16 marzo 2011
14 febrero 2011
¡Berlusconi, dimite!
Las mujeres italianas salieron ayer domingo a las plazas alrededor de toda Italia, para exigir la dimisión del Primer Ministro Silvio Berlusconi. ¿Por qué? Por machista e indigno, según reza en las pancartas. Porque ha avergonzado al género femenino con su promiscuidad escandalosa; porque ha humillado al pueblo italiano al utilizar a no se sabe cuántas mujeres con fines sexuales; porque se ha rumbeado a todas las féminas que le ha dado la gana y ellas, velinas de sus espectaculares orgías aunque sólo sea por una noche, se lo han hecho pagar en dinero y en especie. Dicho de otro modo, por prostituir a menores y requerir los servicios de las mayores.¡Ah! Pero, además, se ha burlado a sus anchas de la política y los políticos, pues de la misma manera que Calígula pensó en nombrar ministro a su caballo, salvando las humanas diferencias, Berlusconi piensa proponer a algunas de sus chicas -Graziana Capone y Nicole Minetti, por ejemplo- a candidaturas regionales.
La manifestación estuvo tan concurrida a escala nacional, que permite suponer el aprieto en el que se encuentra ahora mismo el Parlamento italiano respecto de su próximo pronunciamiento en respuesta -al menos, es lo que se espera que hagan los parlamentarios- a las exigencias de más de un millón de mujeres y hombres en todo el país. Sin embargo, il Cavaliere no está solo. Quienes le defienden afirman que una suerte de Inquisición, fraguada por sus enemigos morales, adversarios políticos y cierta competencia empresarial maneja los hilos detrás de las protestas.
Comoquiera que sea, el caso es que Berlusconi se comporta como lo hiciera, durante el Imperio Romano, cualesquiera de los poderosos y extravagantes césares. El poder de Roma, el mayor del mundo en su época, se desmoronó estrepitosamente a causa de los excesos y perversiones imperiales. Y si bien Nerón incendió la ciudad, ésta resurgió de sus cenizas; pero su inmoralidad y la de sus colegas fue lo que, en definitiva, hundió de un modo irreparable el gran poder romano.
Es evidente que todo en la vida se repite, tal cual la Tierra rota alrededor del Sol, gira también el tiempo, cíclicamente. Por lo tanto, la mortalidad y la experiencia histórica no impiden que las siguientes generaciones cometan los mismos errores de sus antepasados. El error de Silvio Berlusconi parece ser vivir convencido de que puede comprar lo que se le antoje. Pero no contaba con que sus paisanas se enardecerían y saldrían a la calle a exigir su dimisión con un lema perentorio: "Se non ora, quando?"
Fotogalería en Corriere della Sera
12 febrero 2011
Paralelismo libertario
Pase el cursor sobre las imágenes para ampliarlas
Por la libertad se lucha del mismo modo en todas partes. La única diferencia consiste en que unos pueblos la consiguen antes que otros. Y a veces sucede que, una vez alcanzada, la dejamos ir o, peor aún, nos la dejamos arrebatar.
Parks & Recreation - Episodio de Chávez
Este video habla por si solo. Aun así, no está de más señalar que las razones por las que el Presidente de Venezuela y todos los funcionarios de su gobierno son mencionados, reseñados y caricaturizados, en todas partes del mundo, obedece únicamente a su vergonzante conducta y al carácter manifiestamente autoritario de su régimen. La fama acumulada durante los últimos once años no se debe, por cierto, al éxito de su gestión gubernamental, sino a sus agresiones contra quienes no comparten su ideología, al despilfarro del dinero público en ostentosos obsequios a gobiernos foráneos y a sus ridículas payasadas.
11 febrero 2011
Deshecho en socialismo
El gobierno nacional mantiene una costosa propaganda mediante la cual ensalza las virtudes del socialismo y las ventajas que éste ofrece a los usuarios de los servicios públicos, enarbolando las banderas de la igualdad y la democratización. Las vallas metálicas, como el papel, aguantan toda la pintura que las cubre, pero no así los venezolanos. Mientras unos se conforman con los supuestos logros de la revolución, otros comprobamos que no ha logrado mejorar nuestra calidad de vida, sino exactamente todo lo contrario. El Metro de Caracas, antes motivo de orgullo por la eficiencia y pulcritud del servicio, es hoy en día un completo desastre.
La Electricidad de Caracas y la CANTV se hallaban en un avanzado proceso de modernización de sus equipos cuando la garra feroz del gobierno se apropió de ambas empresas. Desde entonces, la propaganda promete "¡Más energía para el pueblo!", pero los apagones, las interrupciones y el racionamiento del servicio eléctrico, por una parte, y por la otra, las interferencias en las llamadas telefónicas, las caídas de la señal en Internet y los abruptos cortes en la red de comunicaciones, son contingencias cotidianas.
Para rematar, antes de que el gobierno confiscara la empresa Corpoelec, los usuarios disponíamos de varias opciones para efectuar el pago del servicio eléctrico: directamente en las oficinas de la compañía, por teléfono, mediante domiciliación en una cuenta bancaria... Pero desde hace algunos meses ya no es posible pagar por vía telefónica, porque "el sistema se encuentra en mantenimiento", según dicen los "ejecutivos" de atención al cliente. Intenté domiciliar el pago del servicio en mi cuenta bancaria, ya que en el reverso de la factura se asegura que "Con sólo un clic paga tu factura los 365 días del año las 24 horas al día", pero al revisar el estado de mi solicitud apareció el siguiente mensaje: "Solicitud no aprobada debido a que no se recibió la confirmación de parte de la empresa de servicio".
Con su permiso, estimad@ lector@, tengo que ir personalmente a una Oficina de Atención al Usuario a pagar la luz, porque de lo contrario CORPOELEC "Empresa Eléctrica Socialista" -así reza al pie de la factura- demostrará la máxima eficiencia y rapidez en cortar el servicio.
26 enero 2011
Obsolescencia programada
Compras un teléfono celular de última generación y al cabo de un año o menos la batería muere. Te cansas de recorrer las tiendas de electrónicos buscando una batería de reemplazo, pero en todas te recomiendan que adquieras un dispositivo nuevo. Compras una computadora supermoderna, superveloz, superfuncional, y cuando estás comenzando a descubrir sus múltiples -incontables- capacidades, ya ha salido al mercado otra mucho más vertiginosa y eficiente que relega a tu joven equipo al estante de los cacharros. Compras un aparato de aire acondicionado, o una nevera, o una lavadora, y en menos de dos o tres años inexplicablemente deja de enfriar, o suena como una retreta, o en plena actividad se detiene. Intentas hacer valer la garantía, pero en la tienda te dicen que no cubre esto ni aquello, o que caducó a los seis meses de la compra. Entonces recurres a los técnicos y, como en un desfile, entran y salen de tu casa, desarman el electrodoméstico, le cambian una pieza tras otra, gastas un dineral en repuestos y mano de obra, pero nada resuelve el problema.
Lo más probable -más que probable- es que al aparato no le suceda nada malo, ninguna pieza dañada, ningún cable quemado, ningún tornillo suelto. Simplemente ha dejado de funcionar porque llegó a su hora cero, a su etapa de obsolescencia programada.
El siguiente documental, titulado "Comprar-Tirar-Comprar", explica con toda claridad en qué consiste dicho programa y con qué fines ha sido diseñado e implementado en el mercado mundial desde los años veinte, cuando se creó el primer cártel internacional.
Quizás te preguntes cómo alguien como yo, que comparto, defiendo y divulgo las ideas liberales y el libre mercado, está en contra de semejante práctica. Te respondo: los fabricantes, comerciantes, empresarios y corporaciones que recurren a esta clase de artilugios para monopolizar la producción, para ganar dinero a costa de las necesidades de los consumidores y para aprovecharse de la ignorancia o de la impotencia de éstos, no son liberales, sino mercantilistas. Y si, además, por indiferencia o por negligencia dañan el ambiente y la salud de millones de seres humanos, su conducta los convierte en criminales.
Lo más probable -más que probable- es que al aparato no le suceda nada malo, ninguna pieza dañada, ningún cable quemado, ningún tornillo suelto. Simplemente ha dejado de funcionar porque llegó a su hora cero, a su etapa de obsolescencia programada.
El siguiente documental, titulado "Comprar-Tirar-Comprar", explica con toda claridad en qué consiste dicho programa y con qué fines ha sido diseñado e implementado en el mercado mundial desde los años veinte, cuando se creó el primer cártel internacional.
Quizás te preguntes cómo alguien como yo, que comparto, defiendo y divulgo las ideas liberales y el libre mercado, está en contra de semejante práctica. Te respondo: los fabricantes, comerciantes, empresarios y corporaciones que recurren a esta clase de artilugios para monopolizar la producción, para ganar dinero a costa de las necesidades de los consumidores y para aprovecharse de la ignorancia o de la impotencia de éstos, no son liberales, sino mercantilistas. Y si, además, por indiferencia o por negligencia dañan el ambiente y la salud de millones de seres humanos, su conducta los convierte en criminales.
24 enero 2011
¿Quién quiere ser Presidente? (I)

Leo en la prensa de hoy que el abogado y político demócratacristiano Oswaldo Álvarez Paz (Maracaibo, 10 de febrero de 1943) aspira a la Presidencia de la República en las próximas elecciones de 2012.
"Quisiera que mi nombre sonara como Presidente de la República en el próximo período; candidatos hay como montón, pero Venezuela lo que necesita es liderazgo y que no hayan factores artificiales que distorsionen la estrategia de enfrentamiento contra este régimen."
Por supuesto, las reacciones de algunos ciudadanos no se han hecho esperar. Entre éstas, hay quienes ven en Álvarez Paz la representación del pasado, de la denominada "IV República"; otros consideran que ya tuvo su oportunidad, cuando el Partido Social Cristiano (COPEI) lo postuló como candidato presidencial en 1993 y resultó electo el Dr. Rafael Caldera que, para entonces, representaba a su recien fundado partido Convergencia; algunos, por su parte, piensan que tiene tanto derecho como cualquier otro venezolano a presentarse en dichas elecciones, habida cuenta de su gestión como Gobernador del Estado Zulia (1989 y 1992). En 1998 intentó ser reelecto para este mismo cargo, ya no como militante de COPEI, sino por Alianza Popular, organización política que creó en 2005 con el lema "Resistencia, Libertad y Justicia", resultando vencedor el ex militar Francisco Arias Cárdenas, apoyado por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Pienso que la aspiración de Álvarez Paz es legítima, pero no basta con expresarla públicamente si no se acompaña de una propuesta seria y concreta que recoja los problemas puntuales de la sociedad venezolana mediante soluciones prácticas y efectivas. La experiencia de once años de un gobierno populista, ineficiente y opresor debe enseñarnos a no aceptar de buenas a primeras las candidaturas -mejor dicho, las precandidaturas- de cuantos se sientan atraídos, llamados o impulsados a medirse en una contienda de tanta importancia y responsabilidad. No pongo en duda que el doctor Álvarez Paz posee destacadas cualidades personales, intelectuales, políticas y gerenciales que avalan sobradamente su eventual nominación. Sin embargo, se le escapa al doctor Álvarez Paz que la población electoral venezolana ahora exige que cualquier candidatura sea producto, en primer lugar, de elecciones internas en el seno de los respectivos partidos. Esto significa que, al menos en el lado de las organizaciones políticas que componen la denominada Mesa de la Unidad (MUD), se trabaja arduamente por lograr que de este bloque surja, mediante elecciones primarias, un solo candidato en representación de todos los sectores de la oposición.
Entre "Yo quiero ser Presidente" y el triunfo electoral en 2012 hay un largo, tortuoso e imprevisible camino. Y la primera estación del trayecto debe ser someter su aspiración a la voluntad de las bases de su partido. Este es el punto de partida de la democracia.
10 enero 2011
El paradigma Vogue y las víctimas de la moda
Parece que en la sociedad actual la infancia y la adolescencia son etapas de la vida contra las que se libra una lucha implacable y peligrosa. Los niños pierden bruscamente la inocencia frente al televisor y a la computadora, de los cuales absorben, como esponjas, todo cuanto ven y escuchan. Aprenden de sus héroes y heroínas, humanos y virtuales, cómo hablar, gesticular, vestirse y comportarse. Quieren ser como ellos. Y sus padres, que por diversas razones (ocupaciones laborales, compromisos sociales, cansancio, o negligencia) delegan en los programas televisivos y en los videojuegos buena parte de la formación de sus hijos sin el mínimo control sobre dichas herramientas, permiten y en muchos casos refuerzan esa imitación, sin ninguna recomendación al respecto.
Pero eso no es todo. Hay padres que persiguen con desesperación el éxito laboral o profesional para satisfacer, además de las necesidades domésticas básicas, otras ambiciones de confort y placer, sacrificando con otras personas y en otros espacios las horas que deberían dedicar a sus hijos en el hogar. Son padres que dan prioridad a la familia en términos materiales más que emocionales, convencidos de que dar cosas es más fácil y apreciado que dar consejos y cariño. Los chamos, que nacen con el chip de la manipulación hiperdesarrollado, se aprovechan del sentimiento de culpa de los padres para fortalecer sus exigencias personales, lo que equivocadamente se entiende como que están dispuestos a subsanar sus carencias con caprichos, cuando en realidad de ningún modo se sienten compensados.
El entorno justifica la construcción de estos sucedáneos del amor y la comunicación, pero asimismo modifica los valores. En la actualidad, las familias se desenvuelven en diversos estratos de sociedades altamente competitivas en todos los aspectos. Uno de los cuales tiene que ver con la apariencia personal. La búsqueda de la perfección anatómica, la dependencia casi adictiva de la moda, la imitación al calco de los iconos de pasarela, la importancia exagerada que conceden a los personajes del espectáculo y del deporte, son factores condicionantes de la personalidad y de un determinado modelo ideal de individuo cuya más admirable cualidad no es la inteligencia, ni la cultura, ni la moralidad, sino la belleza.
El culto, en algunos casos enfermizo, a la belleza arrastra sin contemplaciones a personas de todas las edades, exponiéndolas a situaciones incontrolables hasta la fatalidad, pues, hoy en día, la estima que un individuo tiene de sí mismo depende mucho más de su apariencia que de su esencia. El hombre y la mujer modernos invierten más tiempo y dinero en su aspecto físico que en su aspecto intelectual, si calculamos que media docena de libros cuesta menos que un vestido o unos zapatos de una marca determinada; y que una entrada al teatro o al museo también cuesta menos que un tratamiento cosmetológico; y que la matrícula de un año en alguna universidad privada cuesta algo menos que una cirugía plástica.
Las referencias dominantes son gente de la farándula: las mujeres quieren parecerse a Angelina Jolie, a Jenniffer López, o a Giselle Bundchen; los hombres quieren parecerse a David Beckham, a Brad Pitt, o a Cristiano Ronaldo. Los niños y los adolescentes crecen en medio del bombardeo mediático de tales influencias en la casa, en la escuela y en la calle, de manera que no tiene nada de raro que también ellos quieran parecerse a Miley Cyrus, a Shakira, o a los Jonas Brothers.
Las imágenes siguientes, aparecidas en la última edición de la revista Vogue París, no dejan lugar a dudas. Niñas de ocho años y medio vestidas, peinadas, maquilladas y posando como top models adultas. ¿Por qué no dejan que los niños sean niños? ¿Por qué se empeñan en enturbiar la inocencia? ¿Acaso esto no es abuso infantil?



Pero eso no es todo. Hay padres que persiguen con desesperación el éxito laboral o profesional para satisfacer, además de las necesidades domésticas básicas, otras ambiciones de confort y placer, sacrificando con otras personas y en otros espacios las horas que deberían dedicar a sus hijos en el hogar. Son padres que dan prioridad a la familia en términos materiales más que emocionales, convencidos de que dar cosas es más fácil y apreciado que dar consejos y cariño. Los chamos, que nacen con el chip de la manipulación hiperdesarrollado, se aprovechan del sentimiento de culpa de los padres para fortalecer sus exigencias personales, lo que equivocadamente se entiende como que están dispuestos a subsanar sus carencias con caprichos, cuando en realidad de ningún modo se sienten compensados.
El entorno justifica la construcción de estos sucedáneos del amor y la comunicación, pero asimismo modifica los valores. En la actualidad, las familias se desenvuelven en diversos estratos de sociedades altamente competitivas en todos los aspectos. Uno de los cuales tiene que ver con la apariencia personal. La búsqueda de la perfección anatómica, la dependencia casi adictiva de la moda, la imitación al calco de los iconos de pasarela, la importancia exagerada que conceden a los personajes del espectáculo y del deporte, son factores condicionantes de la personalidad y de un determinado modelo ideal de individuo cuya más admirable cualidad no es la inteligencia, ni la cultura, ni la moralidad, sino la belleza.
El culto, en algunos casos enfermizo, a la belleza arrastra sin contemplaciones a personas de todas las edades, exponiéndolas a situaciones incontrolables hasta la fatalidad, pues, hoy en día, la estima que un individuo tiene de sí mismo depende mucho más de su apariencia que de su esencia. El hombre y la mujer modernos invierten más tiempo y dinero en su aspecto físico que en su aspecto intelectual, si calculamos que media docena de libros cuesta menos que un vestido o unos zapatos de una marca determinada; y que una entrada al teatro o al museo también cuesta menos que un tratamiento cosmetológico; y que la matrícula de un año en alguna universidad privada cuesta algo menos que una cirugía plástica.
Las referencias dominantes son gente de la farándula: las mujeres quieren parecerse a Angelina Jolie, a Jenniffer López, o a Giselle Bundchen; los hombres quieren parecerse a David Beckham, a Brad Pitt, o a Cristiano Ronaldo. Los niños y los adolescentes crecen en medio del bombardeo mediático de tales influencias en la casa, en la escuela y en la calle, de manera que no tiene nada de raro que también ellos quieran parecerse a Miley Cyrus, a Shakira, o a los Jonas Brothers.
Las imágenes siguientes, aparecidas en la última edición de la revista Vogue París, no dejan lugar a dudas. Niñas de ocho años y medio vestidas, peinadas, maquilladas y posando como top models adultas. ¿Por qué no dejan que los niños sean niños? ¿Por qué se empeñan en enturbiar la inocencia? ¿Acaso esto no es abuso infantil?



07 enero 2011
Nuevas voces en la Asamblea Nacional
La instalación de la nueva Asamblea Nacional venezolana para el periodo 2011-2015 dejó algunas extrañas impresiones. Fue un espectáculo rocambolesco que provocó diversas reacciones.
El órgano más importante del Poder Público, por lo que representa y a quienes representa, caracterizado hasta el 2010 por ser unicolor, unidireccional y monoencefálico, ha recuperado en 2011 la policromía y con ella el pluralismo ideológico. Sin embargo, la Directiva de la Asamblea Nacional y ambas Secretarías están compuestas únicamente por militantes del oficialismo, y 11 de las 15 Comisiones Permanentes serán presididas por diputados del PSUV.
La confusión sigue siendo el tropezón matemático para entender que 52% de votos obtenidos por la oposición equivalen a menos curules (67) de las que resultan (98) del 48% de votos obtenidos por el oficialismo.
La sorpresa fue el recibimiento preparado por los diputados oficialistas para sus colegas de la oposición al entrar en el hemiciclo. Gritando consignas socialistas, coreando estribillos insultantes y chiflando a los recién llegados, la bancada chavista demostró, una vez más, su baja ralea y su exacerbada intolerancia.
La vergüenza fue ver trastabillar a un anciano de 76 años, metido como a la fuerza en un flux almidonado que se le resistía, al que se le trababa la lengua mientras intentaba leer un discurso anacrónico y desfasado.
La indignación fue no ver a los diputados electos Biagio Pieleri y José Sánchez, cuya inmunidad parlamentaria, establecida en la Constitución, ha sido y es aún allanada de facto y arbitrariamente por la intromisión del Poder Ejecutivo en las funciones del Poder Judicial.
La novedad es que hemos vuelto a la Asamblea Nacional en las voces de nuestros nuevos representantes, y que la diferencia numérica entre quienes protegen al dictador y quienes defienden la democracia será dentro de poco superada por una mayoría parlamentaria que no le temerá a la "Ley Cepo" y saltará feliz la talanquera con tal de devolverle a Venezuela toda la libertad.
El órgano más importante del Poder Público, por lo que representa y a quienes representa, caracterizado hasta el 2010 por ser unicolor, unidireccional y monoencefálico, ha recuperado en 2011 la policromía y con ella el pluralismo ideológico. Sin embargo, la Directiva de la Asamblea Nacional y ambas Secretarías están compuestas únicamente por militantes del oficialismo, y 11 de las 15 Comisiones Permanentes serán presididas por diputados del PSUV.
La confusión sigue siendo el tropezón matemático para entender que 52% de votos obtenidos por la oposición equivalen a menos curules (67) de las que resultan (98) del 48% de votos obtenidos por el oficialismo.
La sorpresa fue el recibimiento preparado por los diputados oficialistas para sus colegas de la oposición al entrar en el hemiciclo. Gritando consignas socialistas, coreando estribillos insultantes y chiflando a los recién llegados, la bancada chavista demostró, una vez más, su baja ralea y su exacerbada intolerancia.
La vergüenza fue ver trastabillar a un anciano de 76 años, metido como a la fuerza en un flux almidonado que se le resistía, al que se le trababa la lengua mientras intentaba leer un discurso anacrónico y desfasado.
La indignación fue no ver a los diputados electos Biagio Pieleri y José Sánchez, cuya inmunidad parlamentaria, establecida en la Constitución, ha sido y es aún allanada de facto y arbitrariamente por la intromisión del Poder Ejecutivo en las funciones del Poder Judicial.
La novedad es que hemos vuelto a la Asamblea Nacional en las voces de nuestros nuevos representantes, y que la diferencia numérica entre quienes protegen al dictador y quienes defienden la democracia será dentro de poco superada por una mayoría parlamentaria que no le temerá a la "Ley Cepo" y saltará feliz la talanquera con tal de devolverle a Venezuela toda la libertad.
24 diciembre 2010
Carta de Navidad
Yo quiero un verso azul en cada esquina
Y una canción de amor en cada plazaUn beso de la boca que me inquina
Y una sonrisa de la que me amenaza
Lo que yo quiero es una calle abierta
Y una cafetería sin mendigos
Una mirada lúcida y despierta
Y un país sin pobres ni enemigos
Quiero una rosa blanca y no una espada
Un buen amor y una vida buena
Toda esta tierra fértil cultivada
Toda esta patria mía de paz llena
En esta carta-poema expreso lo que deseo para mi país y para cada uno de mis compatriotas, pero no solamente porque estamos en Navidad, aunque este año, desgraciadamente, no tenemos motivos para celebrarla, sino porque estamos en un momento de profunda crisis moral en el que necesitamos fortalecer nuestros valores para luchar contra los antivalores.
16 diciembre 2010
Ley Antitalanquera o el cepo de la sumisión

Seguimos en la onda legislativa. Es inevitable, considerando que los hornos crematorios del hemiciclo, donde han vuelto cenizas el Estado de Derecho, los Derechos Humanos y la Democracia, no se han apagado desde el 26 de septiembre pasado, cuando la oposición le sacudió la alfombra al gobierno en las elecciones parlamentarias. Alfombra que, dicho sea de paso, cuando toque levantarla habrá que echarla a la basura, por la cantidad de mugre acumulada debajo durante estos doce años.
El último artilugio diseñado y elaborado por los artesanos del autoritarismo es una reforma parcial a la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones, mediante la adición de un nuevo capítulo que lleva por título "De los compromisos de los parlamentarios con sus electores y electoras", pero cuyo apodo no puede ser más vernáculo: "Ley Antitalanquera".
La finalidad del cepo en cuestión consiste, nada menos, en impedir que los diputados rojos rojitos cambien de color y salten la valla en el transcurso de su periodo parlamentario. O sea, que los diputados electos bajo la égida del guripa que se pasea por Miraflores no pueden, so pena de ser severamente sancionados, hacer caso de la máxima kantiana "El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca", porque en el minúsculo maní tostado que tienen por cerebro no conciben ni la rectificación de sus errores, ni el disenso postraumático.
El primer párrafo de la Exposición de Motivos es espeluznante :
"La presente Reforma tiene como finalidad el establecimiento de mecanismos que obliguen a los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional a mantener una conducta apegada al compromiso asumido con los electores y electoras y electoras (sic) de acuerdo a su programa de gestión, presentada en la campaña para la cual se postuló".
El penúltimo es sencillamente ridículo:
"En este sentido, una posición asumida en el ejercicio parlamentario que contravenga la oferta política por la cual fue electo el diputado o diputada constituye un fraude electoral a sus electores y electoras, asimismo representa una deslealtad a la organización política o movimiento social que lo respalda...".
Lo que sigue es el articulado compuesto por seis disposiciones, de las cuales citaré las que considero absolutamente inicuas por inconstitucionales:
«Artículo 30. Se considerarán conductas fraudulentas al electorado las siguientes:
1. Votar en contra de los postulados del programa de gestión presentado a los electores y electoras, en términos de su contenido programático y su orientación político-ideológica.
2. Hacer causa común con contenidos y posiciones políticas contrarias a la oferta del programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral y presentado a los electores y electoras durante la campaña electoral.
3. Hacer causa común con fuerzas políticas contrarias a los movimientos sociales u organización políticas que respaldaron el programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral.
4. Separarse del Grupo Parlamentario de Opinión perteneciente a la organización política o social que lo postuló, para integrar o formar otro Grupo Parlamentario de Opinión contrarios al programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral.
Artículo 31. Todo fraude a los electores y electoras con base a lo señalado en los artículos precedentes podrá conllevar a la suspensión o inhabilitación parcial o total del diputado o diputada previa solicitud de los ciudadanos o un diputado en representación del Grupo Parlamentario de Opinión al cual pertenece..."».
Esta bribonada, suscrita por la crema y nata de la intransigencia nacional, refleja sin ambages la ulceración intestinal del partido oficialista y, en consecuencia, la indigerible certeza que tienen los chavistas sectarios de que, a partir del 4 de enero de 2011, no serían pocos los parlamentarios de su propio bando que estarían dispuestos a "saltar la talanquera" o, cuando menos, a propiciar el diálogo y hasta el consenso en proyectos legislativos y otras propuestas que presentaran sus colegas opositores.
En definitiva, de lo que se trata es de establecer mecanismos que obliguen a los diputados a mantener una conducta apegada al compromiso adquirido con Hugo Chávez y su revolución, mediante la sumisión y la obediencia ciega e irreflexiva a todas sus exigencias en materia legislativa, tal como se han sometido los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, la mayoría de los jueces de la República, la Fiscal General, el Contralor General y la Defensora del Pueblo.
El procedimiento para aplicar las sanciones de suspensión o inhabilitación parcial o total al diputado que desobedezca las órdenes del jefe o que apoye una moción contraria a los intereses de éste, convertirá la "previa solicitud de los ciudadanos o de un diputado en representación del Grupo Parlamentario de Opinión al cual pertenece" en una trampa cazabobos, porque, o bien elaboran una falsa petición firmada por unos cuantos lamebotas, o bien se ahorran esta molestia con cualquier pretexto y uno de ellos se ofrece en plan de voluntario enterrador.
Comoquiera que sea, la "Ley Antitalanquera" es una ley anticonstitucional por autoritaria.
Texto de la Reforma de la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones.
El último artilugio diseñado y elaborado por los artesanos del autoritarismo es una reforma parcial a la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones, mediante la adición de un nuevo capítulo que lleva por título "De los compromisos de los parlamentarios con sus electores y electoras", pero cuyo apodo no puede ser más vernáculo: "Ley Antitalanquera".
La finalidad del cepo en cuestión consiste, nada menos, en impedir que los diputados rojos rojitos cambien de color y salten la valla en el transcurso de su periodo parlamentario. O sea, que los diputados electos bajo la égida del guripa que se pasea por Miraflores no pueden, so pena de ser severamente sancionados, hacer caso de la máxima kantiana "El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca", porque en el minúsculo maní tostado que tienen por cerebro no conciben ni la rectificación de sus errores, ni el disenso postraumático.
El primer párrafo de la Exposición de Motivos es espeluznante :
"La presente Reforma tiene como finalidad el establecimiento de mecanismos que obliguen a los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional a mantener una conducta apegada al compromiso asumido con los electores y electoras y electoras (sic) de acuerdo a su programa de gestión, presentada en la campaña para la cual se postuló".
El penúltimo es sencillamente ridículo:
"En este sentido, una posición asumida en el ejercicio parlamentario que contravenga la oferta política por la cual fue electo el diputado o diputada constituye un fraude electoral a sus electores y electoras, asimismo representa una deslealtad a la organización política o movimiento social que lo respalda...".
Lo que sigue es el articulado compuesto por seis disposiciones, de las cuales citaré las que considero absolutamente inicuas por inconstitucionales:
«Artículo 30. Se considerarán conductas fraudulentas al electorado las siguientes:
1. Votar en contra de los postulados del programa de gestión presentado a los electores y electoras, en términos de su contenido programático y su orientación político-ideológica.
2. Hacer causa común con contenidos y posiciones políticas contrarias a la oferta del programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral y presentado a los electores y electoras durante la campaña electoral.
3. Hacer causa común con fuerzas políticas contrarias a los movimientos sociales u organización políticas que respaldaron el programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral.
4. Separarse del Grupo Parlamentario de Opinión perteneciente a la organización política o social que lo postuló, para integrar o formar otro Grupo Parlamentario de Opinión contrarios al programa de gestión consignado ante el Consejo Nacional Electoral.
Artículo 31. Todo fraude a los electores y electoras con base a lo señalado en los artículos precedentes podrá conllevar a la suspensión o inhabilitación parcial o total del diputado o diputada previa solicitud de los ciudadanos o un diputado en representación del Grupo Parlamentario de Opinión al cual pertenece..."».
Esta bribonada, suscrita por la crema y nata de la intransigencia nacional, refleja sin ambages la ulceración intestinal del partido oficialista y, en consecuencia, la indigerible certeza que tienen los chavistas sectarios de que, a partir del 4 de enero de 2011, no serían pocos los parlamentarios de su propio bando que estarían dispuestos a "saltar la talanquera" o, cuando menos, a propiciar el diálogo y hasta el consenso en proyectos legislativos y otras propuestas que presentaran sus colegas opositores.
En definitiva, de lo que se trata es de establecer mecanismos que obliguen a los diputados a mantener una conducta apegada al compromiso adquirido con Hugo Chávez y su revolución, mediante la sumisión y la obediencia ciega e irreflexiva a todas sus exigencias en materia legislativa, tal como se han sometido los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, la mayoría de los jueces de la República, la Fiscal General, el Contralor General y la Defensora del Pueblo.
El procedimiento para aplicar las sanciones de suspensión o inhabilitación parcial o total al diputado que desobedezca las órdenes del jefe o que apoye una moción contraria a los intereses de éste, convertirá la "previa solicitud de los ciudadanos o de un diputado en representación del Grupo Parlamentario de Opinión al cual pertenece" en una trampa cazabobos, porque, o bien elaboran una falsa petición firmada por unos cuantos lamebotas, o bien se ahorran esta molestia con cualquier pretexto y uno de ellos se ofrece en plan de voluntario enterrador.
Comoquiera que sea, la "Ley Antitalanquera" es una ley anticonstitucional por autoritaria.
Texto de la Reforma de la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones.
La imagen es una caricatura -editada- de Eneko
15 diciembre 2010
El gobierno desconoce la Constitución
El respeto de la Constitución, como enseñamos en las aulas, garantiza también la seguridad, estabilidad, convivencia y paz de la sociedad, necesaria para el progreso y la prosperidad. No obstante, en Venezuela las normas han dejado de ser las que habilitan y determinan el actuar de los funcionarios públicos, para convertirse en meros instrumentos para la imposición de la voluntad caprichosa desde las altas esferas del poder.
Vivimos en un Estado donde los jueces o tribunales independientes son la excepción. En la actualidad la regla es que toda decisión del Presidente de la República o sus agentes reciba el aval del Tribunal Supremo de Justicia, responsable principal de esta situación intolerable, y del resto del Poder Judicial. Al contrario, los fallos judiciales tienen la vocación el intentar legitimarles cualquier arbitrariedad, ocurrencia o retaliación. Éste es el mayor peligro para nuestros derechos y para la democracia. Síntoma de lo anterior es el cada vez más elevado número de personas perseguidas o privadas de su libertad por motivos políticos y no jurídicos, así como la ya común y para nada encubierta práctica de sancionar con remoción o destitución a jueces que han enfrentado concretos intereses de altos funcionarios o del gobierno, llegando incluso a la detención arbitraria, con múltiples violaciones de derechos humanos, de alguno de ellos.
Vivimos, asimismo, la negación reiterada a los derechos humanos reconocidos en la Constitución. Los derechos constitucionales son indivisibles e interdependientes. Los derechos constitucionales son todos y para todos. No se puede lograr la satisfacción de los derechos civiles y políticos sin los derechos sociales, económicos y culturales, ni viceversa.
Las muertes violentas de personas que ocurren a diario, y que nos han convertido en uno de los países más violentos del mundo, son una violación del derecho a la vida; los secuestros son una violación de los derechos a la libertad y seguridad personal; el lenguaje excluyente utilizado por el Presidente de la República y otros funcionarios contra los venezolanos que no comparten su proyecto político particular son agresiones al derecho de igualdad y pluralismo político; la ausencia de un trabajo digno para todos es una violación del derecho al trabajo; la falta de una vivienda adecuada, segura, cómoda, higiénica, con servicios básicos esenciales, es una violación del derecho a la vivienda; las expropiaciones arbitrarias y despojos a las propiedades que viene ejecutando el gobierno menoscaban el derecho a la propiedad; los ataques y ocupaciones arbitrarias a las empresas e industrias lesionan los derechos a la libertad económica y a la iniciativa privada; los juicios iniciados contra manifestantes, periodistas y demás personas por sus opiniones, así como el cierre arbitrario de medios de comunicación, son una violación del derecho a la libertad de expresión; la ausencia de disponibilidad suficiente y estable de alimentos y las limitaciones para su acceso oportuno y permanente al público consumidor menoscaban el derecho a la alimentación; las medidas que planifican y restringen la oferta de bienes y servicios son una violación a los derechos de los consumidores y usuarios. Éstos son apenas unos ejemplos de la falta de vigencia de nuestros derechos fundamentales.
No en vano el Estado venezolano se encuentra hoy día en una situación de grave incumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, en perjuicio directo de las víctimas, con ocasión del desconocimiento de las decisiones dictadas por los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y de la Organización de las Naciones Unidas, que han sido la última esperanza de obtener justicia para las víctimas, especialmente los más pobres.
Todo lo anterior ha sido ejecutado abiertamente bajo un denominado “Estado Global”, que se basa en una supuesta actuación mancomunada de los poderes y en la primacía absoluta de un contradictorio y confuso interés general, que concuerda plenamente con los intereses e ideas unilaterales del Gobierno Nacional.
Utilizar el poder público sin obstáculos ni límites con la excusa de favorecer a muchos, aunque suponga la violación de los derechos de otros pocos, no hace otra cosa que desnudar la apetencia de poder de los actuales gobernantes. Con ello se encubre una gravísima contradicción, porque el despotismo y la autocracia han mostrado, una y otra vez, su incapacidad de solventar los problemas de todos. La actuación de los funcionarios públicos sin atenerse estrictamente al Derecho y a los derechos tiene un costo alto en lo humano, económico y social que pagan todos los miembros de la sociedad.
Con ocasión de los acontecimientos que presenciamos actualmente en el país, convocamos a la sociedad venezolana a tomar conciencia de las consecuencias negativas que conlleva el modelo jurídico, económico y social que se pretende imponer a los venezolanos sin su aprobación expresa y, más aún, en contra de su voluntad, como es el caso del Estado Socialista y Comunal rechazado por el pueblo en la reforma constitucional propuesta en el año 2007. Apremiamos a todos, y en particular al gremio de abogados, a luchar en el marco del Derecho por la vigencia de toda la Constitución, con sus derechos y sus normas que limitan y responsabilizan a los funcionarios que ejercen el poder. Solo asumiendo y defendiendo todos los principios y derechos reconocidos en la Constitución e instrumentos internacionales y sus consecuencias para el Estado y la sociedad, como hemos decidido hacerlo en las aulas universitarias, podremos los venezolanos forjar nuestro futuro como personas libres y dignas, como seres iguales empoderados de derechos inviolables y, por tanto, no sometidos a la voluntad y capricho de otros. Solo andando según estos principios lograremos la felicidad, el progreso como sociedad democrática y convertiremos a Venezuela en el país próspero que todos merecemos.
En Caracas, el 16 de diciembre de 2010.
Serviliano Abache
Carmen Alguindigue
Jesús María Alvarado Andrade
Miguel Alvarado
Néstor Luis Álvarez Martínez
Tulio Alberto Álvarez
Ricardo Antela Garrido
Karina Anzola Spadaro
Ana Elvira Araujo García
José Araujo Juárez
Tomás Arias Castillo
Alfredo Arismendi Aguana
Carlos Guillermo Arocha
Roquefélix Arvelo Villamizar
Flor Ávila
Marcos Avilio Trejo
Carlos Ayala Corao
Alberto Blanco Uribe
Alberto Baumeister Toledo
Irma Beherens de Bunimov
José Rafael Belisario Rincón
Carlos Simón Bello Rengifo
Juan A. Berríos O.
Elías Bitar Escalona
Erick Boscán Arrieta
Allan R. Brewer-Carías
Gustavo Briceño Vivas
Josefina Calcaño de Temeltas
Pedro Pablo Calvani
Alejandro Canónico Sarabia
Antonio Canova González
Ruth Capriles
Carlos Luis Carrillo Artiles
Marcos Carrillo Perera
Jesús María Casal
Alma Chacón Hanson
Rafael Chavero Gazdik
María de los Ángeles Delfino
Rafael Díaz Blanco
Hernando Díaz Candia
Román J. Duque Corredor
Néstor Ecarri Angola
Leopoldo Escobar
Margarita Escudero León
Ronald Evans Márquez
Luis Henrique Farías Mata
Liliana Fasciani M.
Héctor Faúndez Ledezma
Andreyna Febres-Cordero Willet
Juan Carlos Fermín Fernández
Fernando M. Fernández
Gerardo Fernández
Alejandra Figueiras R.
Argenis Flores
Jenniffer Gaggia
Catherina Gallardo
Oscar Ghersi
Simón Gómez
Fortunato González Cruz
Gustavo Grau Fortoul
Angelina Jaffe
León Jurado Laurentin
Andrés L. Halvorssen Villegas
Carmen Alguindigue
Jesús María Alvarado Andrade
Miguel Alvarado
Néstor Luis Álvarez Martínez
Tulio Alberto Álvarez
Ricardo Antela Garrido
Karina Anzola Spadaro
Ana Elvira Araujo García
José Araujo Juárez
Tomás Arias Castillo
Alfredo Arismendi Aguana
Carlos Guillermo Arocha
Roquefélix Arvelo Villamizar
Flor Ávila
Marcos Avilio Trejo
Carlos Ayala Corao
Alberto Blanco Uribe
Alberto Baumeister Toledo
Irma Beherens de Bunimov
José Rafael Belisario Rincón
Carlos Simón Bello Rengifo
Juan A. Berríos O.
Elías Bitar Escalona
Erick Boscán Arrieta
Allan R. Brewer-Carías
Gustavo Briceño Vivas
Josefina Calcaño de Temeltas
Pedro Pablo Calvani
Alejandro Canónico Sarabia
Antonio Canova González
Ruth Capriles
Carlos Luis Carrillo Artiles
Marcos Carrillo Perera
Jesús María Casal
Alma Chacón Hanson
Rafael Chavero Gazdik
María de los Ángeles Delfino
Rafael Díaz Blanco
Hernando Díaz Candia
Román J. Duque Corredor
Néstor Ecarri Angola
Leopoldo Escobar
Margarita Escudero León
Ronald Evans Márquez
Luis Henrique Farías Mata
Liliana Fasciani M.
Héctor Faúndez Ledezma
Andreyna Febres-Cordero Willet
Juan Carlos Fermín Fernández
Fernando M. Fernández
Gerardo Fernández
Alejandra Figueiras R.
Argenis Flores
Jenniffer Gaggia
Catherina Gallardo
Oscar Ghersi
Simón Gómez
Fortunato González Cruz
Gustavo Grau Fortoul
Angelina Jaffe
León Jurado Laurentin
Andrés L. Halvorssen Villegas
José Vicente Haro
José Ignacio Hernández González
Luis Alfonso Herrera Orellana
Gonzalo Himiob Santomé
Jorge Kiriakidis
Gustavo Linares Benzo
Laura Louza
Luis Alberto Marín Rengifo
Alfredo José Martínez García
Juan Miguel Matheus Fernández
Luis Molina
Juan Pablo Molina Berrizbeitia
José Enrique Molina Vega
Miguel Mónaco
Alicia Monagas
José Antonio Muci Borjas
Bárbara Nava
Claudia Nikken
Humberto Njaim
Edgar Núñez Pino
Gilda Núñez
Jesús Ollarves Irazábal
Freddy J. Orlando
Alejandro E. Otero Méndez
Paciano Padrón
Alfredo Parés Salas
José Peña Solís
Rogelio Pérez Perdomo
Flavia Pesci Feltri
Pedro Alfonso del Pino
Rodolfo Plaz Abreu
Francisco Paz Yanastacio
Manuel Rachadell
Juan Manuel Rafalli
Jacqueline Richter
Carmen Luisa Roche
Miriam Rodríguez
Ninoska Rodríguez Laverde
Manuel Rojas Pérez
Manuel Román Ramírez
Andrea Rondón García
Ana María Ruggeri
Gabriel Ruan Santos
Leonel Salazar Reyes-Zumeta
Enrique Sánchez Falcón
Abdón Sánchez Noguera
Luis Pompilio Sánchez S.
Antonio Silva Aranguren
Cecilia Sosa Gómez
José Gregorio Torrealba R.
Diana Trías Bertorelli
Héctor Turuhpial
Carlos Urbina
Gustavo Urdaneta
Daniela Urosa Maggi
Judith Useche
Juancarlos E. Vargas A.
Alfredo Enrique Vázquez Loureda
Adriana Vigilanza
Isaac Villamizar
Carlos E. Weffe H.
Corina Yoris
José Ignacio Hernández González
Luis Alfonso Herrera Orellana
Gonzalo Himiob Santomé
Jorge Kiriakidis
Gustavo Linares Benzo
Laura Louza
Luis Alberto Marín Rengifo
Alfredo José Martínez García
Juan Miguel Matheus Fernández
Luis Molina
Juan Pablo Molina Berrizbeitia
José Enrique Molina Vega
Miguel Mónaco
Alicia Monagas
José Antonio Muci Borjas
Bárbara Nava
Claudia Nikken
Humberto Njaim
Edgar Núñez Pino
Gilda Núñez
Jesús Ollarves Irazábal
Freddy J. Orlando
Alejandro E. Otero Méndez
Paciano Padrón
Alfredo Parés Salas
José Peña Solís
Rogelio Pérez Perdomo
Flavia Pesci Feltri
Pedro Alfonso del Pino
Rodolfo Plaz Abreu
Francisco Paz Yanastacio
Manuel Rachadell
Juan Manuel Rafalli
Jacqueline Richter
Carmen Luisa Roche
Miriam Rodríguez
Ninoska Rodríguez Laverde
Manuel Rojas Pérez
Manuel Román Ramírez
Andrea Rondón García
Ana María Ruggeri
Gabriel Ruan Santos
Leonel Salazar Reyes-Zumeta
Enrique Sánchez Falcón
Abdón Sánchez Noguera
Luis Pompilio Sánchez S.
Antonio Silva Aranguren
Cecilia Sosa Gómez
José Gregorio Torrealba R.
Diana Trías Bertorelli
Héctor Turuhpial
Carlos Urbina
Gustavo Urdaneta
Daniela Urosa Maggi
Judith Useche
Juancarlos E. Vargas A.
Alfredo Enrique Vázquez Loureda
Adriana Vigilanza
Isaac Villamizar
Carlos E. Weffe H.
Corina Yoris
14 diciembre 2010
Proyecto de Ley de Educación Universitaria
Tarde o temprano tenía que suceder. El régimen militarista-comunista de Hugo Chávez no podía dejar ese hilo suelto que constituye uno de los bastiones más apetecidos por cualquier dictador. La universidad es, por excelencia, el templo de las ideas y del libre discernimiento, la basílica del saber, el santuario de los pensadores. A diferencia de los cuarteles, donde la palabra se aísla en el grito y el conocimiento se abrevia en una orden, en la universidad se discute con respeto por la opinión del otro o de los otros y se resuelve con base en el consenso. Pero, además, en la universidad imperan la libertad de cátedra y la autonomía universitaria, que significan, respectivamente, pluralismo ideológico e independencia respecto de los poderes públicos. Dos principios básicos que ningún gobierno autoritario es capaz de soportar. Y este que encabeza el Teniente Coronel Chávez menos aún. Por ello giró instrucciones a sus subalternos, que fungen de diputados en el ala satelital del Poder Ejecutivo, para que diseñaran una Ley de Educación Universitaria a la medida de sus propósitos, es decir, una ley que cercena esos principios y, en su lugar, pretende imponer normas restrictivas y represivas.
Este es el borrador del Anteproyecto de Reforma de la Ley Universitaria cuyo título original reza "Antecedentes para una reforma de la Ley de Educación Universitaria" elaborado por el diputado Roberto A. Quintero V., Presidente de la Subcomisión Permanente de Educación Universitaria de la Asamblea Nacional.
Y este otro es el Proyecto de Ley de Educación Universitaria elaborado por las Universidades Católica Andrés Bello, Central de Venezuela, Simón Bolívar, Nacional Experimental Politécnica, Centro Occidental Lisandro Alvarado y Metropolitana.
El Movimiento Estudiantil de la Universidad Católica Andrés Bello, bajo el lema "La peleamos o la perdemos", ha estado recolectando firmas de apoyo al Proyecto alternativo para presentarlo ante la Asamblea Nacional.
Este es el borrador del Anteproyecto de Reforma de la Ley Universitaria cuyo título original reza "Antecedentes para una reforma de la Ley de Educación Universitaria" elaborado por el diputado Roberto A. Quintero V., Presidente de la Subcomisión Permanente de Educación Universitaria de la Asamblea Nacional.
Y este otro es el Proyecto de Ley de Educación Universitaria elaborado por las Universidades Católica Andrés Bello, Central de Venezuela, Simón Bolívar, Nacional Experimental Politécnica, Centro Occidental Lisandro Alvarado y Metropolitana.
El Movimiento Estudiantil de la Universidad Católica Andrés Bello, bajo el lema "La peleamos o la perdemos", ha estado recolectando firmas de apoyo al Proyecto alternativo para presentarlo ante la Asamblea Nacional.
07 diciembre 2010
Elogio de la Lectura y la Ficción

Discurso pronunciado por Mario Vargas Llosa con ocasión de recibir el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, el 7 de diciembre de 2010.
Texto completo Fuente: Fundación Nobel.
Texto completo Fuente: Fundación Nobel.
19 noviembre 2010
Así estamos en el país que tenemos
Abro los grifos y no sale agua corriente. Oprimo los interruptores y no encienden las luces. Me conecto a Internet y se interrumpe la conexión. Hablo por teléfono y se corta la llamada. Voy al supermercado y no encuentro los productos que busco. Entro en la web de alguna institución gubernamental y el enlace que requiero no abre. Intento entrar o salir de algún vagón del Metro y el gentío me lo impide. Recibo un mensaje en mi celular mientras voy en el carro y no puedo verlo sin correr el riesgo de un atraco. Viajo de una ciudad a otra en autobús y, a medio camino, la unidad se descompone. Ya no puedo viajar en avión de la capital a mi ciudad porque hace más de un año suspendieron los vuelos. Viajo por carretera y dudo mil veces antes de reducir la velocidad en las alcabalas o de surtir el tanque de gasolina. Si acampo en una playa o en un río, me asaltan, o me violan, o me matan. Si vuelvo a casa de madrugada, estoy loca de metra. Si camino por la calle a cualquier hora del día, tengo que llevar ojos hasta en la nuca. Si me visto a la moda, o calzo ciertas marcas de zapatos, o uso joyas, o conduzco un carro nuevo, estoy provocando al prójimo. Si necesito divisas para viajar al exterior, debo participar mi salida y mi retorno. Si gasto mi dinero en otro país, debo rendir cuenta de mis gastos. Si me quejo de la deficiencia de los servicios públicos, soy una sifrina. Si marcho en una manifestación, me agreden. Si digo lo que pienso, me insultan. Si voto contra el oficialismo, el gobierno me castiga. Si no voto, la oposición me critica. Si exijo que respeten mis derechos, se burlan. Si cumplo mis deberes, me tildan de gafa. Si voy a la policía a poner una denuncia, no me paran. Si denuncio a un funcionario público, me persiguen. Si se me cae el rancho, me abandonan en un galpón. Si compro un inmueble, me lo expropian. Si alquilo un apartamento, los reales no me alcanzan para pagar el canon. Si arriendo un apartamento, no puedo sacar al inquilino. Si tengo un negocio, el SENIAT me sanciona. Si solicito un préstamo en la banca privada, me lo niegan. Si solicito un préstamo en los bancos del Estado, no hay plata. Si voy a un hospital, no hay con qué asistirme. Si tengo que hacer un trámite burocrático, me devuelven cien veces por falta de algún requisito. Si estudio en una institución pública, me adoctrinan. Si busco empleo en el sector público, me preguntan sin firmé. Si trabajo en una oficina pública, me obligan a inscribirme en el PSUV. Si trabajo en una empresa privada, me dejan en la calle en cuanto la confiscan. Si soy mensajero, me roban la moto. Si conduzco un carro, las motos se me atraviesan. Si soy peatón, ni los motorizados ni los conductores me ceden el paso. Si soy taxista, me asesinan. Si soy pasajera, me asaltan. Si vivo en la indigencia, me ignoran. Si vivo en la opulencia, me extorsionan. Si soy de clase media, me secuestran. Si soy político, me acusan de corrupta. Si soy apolítica, me acusan de ni-ni. Si ejerzo un cargo público, dudan de mi competencia. Si renuncio a un cargo público, me enjuician por desleal. Si me destituyen de un cargo público, me envían de embajadora a alguna parte. Si soy diputada oficialista, me dictan la plana. Si soy diputada opositora, no me dejan hablar. Si soy juez y sentencio a favor del gobierno, me ratifican en el cargo. Si soy juez y sentencio ajustada a Derecho, me meten presa. Si soy juez y difiero las sentencias, me jubilo con el máximo sueldo. Si soy ministra y obedezco siempre al jefe, ocupo todos los ministerios. Si soy ministra y doy mi punto de vista, me regañan públicamente. Si soy una ministra competente, me relegan. Si soy una ministra incompetente, me premian. Si soy gobernadora o alcalde del oficialismo, el gobierno central llena mis arcas. Si soy gobernadora de la oposición, no recibo ni medio del gobierno central. Si juro patria, socialismo o muerte, soy militante, miliciana y militar. Si no juro, soy una traidora. Si siendo militar me caso con el jefe y su revolución, me ascienden a general en jefe. Si me cago en la revolución del jefe, la fiscalía general me imputa... y me encarcela.
31 octubre 2010
Test de verdadero o falso
Hoy ha sido un domingo más agitado que de costumbre. Así que, faltando apenas cinco minutos para la medianoche, no pienso irme a dormir con una pesadilla detrás de la oreja. No, al menos, sin convertir esa pesadilla en una broma, aunque resulte dudosamente divertida. Y como anoche no me disfracé de bruja, ni encendí una calabaza, ni los niños de mi edificio tocaron a mi puerta gritando ¡trick or treat!, he decidido celebrar mi propio Halloween de la siguiente manera:
Del salvaje y húmedo pajonal que crece y se desborda en el jardín florido de la boca del líder-comandante-presidente, he elegido un fragmento de su gramínea perorata dominical para realizar un Test de Verdadero o Falso:
"Y ojalá que uno pudiera trabajar con esos gobernadores" - Falso.
"Pero como ellos quieren ser presidente" - Verdadero.
"El de aquí quiere ser presidente" - Verdadero.
"El de Carabobo, sobre todo el papá" - Verdadero.
"Todos quieren ser presidente" - Verdadero.
"El de Táchira, ese también" - Verdadero.
"Y los que están en el exilio" - Verdadero.
"Yo disfruto mucho" - Falso.
"Todos quieren ser presidente" - Verdadero.
"Entonces quieren es sacá a Chávez pa' meterse ellos" - Verdadero.
"Ahora, imagínense ustedes que este país caiga, que nuestro país caiga en esas manos. Miren, lo desguasarían" - Falso.
"Desguasarían el país peor que antes, porque ahora vendrían con el odio y la revancha, a buscar revancha" - Falso.
"A la Fuerza Armada la desguasarían" - Verdadero.
"Bueno, yo creo que lo que pasaría es que pudiera venir una revolución de otro carácter" - Verdadero.
"¿verdad, Benavides?" - Verdadero.
"No volverán" - Falso.
"Les voy a decir una cosa a mis amigos escuálidos" - Falso.
"Más bien a aquellos venezolanos que no me quieren mucho" - Verdadero.
"Algunos confundidos" - Falso.
"Algunos creen que yo soy el ogro" - Verdadero.
"Los manipulan, pues" - Falso.
"Si yo fuera rico" - Verdadero.
"Y viviera ahí en el este de Caracas" - Verdadero.
"Pero no fuera un jefe escuálido, sino un señor" - Falso.
"Un señor con mi señora" - Falso.
"Y cuatro o cinco muchachitos, o tres muchachitos" - Verdadero.
"Y tremenda casa y tremenda quinta" - Verdadero.
"Y un trabajo" - Falso.
"Un gerente de una empresa privada con un sueldazo" - Verdadero.
"Y un carrazo" - Verdadero.
"Y todo eso y tuviera la vida hecha como ellos la tienen desde su punto de vista" - Verdadero.
"Tienen dinero" - Verdadero.
"Si fuera ese tipo de gente" - Falso.
"Y viviera aquí en Venezuela" - Falso.
"Y no tuviera planes para irme" - Verdadero.
"Yo pondría a Chávez" - Verdadero.
"Yo seguiría poniendo a Chávez ahí" - Verdadero.
"O a un revolucionario" - Falso.
"O a una revolucionaria" - Falso.
"Porque si llegaran estos jefes escuálidos de nuevo a Miraflores" - Verdadero.
"Ellos tratarían, lanzarían una andanada" - Falso.
"Si me hubieran matado el 12 de abril yo no sé qué hubiera pasado aquí" - Falso.
"Si esta gente con todo su odio" - Falso.
"Porque estos gobernadores son gobernadores, pero más allá no pueden" - Falso.
"O los alcaldes de oposición, más allá no pueden" - Falso.
"Ellos chocan contra los límites que le imponen la Constitución y el pueblo y el Estado" - Falso.
"Pero imagínense ustedes en Miraflores, ellos tratarían de echar de la Fuerza Armada todo lo que oliera a Chávez" - Verdadero.
"Y yo creo que se les alzarían los militares" -Falso Verdadero.
"Ellos tratarían de echar de Venezuela todo lo que huela a Fidel" - Verdadero.
"Y creo que el pueblo se les alzaría" - Falso.
"Entonces la revolución cambiaría de signo, pasaría a hacer otro camino" - Verdadero.
"Pobre de ellos, porque ellos son minoría" - Falso.
"No tendrían cómo contener, aquí, una revolución violenta" - Falso.
"Liderizada por los militares revolucionarios y el pueblo venezolano" - Verdadero y Falso.
Nota: La evaluación de este examen se hará en el año 2012 y la calificación se publicará en el Boletín del CNE o, en su defecto, en los medios de comunicación nacionales e internacionales. Se respeta el derecho a reparación y a revisión de la prueba.
Del salvaje y húmedo pajonal que crece y se desborda en el jardín florido de la boca del líder-comandante-presidente, he elegido un fragmento de su gramínea perorata dominical para realizar un Test de Verdadero o Falso:
"Y ojalá que uno pudiera trabajar con esos gobernadores" - Falso.
"Pero como ellos quieren ser presidente" - Verdadero.
"El de aquí quiere ser presidente" - Verdadero.
"El de Carabobo, sobre todo el papá" - Verdadero.
"Todos quieren ser presidente" - Verdadero.
"El de Táchira, ese también" - Verdadero.
"Y los que están en el exilio" - Verdadero.
"Yo disfruto mucho" - Falso.
"Todos quieren ser presidente" - Verdadero.
"Entonces quieren es sacá a Chávez pa' meterse ellos" - Verdadero.
"Ahora, imagínense ustedes que este país caiga, que nuestro país caiga en esas manos. Miren, lo desguasarían" - Falso.
"Desguasarían el país peor que antes, porque ahora vendrían con el odio y la revancha, a buscar revancha" - Falso.
"A la Fuerza Armada la desguasarían" - Verdadero.
"Bueno, yo creo que lo que pasaría es que pudiera venir una revolución de otro carácter" - Verdadero.
"¿verdad, Benavides?" - Verdadero.
"No volverán" - Falso.
"Les voy a decir una cosa a mis amigos escuálidos" - Falso.
"Más bien a aquellos venezolanos que no me quieren mucho" - Verdadero.
"Algunos confundidos" - Falso.
"Algunos creen que yo soy el ogro" - Verdadero.
"Los manipulan, pues" - Falso.
"Si yo fuera rico" - Verdadero.
"Y viviera ahí en el este de Caracas" - Verdadero.
"Pero no fuera un jefe escuálido, sino un señor" - Falso.
"Un señor con mi señora" - Falso.
"Y cuatro o cinco muchachitos, o tres muchachitos" - Verdadero.
"Y tremenda casa y tremenda quinta" - Verdadero.
"Y un trabajo" - Falso.
"Un gerente de una empresa privada con un sueldazo" - Verdadero.
"Y un carrazo" - Verdadero.
"Y todo eso y tuviera la vida hecha como ellos la tienen desde su punto de vista" - Verdadero.
"Tienen dinero" - Verdadero.
"Si fuera ese tipo de gente" - Falso.
"Y viviera aquí en Venezuela" - Falso.
"Y no tuviera planes para irme" - Verdadero.
"Yo pondría a Chávez" - Verdadero.
"Yo seguiría poniendo a Chávez ahí" - Verdadero.
"O a un revolucionario" - Falso.
"O a una revolucionaria" - Falso.
"Porque si llegaran estos jefes escuálidos de nuevo a Miraflores" - Verdadero.
"Ellos tratarían, lanzarían una andanada" - Falso.
"Si me hubieran matado el 12 de abril yo no sé qué hubiera pasado aquí" - Falso.
"Si esta gente con todo su odio" - Falso.
"Porque estos gobernadores son gobernadores, pero más allá no pueden" - Falso.
"O los alcaldes de oposición, más allá no pueden" - Falso.
"Ellos chocan contra los límites que le imponen la Constitución y el pueblo y el Estado" - Falso.
"Pero imagínense ustedes en Miraflores, ellos tratarían de echar de la Fuerza Armada todo lo que oliera a Chávez" - Verdadero.
"Y yo creo que se les alzarían los militares" -
"Ellos tratarían de echar de Venezuela todo lo que huela a Fidel" - Verdadero.
"Y creo que el pueblo se les alzaría" - Falso.
"Entonces la revolución cambiaría de signo, pasaría a hacer otro camino" - Verdadero.
"Pobre de ellos, porque ellos son minoría" - Falso.
"No tendrían cómo contener, aquí, una revolución violenta" - Falso.
"Liderizada por los militares revolucionarios y el pueblo venezolano" - Verdadero y Falso.
Nota: La evaluación de este examen se hará en el año 2012 y la calificación se publicará en el Boletín del CNE o, en su defecto, en los medios de comunicación nacionales e internacionales. Se respeta el derecho a reparación y a revisión de la prueba.
24 octubre 2010
Venezuela es una cola
Decenas y hasta cientos de personas alineadas en fila o amontonadas desordenadamente es ya una imagen típica de la Caracas actual. La capital de Venezuela tiene más habitantes de los que puede albergar. Si a esto se agrega la cantidad de gente en tránsito que viene a la ciudad a hacer alguna diligencia, el problema se complica mucho más.
Se piensa que los caraqueños -y, por extensión, los venezolanos- nos hemos habituado a formar parte de una cola y que entramos en ella con conocimiento de causa, es decir, sabiendo lo que nos espera, eufemismo de una fórmula inversa equivalente a cuánto debemos esperar. Y se piensa, además, que el hábito adquirido nos ha entrenado en el autocontrol para manejar los excesos de impaciencia, intolerancia e indignación. ¡Nada más falso! Si nos hubiésemos acostumbrado a sufrir cada cola que hacemos, no nos habríamos transformado en los seres desesperados y agresivos que somos.
Se piensa que los caraqueños -y, por extensión, los venezolanos- nos hemos habituado a formar parte de una cola y que entramos en ella con conocimiento de causa, es decir, sabiendo lo que nos espera, eufemismo de una fórmula inversa equivalente a cuánto debemos esperar. Y se piensa, además, que el hábito adquirido nos ha entrenado en el autocontrol para manejar los excesos de impaciencia, intolerancia e indignación. ¡Nada más falso! Si nos hubiésemos acostumbrado a sufrir cada cola que hacemos, no nos habríamos transformado en los seres desesperados y agresivos que somos.

Cola en los hospitales

Cola para cobrar la pensión

Cola para comprar alimentos

Cola para pagar servicios públicos

Cola en las autopistas

Cola en las paradas del autobús

Cola en las paradas del Metrobús

Cola en las estaciones del Metro

Cola para entrar al stadium

Cola en el aeropuerto

