14 febrero 2011

¡Berlusconi, dimite!

Las mujeres italianas salieron ayer domingo a las plazas alrededor de toda Italia, para exigir la dimisión del Primer Ministro Silvio Berlusconi. ¿Por qué? Por machista e indigno, según reza en las pancartas. Porque ha avergonzado al género femenino con su promiscuidad escandalosa; porque ha humillado al pueblo italiano al utilizar a no se sabe cuántas mujeres con fines sexuales; porque se ha rumbeado a todas las féminas que le ha dado la gana y ellas, velinas de sus espectaculares orgías aunque sólo sea por una noche, se lo han hecho pagar en dinero y en especie. Dicho de otro modo, por prostituir a menores y requerir los servicios de las mayores.¡Ah! Pero, además, se ha burlado a sus anchas de la política y los políticos, pues de la misma manera que Calígula pensó en nombrar ministro a su caballo, salvando las humanas diferencias, Berlusconi piensa proponer a algunas de sus chicas -Graziana Capone y Nicole Minetti, por ejemplo- a candidaturas regionales.

La manifestación estuvo tan concurrida a escala nacional, que permite suponer el aprieto en el que se encuentra ahora mismo el Parlamento italiano respecto de su próximo pronunciamiento en respuesta -al menos, es lo que se espera que hagan los parlamentarios- a las exigencias de más de un millón de mujeres y hombres en todo el país. Sin embargo, il Cavaliere no está solo. Quienes le defienden afirman que una suerte de Inquisición, fraguada por sus enemigos morales, adversarios políticos y cierta competencia empresarial maneja los hilos detrás de las protestas.

Comoquiera que sea, el caso es que Berlusconi se comporta como lo hiciera, durante el Imperio Romano, cualesquiera de los poderosos y extravagantes césares. El poder de Roma, el mayor del mundo en su época, se desmoronó estrepitosamente a causa de los excesos y perversiones imperiales. Y si bien Nerón incendió la ciudad, ésta resurgió de sus cenizas; pero su inmoralidad y la de sus colegas fue lo que, en definitiva, hundió de un modo irreparable el gran poder romano.

Es evidente que todo en la vida se repite, tal cual la Tierra rota alrededor del Sol, gira también el tiempo, cíclicamente. Por lo tanto, la mortalidad y la experiencia histórica no impiden que las siguientes generaciones cometan los mismos errores de sus antepasados. El error de Silvio Berlusconi parece ser vivir convencido de que puede comprar lo que se le antoje. Pero no contaba con que sus paisanas se enardecerían y saldrían a la calle a exigir su dimisión con un lema perentorio: "Se non ora, quando?"


Fotogalería en Corriere della Sera

14 junio 2010

Los guardianes de Chávez

Así se titula el documental realizado por REC Reporteros Cuatro de España en su viaje periodístico a Venezuela. Si quedaba alguna duda acerca de la existencia y los objetivos de colectivos o grupos paramilitares asentados en distintos barrios de Caracas y en distintas regiones del país, las declaraciones de los dirigentes y miembros de estas organizaciones armadas alcanzan a despejarlas todas. Incluso aquella otra duda que un sinnúmero de venezolanos, por la razón que sea, no se atreve o no quiere considerar: el desgraciado desenlace de una guerra civil.

Hugo Chávez es un militar anti-sistema , por lo tanto, piensa como tal. Un individuo anti-sistema desprecia las reglas, las formas y la institucionalidad. Esta condición suya explica el hecho de que haya intentado tomar el poder por la fuerza de las armas. También explica sus estrechas relaciones con personas, grupos y gobiernos que no son ni pueden ser considerados democráticos. De ahí que esperar que actúe como estadista y demócrata es absolutamente imposible.

La realidad de nuestro país aparece con toda su crudeza en este video. Tenemos el problema más serio que jamás hubiésemos llegado a imaginar. Si usted vive en Venezuela, significa que está dentro del problema, como el resto de nosotros. No se trata de una simpleza que puede resolverse con buenas intenciones, sino de un problema auténtico, mayúsculo y harto peligroso.

Probablemente ahí encuentre las respuestas a las preguntas que se hace la mayoría de los venezolanos: Si todo está peor de lo que nunca estuvo, ¿por qué la gente sigue votando a Chávez? Si esta revolución es una estafa, ¿por qué todavía hay quienes la defienden? Si un solo hombre ha conseguido dividir al pueblo, ¿por qué toda la oposición no ha sido capaz de reconciliarlo?

Pienso que uno debe aprender de la experiencia ajena. En la revista National Geographic de junio de 2010 aparece un reportaje titulado "Los hijos de Mandela" acerca de la transición del pueblo sudafricano del oprobioso apartheid a la democracia y la reconciliación. La Dra. Marjorie Jobson, directora nacional del Grupo de Apoyo Khulumani, una de las personas entrevistadas, relata lo siguiente:

"Todo el mundo estaba agotado hacia 1994. Pienso que deseaban que el apartheid desapareciera y que el gobierno arreglara todo. Pero eso no sucedió. Queda en manos de cada sudafricano participar activamente en la restitución. Usted sabe, el poder de cada uno. El poder de una persona debe perpetuar nuestro pasado violento, o el poder de una persona debe contribuir a la formación de una sociedad pacífica y justa".








23 febrero 2010

Incontinencia emocional

La discusión surgida ayer entre los presidentes de Colombia y Venezuela ha sido reseñada en casi todos los periódicos del mundo, debido tanto al tono de sus expresiones como al mensaje en ellas contenido. Insisto en este tema porque no es un hecho que deba pasar desapercibido, dado que un enfrentamiento verbal de ese tipo podría producir serias consecuencias diplomáticas, por las que los más afectados seríamos los ciudadanos de ambos países. Al parecer, ni Uribe ni Chávez pensaron en esto cuando intercambiaron insultos.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la palabra "carajo" denota enfado o rechazo. Mandar a alguien al carajo, como mandó Chávez a Uribe, equivale a "rechazarlo con insolencia y desdén".

Respecto a la expresión "¡Sea varón!" pronunciada por Uribe, bien puede traducir una disposición a forzar al otro a demostrar su virilidad utilizando los puños, como suele hacer la mayoría de los hombres cuando se sienten ofendidos en su hombría. Pero si, además, se refuerza la provocación con una palabra cuyo significado es exactamente lo opuesto de la anterior -"cobarde: pusilánime, sin valor ni espíritu"-, no hay duda de la intención que estimula el tono con que se manifiesta el insulto.

Llegados a este extremo, cualesquiera sean las razones de uno y otro para repelerse y agredirse de tal modo, ninguno de los dos tiene derecho a arriesgar la paz de sus países y la fraternidad de sus pueblos por su incontinencia emocional.

14 noviembre 2009

Juegos de guerra

El militar Hugo Chávez llama a la guerra contra Colombia. Dirige sus órdenes a la Fuerza Armada nacional, a los milicianos, a los reservistas, a los militantes de su partido único. Por razones obvias, excluye del llamado a los opositores. Sólo puedo comparar esta escena con la imagen de Hitler ante un auditorio de jóvenes incautos y adultos confundidos, mientras agita esquizofrénicamente sus manos y eleva el tono imperativo de su voz. Tal como se veía en el dictador alemán, en el dictador venezolano también se ve que lo que determina la importancia de sus objetivos no está en las palabras que pronuncia, sino en el lenguaje físico.

No puede ser de otra manera, porque hablar de guerra obliga a hacer hablar al cuerpo. La guerra implica un previo estado de cosas: desacuerdo y conflicto, intolerancia y hartazgo, intuición y reacción, ya sea respecto a las ideas o respecto a los hechos. Y todas estas situaciones se expresan a través de los gestos que, a su vez, son la forma de expresión de las emociones. La racionalidad funciona y se manifiesta de manera muy distinta. Por lo tanto, la idea de guerra en cualquier individuo no surge espontáneamente, sino que es producto de ciertas condiciones en el propio individuo y de determinados factores en el ámbito político de las relaciones internas o externas.

En un hombre como Chávez, está comprobado que su temperamento natural es violento en extremo, lo que explica su intento de tomar el poder por la fuerza mediante un golpe de Estado. También lo demuestran sus rampantes declaraciones de apoyo a los grupos guerrilleros y sus muy conocidas formas de "lucha" política, principalmente en los campos de batalla nacionales, contra sus "enemigos", que no adversarios, de la oposición.

Su decisión es determinante, al menos en el submundo de su imaginario, y en lo absoluto espontánea, sino todo lo contrario. Es una decisión elaborada e internizada, como lo es su idea de la revolución y su propósito de perpetuarse en el poder. Lo único circunstancial es el "otro" que, en este momento, no es Colombia, sino el Presidente colombiano, porque éste se ha convertido en una enorme roca dentro de su bota. Cualquiera que no piense como él y se interponga en su camino hacia la consolidación continental del neosocialismo y de su propia figura como líder internacional indiscutible, se convierte en objetivo militar de su declaración de guerra. Así que el gesto corporal de su decisión no se manifiesta solamente en la agitación de sus extremidades y en las expresiones de su rostro, sino también en la reciente movilización de una veintena de tanques de guerra hacia la frontera colombo-venezolana. Poco importa que los tanques lleguen hasta allá sobre las plataformas de otros vehículos, como en efecto han sido transportados. Lo que importa es que, una vez colocados en sus respectivos sitios "estratégicos", producirán un impacto que, eventualmente, podría desencadenar una serie de acontecimientos propicios para la acción.

Lo que busca Chávez es provocar al "otro", aunque muchos piensan que la provocación provino de éste. Pero Chávez, que no cree en nada ni en nadie, duda de que el "otro" lo que busca es proteger a su país de la guerrilla. Lo que no sabemos es si la paciencia del "otro" tiene un límite y si, después de todo, también le interesará jugar a la guerra.

09 noviembre 2009

Venezuela y Colombia quieren PAZ

Una guerra es todo lo que nos falta, nada menos que con Colombia, para completar el despedazamiento del país.

La ligereza con que el Presidente venezolano ordena a los militares "prepararnos para la guerra y ayudar al pueblo a prepararse para la guerra, porque es responsabilidad de todos", nos da una idea de cuál es su concepto de la paz y cuáles son los fines de su revolución.

Para desatar la guerra, basta una declaración, y lo siguiente es movilizar al Ejército con sus respectivos arsenales hacia el campo de batalla y empezar a disparar. La guerra es destrucción y destruir es fácil. Sobre todo cuando quien declara la guerra no piensa en las consecuencias.

Frente a semejante (des)propósito, hay que presentarle al pueblo venezolano una propuesta de paz con los pueblos hermanos, de paz en concordancia con los ideales democráticos de venezolanos y colombianos, de paz en armonía con las expectativas de una vida mejor de los ciudadanos de ambas naciones.

Ni los venezolanos, ni los colombianos tenemos motivos para entrar en conflicto, por el contrario, son muchas más las cosas que nos hermanan que las que nos separan, son muchos los beneficios mutuos que obtendríamos de una buena relación si los gobiernos de nuestros países se entendieran. Pero no habrá posibilidad de entendimiento, ni con Colombia, ni con otros países con gobiernos democráticos, mientras un militar formado para la guerra detente el poder en Venezuela. Chávez buscará a toda costa y a cualquier costo una confrontación bélica con Colombia. Confío en que prevalecerá el sentido común en los venezolanos, principalmente en aquellos que pronuncian el lema de la revolución sin mucha conciencia de su significado.

La diferencia entre un país que progresa y otro que se autodestruye radica en la capacidad de sus gobernantes para ofrecer condiciones para la vida o para la muerte. Las condiciones básicas para la vida son la educación, el trabajo y el cumplimiento de la ley, ninguna de las cuales es posible realizar en situación de guerra.



08 junio 2008

El musulmán en Obama

Por José Brechner

El jefe de la Nación del Islam, Louis Farrakhan, conocido como el “Hitler Negro” por sus comentarios racistas, dijo que Barack Obama “es la esperanza del mundo entero”. El portavoz oficial de Obama, Bill Burton, inmediatamente replicó que su candidato objeta los comentarios hechos alguna vez por Farrakhan, y no le solicitó su apoyo. Obama está tratando de alejarse de todos los que fueron sus mentores y compañeros, buscando ocultar su controversial pasado y verdadera identidad islámica. Lamentablemente, para lograrlo tendría que hacer desaparecer a todos sus familiares y amigos de infancia.

Barack Hussein Obama fue un musulmán devoto, hijo de un musulmán devoto, hijo adoptivo de un musulmán devoto, y el nieto de un musulmán devoto, cuyo nombre Hussein fue heredado por él. Se inscribió en el colegio como musulmán, y demostró su habilidad para loar a Alá con impresionante acento árabe, aún siendo adulto. Su cristianismo es pura cobertura para cumplir su sueño dorado de llegar a Presidente de los Estados Unidos. Ambición que nutre desde niño. Las evidencias rescatadas por el periodista Reuven Koret, son significativas, porque revelan la cara escondida del gran mentiroso y eximio actor: Barack Hussein Obama.

Todos los niños en Indonesia están obligados a aprender la religión islámica, lo que implica estudiar y recitar los versos del Corán. De acuerdo a Tine Hahiyary una de las maestras de Obama y directora de su colegio desde 1971 a 1989, Obama participó activamente de las clases sobre islamismo. Estudió “mengaji”, el recitado del Corán en árabe en vez de en la lengua local, costumbre practicada únicamente por los más fervorosos musulmanes.

Los que manejan la campaña de Obama dijeron al L.A. Times, que él no era un “musulmán practicante”. Su website oficial dice: “Obama nunca fue musulmán y es un cristiano comprometido”. Lo que fue desmentido por sus propios compañeros de clase, que además acotaron que todos los parientes de Obama eran fieles musulmanes. Todos los que lo conocieron en Yakarta confirman que vestía como musulmán y que sólo cuando se casó, cambió su religión por el cristianismo. Acto conveniente para mimetizarse en la sociedad norteamericana y proyectar su deseo de ser presidente.

La madre de Obama era islamofílica y detestaba los Estados Unidos. Los hermanastros de Barack Hussein son todos musulmanes, y su hermano directo, Roy, que cambió su nombre por Abongo, es un musulmán practicante, que dijo: “el hombre negro debe liberarse de las venenosas influencias de la cultura europea”.

En su libro, Barack Obama habla de su hermano Abongo, como la persona de la que se siente más orgulloso. En una entrevista en el New York Times, Maya Soetoro –media hermana de Barack—dijo: “Toda mi familia era musulmana, y la mayoría de la gente que conocíamos también”.

En relación al Cristianismo, Barack Obama dijo que: Sospecha de su carácter dogmático; no tiene monopolio sobre la verdad; no es transferible a otros; contiene una gran dosis de dudas; es indulgente e incompatible con todas las otras religiones.
En una entrevista con Nicholas Kristof del New York Times, recitó en perfecto árabe la Shahada; la declaración de fe de los musulmanes, cuya sola pronunciación convierte a cualquiera al Islam.

Para los indonesios Obama sigue siendo musulmán, y lo ven como un misionero incrustado entre los norteamericanos para llevar el mensaje de Alá, por eso no lo acusan de apostasía. Obama es respaldado por Hamas, la Brigada de Mártires de Al Aqsa, Raila Odinga (candidato fundamentalista islámico de Kenia, primo de Barack), Daniel Ortega, Raúl Castro, el Partido Comunista de Illinois, el Partido Socialista de EEUU, y el partido de los Nuevos Panteras Negras.

Todo lo que Obama hace es ambivalente. Es negro y es blanco, es indonesio y es estadounidense, es musulmán y es cristiano. Saca a flote lo que le conviene, cuando le conviene. Por eso será que habla tanto de cambio, él lo hace con la facilidad del camaleón, ajustándose a las circunstancias.

Para finalizar, he aquí una esclarecedora conversación que mantuvo Usama K. Dakdok, presidente de la congregación “The Straight Way of Grace Ministry”, con la recepcionista de la iglesia de Barack Obama: - ¿Qué debo hacer para unirme a su iglesia? - Tiene que atender dos clases dominicales seguidas. - ¿Si soy musulmán y creo en el profeta Mahoma, pero también creo en Jesús, debo dejar mi fe islámica para unirme a su iglesia? - No, tenemos muchos miembros musulmanes en nuestra iglesia.

Los ofendidos musulmanes

Por José Brechner

Occidente actúa irracionalmente en relación al fascismo islamista, cometiendo el mortal error de considerar el conflicto en el Medio Oriente como un asunto político, en vez de religioso, y consecuentemente trata de corregirlo con el diálogo y la diplomacia.

No hay nada que tratar civilizada y pacíficamente con los fundamentalistas, porque en su pensamiento teocrático, no existe nada negociable ni que pueda ser modificado. La ley en los países musulmanes es el Corán, que está por encima de todo reglamento civil, y el Corán no puede ser alterado. Ni siquiera puede ser cuestionado. Quien lo intente está sujeto a la pena de muerte. El Corán y el Islam radical, no tienen puntos de convergencia con la democracia, que establece leyes civiles basadas en la lógica humana, y en esencia son incompatibles.

Teocracia y Democracia son conceptos antagónicos. La teocracia es absolutismo, mientras que la democracia es libertad. El problema Palestino, Iraquí, Iraní, Libanés, tiene su origen en un fervor religioso llevado al límite por los islamistas radicales, cuya razón de existir es convertir o someter al mundo bajo sus ideas teológicas.

El problema religioso se transforma en político, porque los causantes del conflicto son clérigos en el poder, que dominan a sus súbditos con la indiscutible fe. Si la religión y el estado estuviesen separados, el asunto podría ser político, pero siendo los desquiciados imanes los que imponen las reglas, el tema no puede ser tratado políticamente, ni negociado en la ONU. La única forma de hacer frente al fanatismo, es con la fuerza. Tratar de negociar con los terroristas, es como intentar sentarse a tomar el té con los hooligans, en medio de un partido por el final de la copa.

Cuando se reúne el Parlamento Europeo --igual que la ONU-- critica o condena a los defensores de la libertad, y complace a los extremistas. En Inglaterra el miedo a los árabes está haciendo que los medios eviten referirse al Holocausto porque “ofende” a los mahometanos. ¿Y en qué les ofende? ¿En que hubo gobiernos árabes que se aliaron a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial? ¿En que Israel logró en apenas 60 años, más progreso y mejor nivel de vida que cualquiera de los países árabes, sin tener su petróleo, ni sus extensos territorios, ni su numerosa población? ¿O tal vez les ofende que los judíos aportaron al mundo más inventos, descubrimientos, avances tecnológicos, científicos, culturales y premios Nobel, en los últimos 60 años, que los musulmanes en toda su existencia? ¿Les ofende que Israel pese a vivir acosada por los ejércitos árabes, los ataques suicidas y los cohetes de Jizbalá y Hamás, y teniendo que invertir sumas siderales de su presupuesto nacional en defensa, sea el país más avanzado de la región? ¿Les ofende que Israel sea la única democracia del Medio Oriente, y la única nación que en algo más de medio siglo, partiendo de la nada, con un territorio desértico de apenas 20.000 kilómetros cuadrados, forma hoy parte del primer mundo? A los acomplejados levantinos les ofende saberse incapaces de lograr lo mismo, teniendo todo el dinero del mundo a su disposición.

¿Qué tiene que ver el Islam con el Holocausto? Absolutamente nada, pero negar el Holocausto sirve para negar que los judíos fueron atormentados, y sufrieron los vejámenes más horripilantes cometidos jamás contra pueblo alguno. Además favorece a los musulmanes en su campaña de demonización de Israel, falseando la realidad, mostrando a los judíos como invasores y opresores, cuando los únicos invasores son los árabes palestinos, que usurparon la milenaria tierra sagrada judía y ahora la reclaman como propia.

¿Y por qué se están rindiendo los ingleses a los árabes, proponiendo, como hizo el Arzobispo de Canterbury, que en ciertos lugares del Reino Unido se aplique la Sharia? ¿Se puede agregar, por qué hay europeos que quieren tranzar con los asesinos islamistas, igual que algunos norteamericanos, encabezados por el mediocre, hipócrita, y siempre desacertado Jimmy Carter? La respuesta es simple: por cobardes, antisemitas y acomodaticios. Pero congraciarse, o mostrar simpatía por los musulmanes extremistas, no los librará de ser sus víctimas.

Que se haga justicia

Delfina Acosta

Como que dos más dos es igual a cuatro, los sentimientos lastimados buscan la reparación del mal. Nos duele que alguien comenta contra nuestra persona un acto injusto. ¿No es así? Y qué bien nos sentimos cuando rápidamente la justicia limpia las escaras de nuestro pellejo.

La manipulación grosera de la justicia paraguaya ha convertido en canallas, villanos y perseguidos por la ley a quienes alzaban su voz de denuncia contra un fraude o un suceso deshonesto. Hasta tal punto se invirtieron las cosas en nuestro país.

El abogado Víctor Arturo Bobadilla, así como representantes de colegios de abogados de distintos puntos del país, han solicitado a Miguel Abdón Saguier, presidente del Congreso, la destitución de los ministros de la Corte Suprema de Justicia. En consecuencia, los ocho ministros de la Corte deben presentar –más que pronto– la renuncia a sus respectivos cargos.

Deben renunciar por ética, por lo que tienen de cara, por una libra de vergüenza, por un cacho de rubor. Tienen que abandonar sus puestos por faltar a sus juramentos, por ofender a la Patria, por defraudar reiteradamente a la sociedad paraguaya. La justicia en el Paraguay tendría que ser ajusticiada por el mismo pueblo. No solo ha sido ineficiente e inepta, sino que no supo responder a lo que dictan las leyes por obrar sin libertad e independencia, y por prestarse, públicamente, a los intereses de los gobernantes mafiosos.

Yo, ciudadana como usted, deseo que todos aquellos que han manipulado la justicia con grosería pidan –públicamente– perdón por sus actos y sean juzgados por los abogados de la plebe. El sentido de la justicia suele ser una constante en los juegos de los niños. Ante un abuso evidente, alguien del grupo alza la voz, exigiendo una aleccionadora sanción o reprimenda contra el abusador. Los chicos, cuando riñen entre ellos, y no saben ya cómo apaciguar las aguas levantadas dentro de un “estado de anarquía”, van con prisa al gabinete del padre a explicar (con las mejillas encendidas) los hechos y las circunstancias del desacuerdo. Exigen justicia. Y se hace, de hecho, justicia.

En la mente de los niños está muy claro que cualquier abuso debe ser denunciado a los adultos para que se imponga el orden y las cosas vuelvan a su lugar. Pues bien, los paraguayos nos hemos visto desde hace mucho tiempo atropellados en nuestros derechos más elementales. Fuimos testigos de que la Corte Suprema de Justicia estuvo –siempre– sujeta a los intereses de Nicanor Duarte Frutos y otros mandamases del partido Colorado. Un país con hombres que no tienen la voluntad de impartir una justicia sana e independiente, no lo merecemos. Hay que limpiar el Paraguay de todo cuanto pueda peligrar su futuro. Las personas que han sustentado la impunidad tienen que desaparecer del escenario paraguayo.

“Blanca Ovelar debe ser procesada por hechos de corrupción –en la provisión de la merienda escolar– que se registró bajo su administración en el MEC, según el ex ministro de Emergencia, Arístides González”, puede leerse en la página 8 del diario ABC. Pues bien, que la justicia se expida ya sobre el caso. Hay muchos personajes siniestros dentro del coloradismo, que se han alzado con fortunas mediante mecanismos deshonrosos.

Que se los juzgue.

29 abril 2008

El abominable Mr. Bush

Por José Brechner

George W. Bush es el gobernante más rechazado a lo ancho y largo del planeta. Cuando se pregunta a la gente por qué no gustan de él, la principal respuesta que se obtiene, es: por la guerra en Irak.

Parece que muchos olvidaron que Irak invadió Kuwait, que Saddam Hussein aniquiló a cientos de miles de kurdos con armas químicas de destrucción masiva, y millones murieron en la guerra con Irán (1980-88). Además atacó a Israel en 1948, 1967 y 1990, sin tener fronteras ni asuntos con ese estado. Y financió, protegió y entrenó a miles de terroristas.

El principal argumento de los detractores de la guerra es, que no se hallaron Armas de Destrucción Masiva. Si alguien debería ser cuestionado sobre ese asunto, es Mohamed El Baradei, que representando a la comunidad internacional, era el responsable directo de la investigación, y fue quien atemorizó a todos insinuando su existencia. Al no encontrarse nada, el bulto se lo cargaron a Bush por iniciar una guerra preventiva, mientras que El Baradei recibió el Nobel de la Paz. ¿Dónde está la lógica? Simplemente no existe. Es parte de la tergiversación cultural, alentada por la alienante prensa progresista, que demoniza o santifica a quien le viene en gana.

Desde otro flanco, los infantiles pacifistas buscan comparar Vietnam con Irak, y piden que vuelvan a casa los soldados norteamericanos. Lo que significa: que buscan la derrota, en vez de la victoria. Pero si hay capitulación en Irak, no será como en Vietnam, donde los Vietcongs (comunistas) se quedaron en su país. Esta vez, los terroristas islámicos invadirán el mundo. Y en su mentalidad, considerar que vencieron a la superpotencia, los llenará de coraje y mayor agresividad.

Vietnam fue una guerra política entre dos potencias. Una defensora de la libertad, y otra del totalitarismo (que ya tenía bajo su garra a más de la tercera parte del planeta). La actual es una guerra santa propiciada por fundamentalistas religiosos, cuyos hegemónicos objetivos teocráticos son respaldados por extremistas esparcidos en 52 países musulmanes, Europa y el resto del orbe.

Hay semejanzas entre el islamismo y el comunismo. La principal y más temible es, que así como la Unión Soviética intentó conquistar el mundo, los islamofascistas pretenden hacer lo propio. Al final, el comunismo se derrotó a sí mismo porque atenta contra la libertad, y con el Islam radical sucederá igual. El Socialismo tradicional y el Islam no admiten el libre albedrío, pero la libertad individual no es un derecho constitucional o religioso, es un derecho natural de todo ser humano. Si el comunismo demoró casi un siglo en caer, y aún tiene defensores. El fundamentalismo religioso es más alienante, peligroso y difícil de combatir. El dogma de tinte divino es inculcado como verdad absoluta, y puede tardar milenios en atenuarse o extirparse. El Corán no es susceptible a cuestionamientos. Si lo haces, no te envían a un Gulag, te ejecutan.

Irak es la punta de lanza contra el fanatismo, y la creencia de que no puede haber sociedades musulmanas democráticas y abiertas en Oriente Medio. La presencia norteamericana en el lugar, sirve para tener a los islamistas radicales acorralados, y a tiro de cañón, antes de que se desplieguen por más lugares.

George W. Bush no resaltará por su carisma, pero pocos políticos tienen sus credenciales. Graduado de Yale en Historia, obtuvo un postgrado de Harvard en Administración de Empresas. Fue el primer gobernador de Texas en ser reelegido por dos términos consecutivos --lo que lo catapultó a la presidencia-- y es un hombre confiable, de principios sólidos. El peor error cometido por los Estados Unidos en su guerra con Irak, fue no haber eliminado a Saddam Hussein en 1991, cuando contaba con el apoyo de la ONU y el mundo árabe. George Bush padre, sabía que el desenlace sería caótico y conflictivo, y prefirió dejar al tirano genocida en el poder.

La guerra en Irak es un éxito incomparable. Cada día disminuyen los ataques terroristas, Al Qaida está asediada y en desbande, la democracia se empieza a desenvolver en un ambiente donde todos los países –con excepción de Israel-- son dictaduras y, de seguir en ese cause, Irak será el ejemplo inicial, de que la moderación y la libertad pueden ser parte de la vida islámica en el Medio Oriente. George W., sabía que ésta no sería una guerra fácil y sin embargo decidió enfrentarla, pese a la impopularidad que iba a significarle. Eso es tener coraje, en un momento en que la mayoría prefiere esconderse bajo la cómoda sombrilla del pacifismo, jugando al trastornado humanismo sin principios.

21 abril 2008

El fariseísmo uribista fortalece a las FARC

Por Diana Duque Gómez

Sólo cuestionando lo que las personas dan
por hecho, lo que creen que es verdad, es
como podemos romper con la hipnosis del
condicionamiento social.

Deepak Chopra


La última década está marcada por el avance del totalitarismo neoestalinista en América Latina. Utilizando una pervertida concepción de democracia dominante hoy en el mundo, que establece que democracia es fundamentalmente la existencia de elecciones populares, reduciendo de esta manera la democracia a un simple electoralismo, estas fuerzas neoestalinistas han logrado llegar al poder por vía electoral.

Tal es el caso de Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, “Lula” da Silva en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Michelle Bachelet en Chile, Tabaré Vásquez en Uruguay, los exmilitantes del desaparecido grupo terrorista Montoneros los esposos Kirchner en Argentina, el exguerrillero sandinista Daniel Ortega en Nicaragua y Álvaro Colom, candidato de la exguerrilla URNG, en Guatemala, lo que ha creado un entorno de cooperación con la subversión colombiana “legal” y armada y un reconocimiento en la práctica de su beligerancia.

Sin embargo, el gobierno de Uribe ha hecho que prevalezca la obsequiosidad con esos gobiernos y en una actuación “pragmática”, léase sin principios, ha acrecentado el comercio y los negocios con esos países aliados ideológicos de la guerrilla en particular con Venezuela. Es como si Uribe esperara que el comercio y unas cuantas sonrisas bastaran para neutralizar la convergencia ideológica de esos gobiernos neostealinistas con la subversión colombiana. Esta actitud, de hecho colaboracionista del gobierno de Uribe, ha redundado en una complacencia con la infiltración cada vez mayor del neoestalinismo bolivariano, sobre todo a través de cantidad de organizaciones chavistas que promueven el llamado “socialismo del siglo XXI” y que han implantado sus reales en Colombia. Con los cuantiosísimos recursos del petróleo se han financiado un sinnúmero de comités como el Comité de Solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela con sede en Bogotá y el Comité Misión Yo Sí Puedo en Boyacá. Así mismo se han constituido las denominadas casas de la amistad chavista en 15 departamentos del país (1). Al respecto El Heraldo denunció en mayo de 2007: “Se sabe que hay (en Colombia) corrientes chavistas que realizan un juicioso trabajo de bases, desde 2001, en ciudades como Bogotá, Cali, Bucaramanga, Armenia, Pereira, Arauca y Cúcuta, así como en las islas de San Andrés y Providencia, sin excluir la Costa Caribe y poblaciones fronterizas claramente influenciadas, como por ejemplo, Maicao. La cosa es de tal magnitud, que en partidos como el Polo Democrático Alternativo y el Liberal, así como en la Alianza Social Indígena, hay sectores plenamente identificados con el movimiento chavista”(2).

Manteniendo un doble discurso el gobierno de Uribe realiza grandes negocios con Chávez como el de Monómeros y, por otro, sindica a los directivos de esta empresa de estar promoviendo las ideas socialistas. En 2006 el IFI y ECOPETROL vendieron su participación en Monómeros a PEQUIVEN, Petroquímica de Venezuela, empresa estatal promovida por el régimen chavista como la revolución Petroquímica socialista, quedando está última con el 100 por ciento de Monómeros (3). Otro negocio de Uribe con Chávez es el gasoducto transguajiro que llevará gas natural del campo Ballenas, en Colombia, al occidente venezolano, a la refinería de Paraguaná. Según estimaciones preliminares, el gasoducto binacional permitirá que Colombia suministre unos 200 millones de pies cúbicos de gas a Venezuela.

El presidente de Venezuela Hugo Chávez, en un principio nombrado por el gobierno de Uribe como “facilitador” para la entrega de secuestrados en poder de las FARC, con una creciente popularidad obtenida de su efectiva actuación en la liberación de algunos secuestrados aprovecha esta situación para pedir oficialmente el reconocimiento internacional de las FARC como fuerza beligerante, haciendo aún más evidente lo que se sabía de vieja data: la identidad, cooperación y respaldo de gobiernos neoestalinistas, como el venezolano, con la guerra irregular de la “izquierda” colombiana.

Por otra parte, la liberación de los secuestrados, junto a las pruebas de supervivencia, sacude la anestesiada conciencia nacional e internacional dejando ver al desnudo el hecho protuberante de que por lo bajo en Colombia y transcurridos seis años de la política de Seguridad Democrática permanecen en poder de las FARC más de 3.000 secuestrados*, los cuáles no se sabe dónde están. El gobierno de Uribe, en una práctica deliberada de minimización del crimen cuando no de ocultamiento, borró de sus documentos a la inmensa mayoría de los secuestrados lo que sumado a la escasez de información de las autoridades y la prensa no deja ver la gran dinámica actual de este crimen de lesa humanidad.

Obviamente que para tener estos secuestrados, parte en campos de concentración, las FARC deben tener bases territoriales inexpugnables, esto es, desconocidas para la Fuerza Pública, indispensables para librar una guerra irregular prolongada. Otros secuestrados, los menos, son mantenidos en campamentos móviles, cambiando constantemente de posición. Precisamente, el recién liberado Luis Eladio Pérez contó que estando secuestrado lo pasearon por media Colombia sin ningún problema, a pesar del despliegue de Fuerza Pública y su Plan Patriota ahora Plan Consolidación. Esto demuestra que las FARC conservan intactas sus bases territoriales y mantienen mucha movilidad.

Siendo la guerra irregular una guerra móvil por excelencia, conservar este factor se torna fundamental para la guerrilla. Por eso, ante el despliegue de la Fuerza Pública, las FARC han priorizado dentro de la táctica de la combinación de todas las formas de lucha, la guerra de guerrillas y el combate clandestino con el desarrollo de su Partido Comunista Clandestino, el Movimiento Bolivariano y las milicias. Según Fabio Echeverri Correa, asesor de las entrañas del uribismo, las FARC cuentan hoy con “30 o 40 mil milicianos”(4).

Como lo señala Teófilo Vásquez, investigador del CINEP, “si bien las variables tradicionales con que se puede medir el conflicto han disminuido en algunas regiones, no se puede concluir que el conflicto en Colombia esté próximo a terminarse. Lo que sucede es que los grupos armados están actuando de otra manera… Ellos siguen controlando la gente (…) Las FARC han estado atentas a copar las regiones en las que los paramilitares aflojaron el control. Y lo han hecho con su milicia, en algunos lugares, y en otros, con acciones de tipo social y político, porque la guerra no se debate solamente en el campo de batalla. Por ejemplo llegaron a los cascos urbanos en zonas como Nariño, Chocó, Putumayo y Caquetá”. Y complementa Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz: “También han llegado a tres lugares simbólicos de esta confrontación: Tierralta y Valencia, en Córdoba; Dabeiba, en Antioquia, y la zona del Catatumbo, regiones cruciales de alta presencia del paramilitarismo. A su vez, comenzaron a bajar de las cumbres de la Sierra Nevada de Santa Marta, adonde los habían aislado los grupos paramilitares”(5).

Aquí hay que subrayar que para el desarrollo de la guerra irregular prolongada de la “izquierda” es imprescindible una base estratégica en la “legalidad”, constituida por partidos estalinistas y un sinnúmero de ONG prosubversivas, en su gran mayoría adscritas a la Teología de la Liberación o estalinismo católico, que como un fino tejido de filigrana han construido toda una red de vasos comunicantes que hacen posible para la subversión la combinación de todas las formas de lucha.

Desde sus orígenes en 1930, el Partido Comunista Colombiano adoptó los principios organizativos e ideológicos del marxismo-leninismo y, como afirmara su jefe histórico Gilberto Vieira: “del 50 (1950) en adelante, el partido elabora su orientación táctica que hemos llamado la combinación de todas las formas de lucha”(6). Corroborando lo anterior, el mismo Gilberto Vieira declaró en otra entrevista: “El hecho real es que el Partido Comunista participa en la lucha armada, tiene una organización, las FARC”(7). En enero de 1989, Bernardo Jaramillo, presidente de la UP y a la vez miembro del Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista señaló: “En el partido hay una comprensión plena de la validez de la táctica de combinación de todas las formas de lucha”(8.). Hoy, a raíz de la muerte de Raúl Reyes’, las FARC afirman: “El pueblo lucha combinando acertadamente todas las formas de lucha”(9). Actualmente el Partido Comunista Colombiano hace parte del Polo Democrático Alternativo con el nombre de Frente Social y Político.

Un caso típico que ejemplifica claramente esa táctica de la combinación de todas las formas de lucha es el siguiente: María Teresa Ronderos asegura que para octubre de 2007 “las FARC se han afianzado en el piedemonte del Pacífico nariñense y en algunos municipios costeros del departamento (de Nariño)”. Y, complementa que haciendo un análisis de las elecciones de 2007 se puede observar que “otro triunfador en varias alcaldías donde coinciden altas tasas de homicidio, actividades del narcotráfico y presencia de grupos armados ilegales, fue el Polo Democrático y su aliado en Nariño, Opción Centro. Sin embargo, ningún líder del Polo está siendo investigado por nexos con grupos ilegales armados, y curiosamente, la línea interna del Polo que se impuso en Nariño, al igual que en el resto del país, fue la más cercana al comunismo”(10). Países como España que han padecido el accionar terrorista han elaborado férreas leyes antiterroristas en las cuales, como medida central, se proscriben los brazos legales de dichas organizaciones para romper el entramado. En Colombia este entramado permanece intacto.

La capacidad de la subversión totalitaria colombiana para sostener su guerra irregular depende de su gran poder económico obtenido por el terror y la sociedad con el narcotráfico. El inmenso capital de la subversión, sus empresas, sus inversiones, si se quiere ganar la guerra, debe ser atacado implacablemente, incluidos sus testaferros –cómplices voluntarios y forzados, quienes desde la “legalidad” figuran como dueños o administradores de dicha riqueza. Es inexplicable que hasta la fecha ningún gobierno haya perseguido radicalmente este capital facineroso “legal” y que los bienes y las inversiones de la subversión no hayan sido sometidos sumariamente a extinción de dominio y los testaferros puestos en la picota pública y encarcelados. Y como el narcotráfico sigue creciendo en el país como lo confirman los últimos informes del Departamento de Estado, donde Colombia sigue “siendo la fuente de casi el 90 por ciento de la cocaína que ingresa en Estados Unidos y es el principal proveedor de la heroína usada al este del río Mississipi”(11), estos enormes dineros, en la parte que le corresponde a las FARC, siguen alimentando la guerra irregular subversiva. A esto hay que agregar que “el boom de la cocaína en Europa alienta el lavado de euros de los carteles latinos”, “por una cadena de casas de cambio en países como Colombia, Perú, Brasil y Chile” (12).

En medio de este panorama se da la exitosa operación militar dirigida por el ministro de Defensa Juan Manuel Santos contra alias ‘Raúl Reyes’ que a pesar de representar una sensible perdida para las FARC, paradójicamente las fortaleció internacionalmente ya que en la resolución de la OEA no hubo una condena para las FARC ni un compromiso de los países latinoamericanos de luchar conjuntamente contra esta organización subversiva. Así las cosas las FARC quedan blindadas porque Colombia se comprometió a no transgredir las fronteras de sus países vecinos, donde las FARC tienen varios de sus campamentos y cuyos gobiernos de ideología neoestalinista las ven no como terroristas sino como una organización afín ideológicamente. El beso colaboracionista de Uribe en la Cumbre de Río en Santo Domingo se hizo para defender los negocios de la sinarquía colombiana en Venezuela y Ecuador entregando el país en las fauces de los aliados estratégicos de la subversión totalitaria.

Para enfrentar y derrotar un enemigo es esencial conocerlo, dilucidar su estructura de poder. En las FARC hay organismos colegiados en todas sus instancias. Señala el extinto ‘Iván Ríos’, comandante de las FARC: “Son organismos colegiados de dirección y mando, el Estado Mayor Central, el Comando General, los estados mayores de bloque y de frente, y los comandos de columna, compañía, guerrilla y escuadra. Las anteriores instancias de dirección se rigen por el principio de dirección colectiva”(13). La existencia de organismos colegiados hace a esta organización subversiva poco vulnerable a la pérdida de uno de sus cabecillas, contrario a lo que sucedería en un movimiento caudillista, en el cual la muerte del líder termina por acabar el movimiento.

En lo interno, la muerte de ‘Raúl Reyes’ y de ‘Iván Ríos’ es un golpe sicológico para las FARC pero no es una derrota estratégica porque pensar que todo el andamiaje construido milimétricamente durante estas cuatro décadas por la subversión para desarrollar su guerra irregular y que en su mayoría opera en la legalidad se iba a caer estrepitosamente por la muerte de dos de sus dirigentes es desconocer la dinámica de la guerra irregular subversiva en el país. La desinformación que mantiene el gobierno de Uribe y que propala que la subversión estalinista está derrotada ignora cómo han sido organizadas las guerras irregulares, perpetúa el fraude de la política de Seguridad Democrática y coloca al país en peligroso estado de confusión.
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* En 2005, la Contraloría reconoce que más de 9.000 personas permanecen en cautiverio (14).

NOTAS:

1. El Espectador, semana del 13 al 19 de abril de 2008, pág. 19-A.
2. www.elheraldo.com.co/anteriores/07-04-29/politicas/noti3.htm .
3. El Tiempo, 12 de abril de 2008, pág. 1-4.
4. El Espectador, semana del 13 al 19 de abril de 2008, pág.19-A.
5. www.semana.com Las FARC en la sombra, abril 12 de 2007.
6. Marta Harnecker, Combinación de todas las formas de lucha. Ediciones Suramérica, Bogotá, 1988, pág.77.
7. Umberto Valverde, Colombia tres vías a la revolución. Círculo Rojo Editores, Bogotá, 1973, pág. 57.
8. Marta Harnecker, Entrevista con la nueva izquierda, editorial Colombia Nueva, Bogotá, 1989, págs. 79 y 34.
9. www.colombia.indymedia.org , Uribe asesina otro sindicalista, marzo 2 de 2008.
10. www.terra.com.co/elecciones_2007/artículo/html/vbe1140 .
11. El Tiempo, 1 de marzo de 2008, pág. 1-10.
12. El Tiempo, 16 de enero de 2008, pág. 1-10.
13. Juan Guillermo Ferro Medina y Graciela Uribe Ramón, El orden de la guerra. Centro Editorial Javeriano, CEJA. Colección Biblioteca Personal, Bogotá, 2006, pág. 45.
14. Portafolio, marzo 18 de 2005.

Bogotá, abril 15 de 2008

Cortesía de Benito Quintero

14 abril 2008

El rabino snob

Por José Brechner

De todos los “iluminados” que se meten en política, no hay más peligrosos que los clérigos. Parece que la glotonería por alimentar sus egos con un público más numeroso que el que asiste a sus lugares de oración, les provoca una desmedida ambición que usualmente termina mal.

En el cristianismo los teólogos de la liberación hicieron dar tumbos al Vaticano, a la religión católica y a la sociedad general. Sus efectos son visibles en los gobiernos izquierdistas-populistas, antidemocráticos, hoy en el poder en Latinoamérica. Los imanes son los intelectuales del islamofascismo que está aterrorizando al mundo, y en Buenos Aires, existe un falso rabino llamado Sergio Bergman que se desvive por tomar control sobre la comunidad judía argentina y sus instituciones, pero ya recibió su primer sopapo electoral, perdiendo contra la lista ortodoxa para la dirección de la AMIA. Su fracaso fue rotundo, apenas obtuvo 21 por ciento de los votos.

Bergman es de los que manipula la religión torciéndola a su medida, en vez de aceptando las instrucciones de Dios, que han venido funcionado efectivamente por más de 3.300 años, haciendo que el pueblo judío se mantenga vivo y vibrante, pese a las incomparables adversidades que sufrió, y sigue confrontando, manteniendo una fortaleza y autoridad moral que pocos pueden igualar. No por nada, las leyes básicas que sostienen a la civilización occidental, y que perduran inmutables tras los siglos, están basadas en los Diez Mandamientos.

El judaísmo no sólo es una religión, es un tratado de leyes y un sistema, para llevar una vida en perfecta armonía entre espíritu y materia. La Torá es el ADN del universo. Su estudio revela los secretos del cosmos. A los judíos se nos ha acusado de cualquier cosa, pero nadie se atrevió a decir jamás que seamos estúpidos. Newton dijo: “Todo es Dios”; Einstein dijo: “De lo único que tengo certeza absoluta es de la existencia de Dios”. Si ambos científicos --que dedicaron su vida al estudio minucioso de la naturaleza y las fuerzas escondidas en ella-- llegaron a esa conclusión, debe haber algo que los simples humanos deberíamos aceptar y respetar con más humildad.

Bergman es producto del esnobismo bonaerense, y su habitual crítica al judaísmo ortodoxo, es por las meras apariencias. Su objeción contra aquellos judíos con los que no puede competir intelectualmente, es: que usan ropas del siglo XVIII. Su mayor molestia es la moda. Proveniente de una sociedad estereotipada, que imita lo superficial, y si te sales de la corriente te miran como bicho raro, Bergman encaja con la cursilería popular. Él prefiere mostrarse con traje de baño y bandana, tomando sol en Punta del Este. Si ese es un líder espiritual, todos los demás merecemos el título de místicos y santos.

Bergman junto al “Seminario Rabínico Latinoamericano”, busca prosélitos a quienes convierten a su estilo de judaísmo por dinero. La convicción del prosélito no les es de mayor importancia. La mayoría de sus conversos, son individuos que adoptan circunstancialmente la religión para casarse con alguien de la comunidad hebrea. Habría que ver, cuántas de esas personas mantienen su judaísmo después del divorcio, que hoy afecta a cristianos y judíos por igual, en más del 50 por ciento de los matrimonios.

El caso Bergman es peculiar, porque intenta incursionar en política aprovechándose del título de rabino, que en su caso, no es aceptado por el Rabinato de Israel, pero sí por el gobierno argentino, lo que según él, le da autoridad para conservarlo y utilizarlo públicamente. En una entrevista publicada en el periódico israelí Haaretz, dijo que tenía más gente que lo respalda entre los gentiles que entre los judíos, lo cual es lógico, porque los que entienden de judaísmo saben que Bergman no cumple con los requisitos de tan alta investidura; mientras que para los gentiles es un espécimen digno de observar y escuchar. Su discurso típico es: que el problema argentino es “espiritual”. Seguramente él es el salvador.

Los clérigos islamistas hacen terrorismo, los curas de la liberación comunismo, y Bergman hace proselitismo, con fines políticos y económicos, como es norma entre los que buscan acólitos.

El Seminario Rabínico no sólo actúa en la Argentina, sino también en otros países del subcontinente, enviando emisarios que recaudan dinero de nuevos conversos. Si pensaron convertir a los 15 millones de brasileros, que se consideran descendientes de judíos que escaparon de la Inquisición, el negocio puede ser muy lucrativo. Lamentablemente, su conversión no sería aceptada por los rabinos de Israel, de igual forma que no son, ninguna de las hasta ahora efectuadas por esa organización. (Los que pagaron, pueden empezar a reclamar).

31 marzo 2008

¡Arriba Fuentes!

Por Juan José Garrido Koechlin

El Presidente de la Región Puno, Hernán Fuentes, ha propuesto la independencia de la región con miras a una próxima anexión a Bolivia, con quien –dice- mantiene lazos étnicos y culturales. Me parece formidable la idea separacionista de Fuentes: el Perú es un país –como están las cosas- inviable.

Altos impuestos, pobre infraestructura, legislaciones laborales torpes y costosas, corrupción masificada, barreras burocráticas y regulatorias, derechos de propiedad en tinieblas, entre otras razones, hacen del país uno donde se evidencia la ausencia de competencia. Y sin ello, carecemos de los incentivos que fomentan la productividad, única variable capaz de mejorar los sueldos y salarios, y –con ello- la calidad de vida de sus habitantes.

Así las cosas, Fuentes hace bien en presentar la independencia de Puno como una alternativa al desarrollo, máxime cuando la pobreza alcanza al 76% de la población. Lo que no queda claro, y sería bueno que el Presidente de la Región –quien parece, por su propuesta, una persona iluminada- nos lo explique, es cuáles son las ventajas de anexarse al vecino altiplánico. Hasta donde sabemos, Perú es –con todas sus limitaciones- un paraíso libertario al costado de Bolivia, país que se sitúa en el puesto 123 de 157 en el ranking de libertad económica preparado por la Fundación Heritage. En ese rango solo encontramos a Cuba y a Venezuela entre los latinoamericanos, y –por supuesto- a países subsaharianos. No son pues, precisamente, a donde uno apuntaría como ideal de desarrollo.

Sin embargo, como bien hemos planteado, la independencia es una idea rescatable; le proponemos a Fuentes, eso sí, que solicite la anexión a la Región Administrativa de Hong Kong, donde las condiciones para crear riqueza están dadas: bajos impuestos (no hay impuesto a las ventas, solo corporativo de 17.5% y sobre salarios, con un tope de 16%), absoluta libertad empresarial, una burocracia pequeña y honesta, un manejo responsable del fisco y de la moneda, y un absoluto respeto a la propiedad privada.

Si Hong Kong le parece un salto cuántico, puede solicitar la anexión a nuestro vecino sureño, Chile, quien ocupa el octavo puesto en dicho índice. Claro, habrá que ver si alguno de ellos se apiada de Fuentes y sus gobernados. Verán, quienes conviven en libertad, la valoran, la aprecian y la protegen; saben lo que cuesta lograrla y –por ello- difícilmente se mezclarán con quienes promueven ideas de expropiación, violencia, y coerción.

Los verdaderos estados terroristas

Por José Brechner

Durante la última década, los árabes y la prensa pagada por ellos, ha venido demonizando a Israel acusándolo de practicar el terrorismo de estado. Lo mismo pretende hacer Chávez, Correa y Ortega con Colombia. La táctica de culpar a otro de sus propios actos e intenciones es parte de la historia de la infamia.

No hay que ser ningún iluminado, para entender, que son los estados árabes los que alimentan el terrorismo islámico, al que públicamente condenan, como tampoco para saber que Venezuela, Ecuador y Nicaragua, son los que sustentan a las FARC, Sendero Luminoso, y algunos otros grupos sediciosos de menor significancia.

Los tres dictadorzuelos latinoamericanos deberían estar sentados en el banquillo de los acusados ante la Corte Penal Internacional, por ser cómplices de crímenes contra la humanidad al brindar apoyo logístico, monetario y militar clandestino a los asesinos de la selva, que buscan derrocar gobiernos democráticos para imponer la dictadura comunista. Pero en un mundo en el que se perdió la dignidad y el sentido ético, eso no parece que vaya a suceder a corto plazo. La progresía todavía tiene el dinero para controlar el poder y la maquinaria propagandística.

¿Cuál sería la reacción del mandamás bolivariano, si en Colombia o Brasil se preparasen fuerzas irregulares para secuestrar y asesinar a miembros del gobierno venezolano? Si la situación hubiese sido a la inversa de la ocurrida con Ecuador, el aspirante a locutor, que amenaza e insulta sin miramientos a cualquiera, vociferando términos que resaltan su bruteza, como: “Este es un asunto de Casius belízzzz…”, ya estarían volando misiles por los aires.

En otras épocas un escenario semejante hubiese sido motivo de guerra. Uribe debió aceptar el desafío militar y acabar con el Hitler sudamericano de una vez, pero el presidente colombiano juega a la corrección política, a la democracia responsable y el diálogo, frente a una amenaza que tarde o temprano, igual desembocará en conflicto armado. No pasará mucho tiempo hasta que el coronel vuelva a embestir con otra canallada.

Colombia escucha atentamente a su principal aliado --los Estados Unidos-- que no quiere nuevos enfrentamientos bélicos en un año de elecciones en el que se juega el destino de la humanidad. Bush desea tranquilidad hasta que se defina quién dormirá en la Casa Blanca el 2009. El problema es que si Obama llega a la presidencia, es más probable que simpatice con Chávez, antes que con Uribe. El candidato demócrata representa la ultraizquierda norteamericana y su populismo demagógico no difiere mucho de lo que pregonan los rojos latinoamericanos.

Los hechos demuestran nuevamente, que el único invasor imperialista que existe en el continente americano es Hugo Chávez. El asunto con Ecuador que oficialmente no le incumbía, sirvió para desenmascararlo totalmente. Las computadoras encontradas en manos de las FARC, guardan información contundente para hacer que la ley, o la fuerza, se impongan sobre el delincuente venezolano, pero con los millones que cariñosamente regala, y que esperamos no hayan llegado a la OEA, no va a suceder nada, hasta que las cosas empeoren.

Que los bolivarianos hayan accedido al poder a través de elecciones populares, no los convierte en corderos. Nunca hay que olvidar, que Hitler asumió el poder democráticamente. Aristóteles previno 300 años A.C., que el sistema democrático es falible y no es el preferible. El gobierno de las mayorías, no es de por sí el mejor. La democracia permite una elección ecuánime, pero no necesariamente inteligente. Las masas no se caracterizan por ser profundas analistas de la realidad, muchas veces ni siquiera gozan de sentido común, más bien se guían por aspectos superficiales, la apariencia estética, la moda, o la tendencia del momento, que no obedece a razones, sino únicamente a las emociones.

15 marzo 2008

Guerra irregular mundial contra la libertad individual

Por Diana Duque Gómez

Hoy la humanidad está viviendo una guerra irregular mundial, una guerra ideológica a muerte contra la libertad individual y sus consecuencias naturales la libertad económica y la propiedad privada no monopolista, con la coartada falaz de la “justicia social”.

La ideología de la “justicia social” es el totalitarismo de “izquierda” el cual se fundamenta en el estalinismo, una concepción estatista surgida de la hermenéutica marxista que se cubre y se actualiza con variados ropajes que van desde el comunismo o socialismo pasando por la socialdemocracia, la Teología de la Liberación o estalinismo-cristiano, la “izquierda democrática”, el socialismo bolivariano, el socialismo del siglo XXI, entre otros, hasta el llamado “Estado social de derecho”.

Sobre estas formas de esclavismo o estatismo “social” Jean Francois Revel anota: “Los partidarios del Estado máximo justifican a menudo su preferencia únicamente por la preocupación de la equidad social. Sólo la intervención estatal sería capaz, según ellos, de corregir las injusticias del mercado y luchar contra la pobreza. Lo prodigioso de ese razonamiento es que se continúe manteniendo cuando la experiencia concreta lo ha refutado tan masivamente. Toda la historia del siglo XX lo demuestra: cuanto más se apodera el Estado de la sociedad, más crecen el hambre y la miseria, las desigualdades y las ilegalidades, las violaciones de los derechos del hombre y la represión policíaca, el bandidismo de Estado y el mercado negro, el enriquecimiento de los dirigentes y el empobrecimiento de los gobernados”(1).

Para aniquilar la libertad individual el totalitarismo de “izquierda” o de “derecha” necesita tener el poder del Estado para desde allí, con el monopolio de la fuerza y de la coacción, ejercer unos controles sociales y económicos absolutos. Por eso todas las formas de totalitarismo son rabiosamente estatistas y sacralizan al Estado por encima de todo. El pensador liberal Ludwig von Mises puntualiza: “El totalitarismo es la subordinación de la vida entera de cada individuo, de su trabajo y de su ocio, a las órdenes de quienes ocupan el poder... El totalitarismo mantiene al individuo sujeto de la rienda desde la matriz hasta la tumba... El Estado determina su trabajo, su dieta y sus placeres. El Estado le dice qué tiene que pensar y en qué tiene que creer”(2).

La herramienta esencial del totalitarismo de “izquierda” para conquistar el poder del Estado es la guerra irregular. Esta guerra no tiene limitaciones y utiliza la táctica de la combinación de todas las formas de lucha, legales e ilegales, que van desde el terrorismo hasta la “defensa” de los derechos humanos y el “pacifismo”; desde la guerra de guerrillas hasta el “ecologismo” y la participación electoral, etc.

En la actualidad, además de la monstruosa ofensiva terrorista del totalitarismo islámico, del expansionismo económico del totalitarismo chino y de la carrera armamentista del neoestalinismo ruso, la guerra irregular del totalitarismo de “izquierda” está avanzando y obteniendo grandes triunfos en América Latina. Así lo constatan, por ejemplo, la guerra irregular liberticida sostenida por la “izquierda” en Colombia y el acceso al poder por vía electoral y en nombre de la “justicia social” de Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, “Lula” da Silva en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Michelle Bachelet en Chile, Tabaré Vásquez en Uruguay, los exmilitantes del desaparecido grupo terrorista Montoneros los esposos Kirchner en Argentina (3), el exguerrillero sandinista Daniel Ortega en Nicaragua y Álvaro Colom, quien fue el candidato presidencial de la exguerrilla URNG, en Guatemala.

De otro lado, una de las mejores cartas del proyecto liberticida es el poderoso y siniestro Foro Social Mundial (FSM), una internacional totalitaria de “izquierda” nacida en Porto Alegre, Brasil, en 2001, que aglutina todos los partidos y organizaciones neoestalinistas del planeta; en síntesis, una nueva Komintern. Por ejemplo, en el Foro Social Mundial participa la Coordinadora Continental Bolivariana (CCP), uno de cuyos presidentes honorarios es alias Manuel Marulanda Vélez, ‘Tirofijo’ (4), máximo cabecilla de las FARC, principal aparato armado de la “izquierda” colombiana. La CCP tiene como uno de sus propósitos fundamentales “continuar con la movilización que fortalezca y amplíe cada vez más la organización y la coordinación de todas las formas de lucha” de sus correligionarios en América Latina y el Caribe inspirados en los ejemplos de la “revolución” bolivariana castrista de Chávez y la “revolución” estalinista de Fidel Castro (5).

Antes de tomarse el poder, la mayor parte de los autores intelectuales de la guerra irregular subversiva de “izquierda” se encuentra en la legalidad. En la legalidad también están muchos militantes y amigos de la subversión en tareas políticas, financieras, gerenciales, judiciales, legislativas, de penetración gubernamental, partidistas, electorales, sindicales, periodísticas, académicas, escolares, médicas, de avituallamiento y pertrechamiento, etc., etc. Es decir, en la legalidad se encuentra la principal base estratégica y logística de la subversión totalitaria de “izquierda” en todo el mundo. Las guerrillas sólo son parte de esa guerra irregular liberticida que se libra en todos los escenarios posibles. Colombia es un buen ejemplo.

Mientras esa base estratégica fundamental en la legalidad no sea desenmascarada y destruida, esta guerra irregular mundial jamás podrá ser ganada y, por ende, la libertad individual será aniquilada.
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Notas:

1. Jean Francois Revel, El renacimiento democrático. Plaza&Janés, Cambio 16, Barcelona, 1992, pág. 49.
2. Ludwig von Mises, Burocracia. Unión Editorial, Madrid, 1974, págs. 32 y 33.
3. Juan Gasparini, “Kirchner y la tercera batalla de los montoneros”, en: www.sudnordnews.org
4. www.analitica.com
5. www.apiavirtual.com

Cortesía de Benito Quintero

11 marzo 2008

Nunca tan cínicos

Por Juan José Garrido Koechlin

Leemos a nuestros desubicados anticapitalistas locales refunfuñar sobre las acciones colombianas que dieron muerte al número dos de las FARC, el terrorista Raúl Reyes, y no podemos sino quedar perplejos ante el cinismo.

Dicen que el territorio es inviolable; por lo tanto –al haberse producido el hecho en tierras ecuatorianas- Colombia ha invadido la soberanía ecuatoriana. Muy bien, en los hechos crudos, así parece ser. Lo que no dicen, no critican, y no denuncian, es que el gobierno ecuatoriano sabía de dichas incursiones, conocía de dicha presencia, y –encima- se encontraban en proceso de acercamiento, sabe quién para qué. Denunciar la invasión colombiana no prohibe denunciar el apapachamiento ecuatoriano al grupo terrorista, ¿o si?

Dicen que dormían plácidamente al ser atacados y –por lo tanto- califican el hecho de “cobarde”. Lo que no dicen es que las guerrillas terroristas de las FARC atacan a la sociedad civil cuando duermen, cuando almuerzan, cuando juegan, y cuando leen. Es decir, atacan en cualquier momento. Obvio, son terroristas. ¿Y qué esperan? ¿Qué los gobiernos les notifiquen de los ataques? (ataques que por lo cierto son defensivos; es decir, se producen con el fin de defender a la sociedad colombiana).

Dicen que EEUU intervino. Suponiendo que fue así, ¿Y qué? Es decir, ¿No es permisible utilizar cualquier ayuda a fin de ubicar a un enemigo letal para la sociedad colombiana como lo son las FARC? ¿Qué diría de su presidente la sociedad colombiana si supiese que la CIA conoce el paradero de Tirofijo, pero que el estado colombiano rechaza conocer la posición geográfica solo por el hecho de ser información americana? ¿Qué hubiésemos dicho los peruanos si la CIA hubiese conocido el paradero de Abimael Guzmán y nuestro estado hubiese rechazado dicha información, so pretexto de la nacionalidad de la fuente?

Dicen que con el ataque limitan hoy las esperanzas de futuros canjes humanitarios, incluyendo el de Ingrid Betancourt. Lo que no dicen es que la sociedad colombiana en su conjunto requiere de la seguridad, la paz y la tranquilidad robada por las FARC; que los 800 y más secuestrados requieren de un estado que actúe y que las miles de víctimas requieren de justicia; todo ello implica que con el terrorismo no se negocia.

Dicen que son guerrilleros, que no pueden ser catalogados de “terroristas”. ¿Importa la clasificación? Sí, y mucho. El trato que se les brinda en el derecho internacional a unos es muy distinto del trato hacia con los grupos terroristas. Empero, ¿Quién debe decidir el calificativo? ¿Un grupete de socialistas internacionales, o la sociedad colombiana? ¿Qué hubiésemos dicho y pensado los peruanos si el socialismo internacional hubiese apelado con el mote de guerrilleros a Sendero Luminoso o el MRTA?

Debe ser indignante para la sociedad colombiana que un grupete de seudo intelectuales ande por ahí limpiándole la cara al terrorismo de las FARC, siguiendo de paso la letanía chavista, que a este paso parece prototerrorismo. El cinismo ha caracterizado a la izquierda local e internacional, empero nunca como hoy día.

03 marzo 2008

La desproporcionada necesidad de defenderse

Por José Brechner

Israel empieza a defenderse después de tres años sin responder a la mortífera agresión islamista que inició Hamas desde 2005, cuando dejó Gaza en manos palestinas. Más de 4.000 cohetes fueron lanzados desde entonces sobre la población civil de Sderot y recientemente decenas cayeron sobre Ashkelon. Ban Ki Moon, continuando con la tradición pro árabe de las Naciones Unidas, dijo el pasado fin de semana que Israel estaba usando “fuerza excesiva” en su respuesta.

La prensa antisemita anda midiendo cada acción para condenar al Estado Judío y torcer la realidad a su gusto, como sucedió con los enfrentamientos del año 2006 en el Líbano, cuando le acusaron de usar una “fuerza desproporcionada” contra los buenos chicos de Jizbalá. Entonces Javier Solana advirtió ante los ataques, que Israel “debe mostrar proporcionalidad en su respuesta”.

Existen 1.300 millones de musulmanes y sólo 13 millones de judíos, pero esa desproporción obviamente no cuenta en el foro europeo ni la ONU. ¿Alguna vez se les ocurrió amonestar a los terroristas que atacan civiles sin contemplaciones, en vez de a los que se defienden?

Las desproporciones han sido una constante en la historia de Israel. El 15 de Mayo de 1948, un día después de declarada su independencia, los ejércitos de Egipto, Siria, Jordania, Irak, Arabia Saudita y Líbano invadieron el Estado Judío. Eran más numerosos, estaban mejor entrenados y equipados. Israel prácticamente no tenía ejército. Esa fue una guerra desproporcionada.

En 1956 en la Guerra del Suez, los egipcios contaban con 300.000 tropas, tanques y aviones modernos. Los israelíes tenían 175.000 reservistas y escasos pertrechos. Esa también fue una guerra desproporcionada.

En la Guerra de los Seis Días en 1967, los ejércitos de Egipto, Jordania, Irak y Siria con 1.000.000 de soldados, atacaron a Israel que contaba apenas con 200.000 efectivos. ¡Eso es desproporción! Hasta ese momento nunca se había escuchado de una “causa”, ni de un “Estado Palestino”. Los palestinos eran jordanos y egipcios, y Jerusalén no era su capital porque no existían como pueblo ni tenían identidad nacional. La demanda de derechos políticos para Palestina es una fabricación del islamismo radical para justificar su agresión a occidente. Por esa razón seguirán buscando cualquier excusa para mantener el conflicto ardiendo, independientemente de todos los esfuerzos y concesiones que haga Israel por llegar a una paz verdadera.

En 1973 Egipto y Siria embistieron contra Israel en el día más sagrado del calendario hebreo, el Yom Kippur. La guerra duró del 6 de Octubre al 26 y los árabes fueron derrotados nuevamente por un ejército desproporcionadamente inferior. Sin embargo los egipcios la consideraron su victoria, porque Israel tardó más tiempo en vencerlos que en 1967. El mismo argumento de Jizbalá, que se sintió triunfador después de su derrota en 2006. Para los árabes, victoria es demorar su capitulación. Según la prensa, esa última guerra fue la más disímil, Israel se defendió demasiado. Si hubiesen asesinado a miles de israelís nadie hablaría de desproporciones. Parece que estas sólo existen cuando los judíos vencen.

Los antisemitas reclamaron que el contraataque contra Jizbalá fue por sólo dos soldados secuestrados y algunos muertos. ¿Qué se supone que debían hacer, responder exactamente con la misma moneda? ¿Debían secuestrar a dos árabes? ¿Acaso existe un solo país musulmán al que le importe sus súbditos? ¿Desde cuándo las guerras se hicieron para empatar? ¿Quién tiene la autoridad moral para determinar cómo alguien tiene que defenderse ante una agresión mortal? Si uno encuentra a su hija siendo violada ¿debe sodomizar al violador para que el castigo sea parejo?

La única desproporción en los enfrentamientos de Israel con los cobardes mercenarios disfrazados de paisanos, que guardan lanzacohetes en sus casas y disparan desde barrios residenciales poblados de mujeres y niños, es la de los medios de comunicación izquierdistas, que siguen apoyando a los terroristas islámicos. La guerra mediática es definitivamente desproporcionada. Los judíos se convirtieron en los “agresores” por querer vivir en paz, en su patria milenaria, rodeados de los fanáticos de la muerte.

25 febrero 2008

Barak Obama, el hombre más peligroso del mundo


Por José Brechner

¿Será que arribamos al momento apoteósico del oscurantismo moderno y Barak Obama llegue a ser elegido presidente de la nación más poderosa que haya conocido jamás la humanidad?

El Partido Demócrata hace mucho que debió cambiar su nombre por el de Partido Socialista. Sus primarias son una batalla en que los dos postulantes se esfuerzan por demostrar quién es más izquierdista. Simultáneamente, la turba se enardece ante la retórica demagógica del primer ciudadano negro postulado a la presidencia; que de obtenerla, mandará a pique a los Estados Unidos. Los más jóvenes, y los remanentes de la contracultura de antaño que nunca llegaron a la madurez política, están con Obama que promete “el cambio”. No importa que sea lo que éste conlleve, la palabra “cambio” fascina a cualquiera.

Los musulmanes también están con Barak Hussein Obama -su nombre lo dice todo- y la ultra izquierda igual. En una oficina de voluntarios que apoyan su campaña en Houston, Texas, detrás del escritorio de su directora no hay una bandera norteamericana, ni una de Texas, sino una cubana con la efigie del Ché impresa. El insulto a la comunidad cubana-norteamericana no podría ser más elocuente, no obstante, hay latinos que también apoyan al carismático demócrata, que tiene apenas tres años de experiencia política, goza de persuasiva labia, y no entiende absolutamente nada de asuntos internacionales.

Sus mentores y patrocinadores no pueden ser mejores que él. Su primer soporte político importante vino del sombrío Ted Kennedy, hijo del prominente admirador de Hitler que eligió la carrera política para sus hijos dentro del partido de la gran clase media de la era industrial, de forma que le permitiese a su acaudalada familia disimular sus sentimientos racistas e ínfulas de nobleza.

Su padrino económico más sobresaliente es George Soros, el oportunista financiero que invierte sólo donde las ganancias prometen descomunales retornos, basados en la especulación y las amistades gubernamentales. Soros es un vigoroso enemigo de Israel, que ambiciona el rompimiento de la alianza que Estados Unidos tiene con el Estado Judío, y sustenta a algunas de las organizaciones antisemitas más virulentas de la ultra izquierda. Pero sin duda el que se lleva los galardones entre los allegados de Barak Obama, es el Reverendo Jeremiah Wright Jr., Pastor de su iglesia, la Trinity United Community Church de Chicago, afiliada a La Nación del Islam, la temible organización dirigida por Louis Farrakhan, tal vez el individuo más peligroso para los Estados Unidos dentro de su territorio.

El Pastor Wright, a quien Obama considera su mentor espiritual, es seguidor y amigo de Farrakhan. Wright condecoró el 2007 al “Honorable Ministro Louis Farrakhan” con el premio “Dr. Jeremiah A. Wright Lifetime Trumpeteer Award”. Algo así como el Oscar dentro de su iglesia, para el que organizó un gran evento de gala. Farrakhan es sediciosamente racista, su odio hacia blancos y judíos ha sido parte delirante de sus sermones. Al hablar a sus feligreses lo hace rodeado de un escuadrón de amenazantes, corpulentos guardaespaldas armados. Cuando retornó a Estados Unidos después de visitar a Gaddafi en Libia, pese a que en ese momento cualquier contacto de un norteamericano con el jeque árabe era considerado traición a la patria y estaba sujeto a pena de prisión, el gobierno no se atrevió a tocarlo, debido al temor que infundía un levantamiento masivo de los negros contra el resto de la población.

¿Qué tienen en común los cristianos de Wright con los musulmanes de Farrakhan? Teológicamente nada. El vínculo está en el color de su piel y su furibundo resentimiento hacia los blancos. Mucho se especula sobre las verdaderas convicciones cristianas de Obama, que tuvo una infancia de educación islámica, con la que dice no tener vinculación. No obstante, de todas las iglesias que existen en Chicago, y estas no escasean, eligió la que se encuentra más allegada al mundo musulmán.

El destacado periodista Tucker Carlson de la MSNBC calificó a Wright de ser un individuo totalmente cargado de odio, y cuestionó que los lazos que lo atan a Obama no hayan sido motivo de mayor escrutinio. Si Barak Obama llega al poder manteniendo su promesa de traer inmediatamente a casa a las tropas desplegadas en Irak, y conserva su deseo de entablar relaciones con Ahmadinejad y los demás dictadores enemigos de los Estados Unidos, con los que dijo que no tiene ningún problema en sentarse a conversar, el mundo entero podría colapsar bajo el Islamofascismo y el populismo neo-comunista.

Más aún, la escalofriante falta de experiencia política-administrativa del senador, y su desconocimiento general sobre los motivos que hacen a los conflictos mundiales, podrían llevar a su país a un cisma interno que derivaría con seguridad en confrontaciones raciales y religiosas, que culminarían con la descomposición de la sociedad norteamericana para siempre.

18 febrero 2008

Estados Unidos, ¿espiando o ayudando?

Por José Brechner

En 1960 el entonces Senador John F. Kennedy, retó a los estudiantes de la Universidad de Michigan a que sirvieran a su país como agentes de cambio por la causa de la paz, trabajando en naciones subdesarrolladas. De ahí surgió la Agencia Federal para la Paz y la Amistad, conocida como Cuerpo de Paz. Desde aquel tiempo más de 187.000 voluntarios fueron invitados por 139 países para cooperar en temas que hoy abarcan desde educación sobre el SIDA, a tecnología de información y preservación ambiental.

Desde sus comienzos, muchos de esos jóvenes no sólo hicieron filantropía, sino que se involucraron en actividades políticas que influyeron negativamente en sus países anfitriones. Por lo general los voluntarios son demócratas liberales del ala más radical del espectro ideológico.

La extrema izquierda siempre tuvo un instrumento propicio para actuar, a través del Cuerpo de Paz. La semana pasada, un voluntario, John Alexander van Schaick denunció a The Associated Press, que un funcionario de la embajada de Estados Unidos en Bolivia le dijo que notificara si durante su trabajo en el campo veía cubanos o venezolanos. El chaval que todavía no aprendió a distinguir a sus amigos de sus enemigos, consideró que se le estaba pidiendo que espiara para el gobierno norteamericano, y fue rápidamente al Ministerio de Exteriores Boliviano a revelar el gran secreto. La infantil denuncia está siendo aprovechada para que Morales despotrique contra su odiado enemigo del norte. Por suerte un senador opositor, Walter Guiteras, está inquiriendo al ejecutivo acerca del espionaje del gobierno boliviano hacia los mismos bolivianos -y debería añadir el amedrentamiento- que sufrimos políticos, periodistas y forjadores de opinión por parte del régimen socialista.

Estados Unidos no necesita informarse a través del Súper Agente 86, acerca de la presencia cubana-venezolana en Bolivia que es notoriamente visible y publicitada. Pero el desliz acarrea consecuencias diplomáticas, ya que desde que asumieron los indigenistas, éstos han buscado el enfrentamiento con Washington. El hecho demuestra una vez más, que los voluntarios se meten en asuntos que no deberían, hablan con la gente equivocada sobre temas que no comprenden, en desmedro de su propia organización, de su país y de la nación que los acoge.

El Cuerpo de Paz es la asistencia civil para cooperar a otras naciones, pero más importante y generoso fue siempre el apoyo político, económico y militar de Washington, que permitió que vivamos en un mundo mejor. Si Estados Unidos no hubiese intervenido en la Segunda Guerra Mundial, el mundo estaría hablando alemán. Después de la guerra, la superpotencia se convirtió en factor de equilibrio mundial ante la amenaza nuclear soviética, y en defensor de la libertad y la democracia frente al comunismo. Fueron republicanos y demócratas que optaron por ayudar a otros pueblos divulgando los valores éticos norteamericanos, que son envidiables utopías para la mayoría de la humanidad. Sabiamente dijo Margaret Thatcher: “Europa es producto de la historia. Estados Unidos es producto de la filosofía”.

Estados Unidos ayudó por décadas a países que compartían sus principios y valores, hasta que llegó a la Casa Blanca un presidente que se inmiscuyó más que los demás en la política interna de otras naciones, forzando el cambio de gobiernos estables, amigos de Occidente, por regímenes extremistas, enemigos de Norte América, alegando defender los Derechos Humanos. Su nombre es Jimmy Carter, gran facilitador del ascenso al poder de la ultraizquierda en Latinoamérica.

La caída de los gobiernos pro-occidentales bajo la presión de Carter, trajo consigo las lúgubres dictaduras del Ayatola Jomeini y Daniel Ortega. El mediocre manisero usó el dinero del capitalismo para avivar el neo-comunismo, y ahora usa el dinero árabe para fomentar la Yijad.

Con Ronald Reagan hubo un retorno a la cordura. El brillante y carismático líder republicano, logró a través de la disuasión que los países europeos orientales recobraran su independencia.

George Bush padre, defendió a Kuwait de la agresión iraquí cometiendo el desastroso error de dejar a Saddam Hussein en el poder. Lección que confirma, que es mejor arrasar completamente con los enemigos desde el momento en que se declaran como tales, y los motivos que causaron la guerra están frescos en las mentes de los pueblos.

Bill Clinton fue un buen administrador, incursionó militarmente contra las dictaduras en Panamá y Granada de forma tal que casi ni se notó, e impuso sanciones sobre los gobiernos terroristas de Irán y Libia, pero dejó peligrosos cabos sueltos en Afganistán donde se fortaleció Osama Bin Laden, y en Pakistán donde Abdul Qadeer Khan fabricó su bomba atómica.

George W. Bush tuvo que lidiar con los primeros ataques enemigos en suelo propio, y montar un inusual estado de emergencia nacional. Estados Unidos debe enfrentar hoy una batalla más dura porque su popularidad está por los suelos, gracias en gran parte a los insensatos discursos pacifistas de los demócratas, que tratan de ocultar la vulnerabilidad a la que están expuestos los norteamericanos.

Si queremos sobrevivir al fascismo de la alianza izquierdista-islamista, Washington deberá mantener su presencia en Irak, se verá obligado a bombardear Irán, y tendrá que fortalecer su cooperación mundial defendiendo la libertad y los valores occidentales en todas partes.

12 febrero 2008

Jugar con la identidad

Por María José Fariñas Dulce*

Muchos políticos y sus partidos parece que siguen sin ser conscientes de lo grave que puede llegar a ser el 'jugar' con las identidades de las personas. Por eso, vemos cómo en la confrontación política constantemente se están utilizando los temas identitarios, especialmente en relación con algunos colectivos de inmigrantes o en los debates territoriales, con la finalidad de obtener ventajas electorales, porque saben que con estos asuntos se puede movilizar fácilmente a la gente.

Cuando desde el debate político se sugieren acciones tendentes a desnaturalizar o suprimir por la fuerza algún elemento o signo que tiene que ver con la identidad cultural o religiosa de las personas (por ejemplo, la prohibición de uso del 'velo' en las escuelas), éstas lo perciben como un ataque directo a lo más sagrado de su ser. El problema no sólo está en los conflictos sociales que la utilización de determinados signos identitarios pudiera ocasionar, sino también, y lo que es más importante, en ciertas respuestas políticas, sociales y jurídicas de carácter restrictivo, que podrían provocar como efecto boomerang que las personas se replieguen o encierren en sus identidades más abismales, alejándose peligrosamente de la realidad. Parafraseando a Amin Maaluof, «es nuestra mirada la que muchas veces encierra a los demás en sus pertenencias más limitadas, y es también nuestra mirada la que puede liberarlos». Ese tipo de respuestas alimentaría, además, un círculo vicioso de carácter perverso, porque se justificaría la marginación de la víctima construyendo en torno a ella la figura del 'chivo expiatorio'.

En épocas, como la actual, en las que existe una gran precariedad existencial y una incertidumbre respecto al futuro que impide a los seres humanos realizar proyectos a largo plazo, encerrándolos en el ansiógeno presente de la supervivencia cotidiana, algunos rasgos identitarios se refuerzan simbólicamente desde una perspectiva trascendental. Hemos de ser conscientes de su importancia. Ciertos rasgos identitarios se van configurando como un nuevo vínculo sagrado de unión frente a la pérdida de la dimensión emancipatoria de los tradicionales vínculos sociales y cívicos de la integración social. El resurgir de las identidades culturales y religiosas es una consecuencia de la progresiva vaciedad de las identidades sociales y políticas que han caracterizado a las sociedades del siglo pasado.

Lo identitario en sí mismo no es negativo. Lo peligroso está en la utilización de este tipo de identidades como mercancía política, alentando un discurso de la incomprensión o el temor hacia determinados rasgos o prácticas identitarias. Es claro que todos necesitamos reconocernos en una identidad y que vamos adquiriéndola reflexivamente mediante continuos procesos sociales de confrontación y de negociación de ideas. Más allá de su posible relevancia moral, la identidad es una construcción pragmática, fruto de la efectiva existencia individual y colectiva de los seres humanos y de sus relaciones discursivas, históricas y de poder con el entorno que les haya tocado vivir. Los seres humanos somos seres en relación. Por ello, la identidad remite siempre a la alteridad y al reconocimiento. En primer lugar, cuanto más conocemos de otras identidades culturales, étnicas o religiosas, más necesidad sentimos de afirmar nuestra propia identidad. En segundo lugar, la afirmación de una identidad requiere ser reconocida como tal para evitar sentimientos de marginación o exclusión. El reconocimiento, en fin, mediante el conocimiento de otras identidades culturales y la relación con 'el otro', que no es sino una búsqueda de uno mismo.

Por ello, la identidad no debería considerarse algo inamovible ni homogéneo, no es una esencia inmutable, sino que se va construyendo y reconstruyendo constantemente tomando de aquí y de allí en un proceso de diálogo siempre inacabado. Como afirma Zygmunt Bauman, la identidad es como un gran mosaico al que le faltan algunas teselas. No se debería encontrar nunca fijada, estática o libre de contradicciones internas. Lo identitario debería ser visto como un importante elemento constitutivo de la libertad humana, en cuanto representa una forma relacional y cambiante de ser, así como de la responsabilidad de elegir y razonar de los seres humanos. No es incompatible, pues, con la configuración de elementos comunes que permitan la convivencia colectiva. El hecho de compartir principios y objetivos sociopolíticos, no quiere decir que todos debamos tener una identidad común y homogénea. Por ejemplo, la tan buscada por algunos 'identidad europea' no tiene por qué ser una identidad única, homogénea ni mucho menos cerrada, sino una 'identidad plural' capaz de compartir unos ideales comunes de convivencia social, política y económica.

La aceptación de que las identidades pueden y deben ser consideradas como plurales, múltiples y cambiantes contribuiría a una mejor comprensión de la historia y de las sociedades actuales, evitando caer en prejuicios diferenciales, bien sean etnoculturales o etnonacionalistas que tanto han contaminado y contaminan la acción política. Alentando demagógicamente el debate sobre este tipo de identidades, se corre un grave riesgo de debilitamiento de la propia estructura democrática de nuestras sociedades. Quizá necesitaríamos ahora un renovado intento de reforzar la identidad social y política de todos los seres humanos. Una identidad inclusiva, plural y gestionada política y democráticamente por todos, aprovechando también las nuevas oportunidades que la sociedad de la información y la comunicación ofrece. Es decir, reubicar de nuevo el ámbito de la identidad en lo social y lo político (y también en el ámbito de la política informal), evitando los peligros de las derivas culturalistas y religiosas.

* Profesora de Sociología Jurídica de la Universidad Carlos III de Madrid. Vocal Asesora del Departamento de Análisis y Estudios de la Presidencia del Gobierno español.

El patrimonio de los Kirchner

Por Pablo Dócimo

El Dr. RICARDO MONER SANZ ratificó y aportó documentación en el tema vinculado con el patrimonio de los esposos KIRCHNER.

Ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal Nº 6 a cargo del Dr. Rodolfo Canicoba Corral se ratificó RicardoMonner Sans en audiencia para la que fuera convocado respecto de la presentación por la que pide al Juez se requiera al matrimonio Kirchner las explicaciones necesarias frente al importante incremento patrimonial que se ha conocido días atrás.

Adjuntó, además, cuatro carillas del informe de “transparencia internacional”, que dijo se puede leer en: www.transparencia.org.es del que surge que, dijo, sobre 179 países computados en función de la corrupción y de la transparencia, la Argentina “luce en el penoso lugar 105”.

Acompañó diarios panameños que registraban la trascendencia de la información, donde, advirtió, se lee que Néstor Kirchner “fue el mandatario que más se enriqueció durante su gestión”, con amplio despliegue informativo, fotografías, etc.

Pidió que se solicitara a CNN (versión castellana) el “tape” por el cual la corresponsal en la RepúblicaArgentina, luego de dar la noticia, explicó a todo el mundo que recibe la cadena internacional, que el gobierno argentino se había negado aproporcionar explicación de ninguna naturaleza.

Aportó la información proporcionada por el matutino LA NACIÓN el 17 de enero de 2008 y un ejemplarde la REVISTA NOTICIAS del 26 de enero de 2008, ya que en ambos medios escritos se afronta el tema.

Agregó Monner Sans que “no se está, por ahora, en condiciones de imputar enriquecimiento ilícito, recordándose la larga polémica doctrinal y jurisprudencial en función de que la carga de la pruebaes de aquel que resulta requerido”.

Si las explicaciones resultan satisfactorias y debidamente justificadas, agregó, “este proceso habrá concluido”, pero de lo contrario “deberá avanzarse respecto del fondo del tema”. El Juzgado debe ahora escuchar al Fiscal de la causa, que es el Dr.EDUARDO TAIANO, a la espera de su dictamen