuela, con tantas necesidades, se puede permitir que este régimen gaste tanto en armamento y nos lleve a una guerra con Colombia?

Del dominio péblico y legal, para todo ser humano que vive en esta tierra, es conocido que todo pueblo, toda república, toda persona, todo ciudadano, tiene el derecho a defenderse de cualquier agresión, venga de donde venga; pero, sin menoscabar los derechos de los demás y su libertad. Todos en este tiempo queremos y trabajamos por vivir y convivir en paz y con seguridad, por mantener la paz y la seguridad en todos los ámbitos y, para ello, se deben usar los recursos necesarios. Y la mayoría de estados inscritos en naciones unidas, hasta donde conozco, firmaron un pacto, denominado de derechos económicos, sociales y culturales, precisamente, para trabajar por la paz y la seguridad de las personas y de los estados. Venezuela firmó ese pacto.

¿Se está gastando más dinero en armas que en alimentos, por ejemplo, y en beneficios sociales para el pueblo, en desarrollo para el pueblo? ¿Dónde están las cifras cercanas a la verdad? Porque este régimen y estos funcionarios públicos se han caracterizado por “maquillar” las cifras a su antojo. ¿Quién, distinto a ellos, lleva un “control” sobre el gasto en armas? ¿Quiénes le venden armas a Venezuela y en cuál proporción? ¿Cuáles y quiénes son los funcionarios que están comprando armas y con la autorización de quién? ¿Cuáles son sus nombres? El pueblo tiene derecho a saberlo y a conocerlos.

¿Naciones Unidas lleva un control sobre el negocio de armas en el planeta? Debería existir, también, un acuerdo entre las naciones, de tal manera que la compra de armas no perjudique el desarrollo de los pueblos. Alguien debe dar la alarma y alguien debe ejecutar los debidos correctivos. A estas alturas del devenir no debería darse el caso de que un régimen gaste más en armas que en bienestar para el pueblo. ¿Quién controla a este régimen en este sentido?

Se anunciaron, a nivel internacional, mecanismos de control para la exportación de armas, sin embargo es triste comprobar que son muy pocos los gobiernos que, por lo menos, intentan sincerar el impacto de sus exportaciones de armas sobre los pueblos y sus necesidades prioritarias.

¿Qué está pasando cuando esas armas son para los terroristas, guerrilleros, narcotraficantes, etc.? ¿Qué pasa entonces con la lucha contra la miseria? ¿Por qué, entonces, no tenemos más estrictos controles sobre las armas? ¿Acaso será cierto que este régimen le envía armas a la narcoguerrilla y al terrorismo internacional? ¿Quién certifica semejante crimen? ¿Quién lo niega? ¿En quién confiar? ¿Corresponde acaso a la oposición política aplicar una metodología sistemática para conocer y evaluar todo lo relativo a las armas que ha manejado y maneja este régimen, con el fin de que no afecte a la población? ¿Qué opina usted estimado(a) amigo(a)? ¿Cuánto se ha gastado en armas y cuanto en bienestar para la población? ¿Dónde están esas armas?

De tal metodología no debe estar ausente la necesidad de seguridad legítima del país, naturalmente; pero tampoco puede ser una excusa para “manipular” la realidad y el desvío del material y el dinero en detrimento de la población.

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