21 junio 2013

¿Por qué son necesarios los capitalistas?


El socialismo se vende como bueno, aduciendo que el capitalismo es malo, porque éste hace a los hombres egoístas, ambiciosos, consumistas y avaros. Pretende que todos los medios de producción estén en manos del Estado, cuando es un hecho difícil de refutar que en cuanto el Estado pone sus garras en dichos medios, los arruina, desmejora en todos los aspectos la situación laboral de sus trabajadores y condena al pueblo a arrastrarse por la calle de la amargura.

La prosperidad de una nación depende en buena parte del talento, determinación y capacidad de sus ciudadanos para llevar a cabo sus planes particulares de desarrollo tecnológico y progreso económico, cuya repercusión e influencia en la sociedad son inevitables.

History Channel presenta en estos días un documental titulado "Gigantes de la industria" (The Men Who Built America), que narra cómo un pequeñísimo grupo de hombres realizaron sus ideas, amasaron sus fortunas y contribuyeron a la construcción de  Estados Unidos de América después de la Guerra de Secesión que tuvo lugar entre 1861 y 1865.

Cornelius Vanderbilt, John D. Rockefeller, Andrew Carnegie y J.P. Morgan fueron capaces de vislumbrar rendijas de luz a través de la oscuridad, de encontrar opciones para surgir en medio de la crisis, de impulsar la economía nacional a partir de su ambición de riqueza, de disparar la industrialización del país y producir cambios favorables en el estilo de vida de los norteamericanos mediante la ejecución de sus objetivos individuales, lo que además incluyó brindar a otros, como los inventores Thomas A. Edison y Nicola Tesla, la oportunidad y los recursos necesarios para demostrar la utilidad de sus innovaciones.

Eran hombres con instinto e inteligencia, una voluntad inquebrantable, una estricta disciplina de trabajo, una seguridad en sí mismos a prueba de obstáculos y de fracasos, y una confianza plena en el honor de la palabra. Eran también -todo hay que decirlo- hombres extremadamente codiciosos, competitivos y audaces; tan poco escrupulosos como bien dispuestos a borrar la línea entre el bien y el mal para defender sus fortunas y alcanzar sus metas; decididos a aplastar a sus rivales con tal de conservar el monopolio de sus empresas; indiferentes a las terribles condiciones laborales de sus trabajadores. En 1865, la regla era que no había reglas, puesto que el país recién despertaba de la pesadilla de la guerra.

Vanderbilt conectó a más de la mitad de la nación mediante su red ferroviaria y construyó la primera estación central de trenes en Nueva York; Rockefeller, gracias a sus refinerías de petróleo que producían primero keroseno y más tarde gasolina, iluminó los hogares de ricos y pobres, y facilitó el funcionamiento de los nuevos motores de combustión interna; Carnegie construyó el primer puente que unió las costas Este y Oeste del país a través del río Mississippi, e impulsó las construcciones de otros puentes, edificios y rascacielos con la industrialización del acero; Morgan electrificó todo el territorio norteamericano al financiar los inventos de Edison y adoptar la corriente alterna de Tesla.

Estos hombres, con sus virtudes y sus vicios, sus aciertos y sus excesos, marcaron el rumbo por donde Estados Unidos se encaminaría para transformarse, en apenas tres décadas, en una potencia mundial. En ese trayecto, legaron voluntariamente a sus compatriotas una parte de su multimillonario patrimonio personal mediante donaciones, subvenciones y fundaciones dedicadas a la salud, la educación, las artes y la investigación científica, que al día de hoy se han multiplicado en provecho también de personas e instituciones de otros países.

En la historia industrial de Venezuela destacan familias exitosas de la talla de los Boulton, los Mendoza Fleury, los Bigott, los Mendoza Goiticoa y los Cisneros, cuyas empresas han destinado, casi desde sus inicios, una parte de sus ingresos a la constitución y apoyo de fundaciones de carácter filantrópico que han redundado en beneficio de muchísimos venezolanos.

08 junio 2008

Si cae Estados Unidos, caen todos

Por José Brechner

El enemigo común de los rojos latinoamericanos, es como siempre, Estados Unidos, la nación sin la cual no podrían subsistir, pero odian con furor. En la última reunión del Foro de Sao Paulo en Montevideo, la acusaron nuevamente de todos los males existentes.

Los sabios estadistas participantes del evento, que están dando insuperable riqueza y felicidad a sus súbditos, siguen empecinados en querernos convencer de que el comunismo es mejor que el capitalismo. Chávez, Ortega, Morales y Cía., siguen brillando por su tozudez e imbecilidad, y eso no cambiará.

Los izquierdistas del Cono Sur deberían rogar para que la superpotencia siga creciendo y enriqueciéndose, porque el dinero que envían los hispanounidenses a América del Sur, es el colchón económico que evita que las economías latinoamericanas colapsen, y que haya violentos levantamientos contra sus incompetentes y pervertidos regímenes.

Según la información del BID, reportada en El Nuevo Herald por Nestor Ikeda de AP, las remesas desde Estados Unidos a los países de la región sufrieron una desaceleración en 2007. Las causas de la baja fueron distintas entre un país y otro, pero tenían en común los efectos de los altibajos en la economía estadounidense y la devaluación del dólar en toda la región.

De acuerdo al BID, esta es la primera vez que el incremento no llega a los dos dígitos entre un año y otro. Los envíos totales en 2007 llegaron a $66.500 millones de dólares, un siete por ciento más que el 2006, pero no son comparables a años anteriores cuando no bajaban de por lo menos 10 por ciento de acrecentamiento anual.
A los que más ayudan esos fondos, son a las peores economías de la región, entre ellas Venezuela, Bolivia, y por supuesto Cuba, que sobrevive a su miseria después de que la URSS le cortó sus dádivas, gracias a las divisas enviadas por sus expatriados norteamericanos. Las remesas constituyen el 43 por ciento del Producto Interno Bruto de Guyana y el 35 por ciento de Haití.

Si el petróleo sube; si el dólar pierde su valor; los afectados son los que envían esos dineros, y consecuentemente sus familiares en el exterior. La política estranguladora de Chávez y sus aliados árabes, para mantener la producción de crudo sin incrementos, ante la creciente demanda internacional que aumenta su precio, afecta también a los venezolanos y latinoamericanos de menores recursos, volviéndolos aún más pobres.

Si los norteamericanos disminuyen su nivel adquisitivo, no pueden comprar los artículos que les exportan, y menos aún dedicarse a la caridad. Una recesión en los Estados Unidos, afecta a la humanidad entera. Aquellos que se alegran de ver al coloso tambaleando, no se dan cuenta de que si se cae lo hará encima de todos.
Ni siquiera las economías poderosas se verán libres de problemas, porque su mayor comprador de productos con alto valor agregado, está en Norte América. Algunos consideran que Estados Unidos está en recesión. ¿Qué significa eso? Hay un viejo chiste que dice: Una recesión es cuando tu vecino pierde su empleo. Una depresión es cuando tú pierdes tu empleo. No hay una definición universal que complazca a todos. La macroeconomía considera que la recesión es un periodo de decrecimiento del PIB de una economía, de duración igual o superior a un año.

Esta definición no gusta mucho a los economistas, por dos razones. Primero, porque no toma en consideración los cambios en otras variables. Por ejemplo ignora las tasas de desempleo y la confianza en el consumidor. Segundo, utilizar información trimestral hace difícil localizar exactamente cuándo la recesión comienza o termina.

¿Qué es una depresión? Antes de la Gran Depresión de 1930, cualquier vuelco en el crecimiento de la economía era considerado una depresión. El término recesión surgió después de ese período para diferenciarlo del de 1930. Eso lleva a una definición simple, en la que una depresión, es una recesión que dura más tiempo y tiene un declive mayor en la actividad comercial.

Para diferenciar adecuadamente una recesión de una depresión, hay que observar los cambios en el PIB. Una depresión es cuando el PIB declina más del 10 por ciento. Una recesión es menos severa.

03 marzo 2008

Desinflando absurdos

Por Juan José Garrido Koechlin*

Ahora resulta que la inflación –la cual asoma sigilosamente- es “importada” o culpa de los desalmados especuladores. Para un país que alguna vez anotó cerca de 12,500% de inflación anual acumulada, uno pensaría que las causas de la misma están más que claras. ¿Serán los aires tropicales o algún condimento en la cocina popular los artífices de esta prematura amnesia económica?

Lo primero por reclamar, es el uso correcto del concepto “inflación”. Para algunos economistas modernos, la inflación refleja el aumento sostenido en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). La inflación, sin embargo, ha significado –hasta el episodio Keynesiano- “cualquier incremento sustancial en el volumen de dinero en circulación”. Es decir, el término reflejaba las causas de un problema (mayor dinero en circulación) y no uno de los efectos del mismo (aumento en el nivel de precios).

El embustero cambio se produce por el afán estatista de querer sostener artificialmente el crecimiento económico. Cuando se “siente” la existencia de más “plata” –léase, moneda- en el mercado, hay una tendencia natural a creer que existe mayor “riqueza” (o demanda), razón por la cual los precios y salarios tienden a subir; lo que ocurre realmente es que la emisión desenfrenada trae consigo una reducción significativa en el poder adquisitivo de la moneda (debido a la disminución en la utilidad marginal de la misma), brindando como corolario el aumento generalizado de los precios.

El que se defina la inflación como “el aumento en los precios” no dice absolutamente nada sobre las causas reales de ese aumento. Esto, conlleva a que se crea –equivocadamente- que el génesis de la inflación puede ser cualquier motivo que eleve los precios –una sequía, el bloqueo de carreteras por lluvias, una huelga prolongada, etc-.

La inflación es y será, siempre, un evento monetario. Entre Julio del 2001 y Julio del 2006, el saldo de emisión primaria se incrementó de s/5,500 millones a s/12,000 millones, mientras que el índice de producción (PBI) pasó de 127 a 163 (1994=100); a Diciembre del 2007 el saldo de emisión bordea los s/17,800, mientras que el PBI aumentó a 198. Es decir, la emisión creció en 223% mientras que la producción en solo 55%.

Políticos populistas, malos economistas y empresarios mercantilistas, han creído por conveniente “pichicatear” la economía a partir de mayor emisión, logrando con dicha práctica la pauperización del poder adquisitivo, siendo aquellos de menores recursos los que –como siempre- llevan la peor parte.

* Fundador y Presidente Ejecutivo del Instituto Acción

14 febrero 2008

Infierno

Por Nelson Maica C.

¿Círculo vicioso? Desarrollo y Libertad. Libertad y Desarrollo. ¿Cuáles son, cómo se llaman, en donde están y quién evalúa las instituciones que garantizan el desarrollo y la libertad en Venezuela? ¿El gobierno y/o la oposición? ¿El pueblo, solamente en cada elección? ¿Cómo lo hace? ¿Cuáles los instrumentos que usa? ¿De donde salieron? ¿Por qué no se debate públicamente sobre ellos, entre la oposición y el régimen, en la misma proporción para todos, por lo menos, sobre esos mecanismos e instituciones y, contribuir así, a evaluar la libertad y el desarrollo?

Para algunos estudiosos las instituciones que respaldan la libertad y el desarrollo son, entre otros, el mercado, el sistema democrático, los medios de comunicación, los sistemas de distribución publica. Para nuestros efectos, ahora, con estas instituciones, como ejemplo, son suficientes. Veamos.

Mercado. Se ha escrito mucho sobre él. Se le atribuye toda suerte de “bienes” y de “pecado social” y “más allá”, supongo que hasta exceso de crítica para “adentro”. En el actual régimen político es el malo del cuento, pero se “juega” con eso en materia internacional. Está en la mira del socialismo, comunismo trasnochado que pregonan inconstitucionalmente voceros oficiales y sus verdugos voluntarios. Pero, en realidad, en la práctica, es un mecanismo que viene desde muy lejos, atrás, antes de los utópicos, antes de los socialistas, comunistas, con la historia misma, mediante el cual las personas intercambian y realizan actividades de las cuales se benefician. Todos en la cadena del mercado se benefician. Es un mecanismo, como mecanismo, beneficioso. Y esto no lo puede negar el socialismo, comunismo. Es práctico y fáctico.

Quien esté mejor preparado para usar el mercado, indudablemente, que obtendrá mayores beneficios. Hay que conocerlo, estar informado suficientemente, conocer sus reglas, sus alcances, potencialidades, exigencias, oportunidades, riesgos, etc. Los que disponen de ese conocimiento tienen ventajas, indudablemente, y si son quienes tienen mas recursos, entonces, les ira mejor. El problema no es el mercado como tal. El problema es el conocimiento y las oportunidades.

¿Por qué los socialistas, comunistas del régimen actual atacan el mercado si se sirven de él? ¿Por qué lo regularon internamente, lo reglamentaron con la fijación de precios que atentan contra la producción y el consumo? ¿Por qué en vez de cuestionar el mercado y regularlo, la acción del régimen no se dirigió a mejorarlo, hacer que funcione adecuadamente, equitativamente y con la participación armoniosa de los involucrados? ¿Por qué distorsionó el mercado politizándolo e ideo logizándolo? ¿Por qué introdujo al factor militar, totalmente ajeno al mismo, en él? ¿Por qué permite tanta corrupción en él?

Si bien es cierto que el funcionamiento del mercado, en cierta medida, esta relacionado con las políticas publicas y sociales que implemente un régimen, no es menos cierto que su finalidad esta dirigida a satisfacer las necesidades de la población, en la producción, almacenaje y conservación, distribución y consumo de bienes y servicios.

Todo país en busca de su desarrollo necesita incentivar políticas públicas que permitan mayores oportunidades a la población. ¿Por qué han avanzado los países desarrollados? Entre otras razones, porque son grandes mercados. En esos países funcionan las instituciones. Funcionan los mercados. Se respetan las libertades. La democracia plural es estable. Funcionan mecanismos sociales y de participación. Funciona el sistema judicial, malo o bueno para cada quien, pero funciona. Hay seguridad jurídica. Hay respeto a la propiedad individual, privada y colectiva. Hay preparación formal e informal. El sistema democrático protege la libertad. Las grandes economías contemporáneas tienen e impulsan grandes mercados.

¿Qué otras cosas puede ver usted en la historia de los países que hoy se presentan como ricos, relacionadas con el tema? Se puede ver una permanente atención a la educación, a la salud, al campo y su producción de manera muy consistente, a las comunicaciones y a la seguridad. Y da la impresión que todas las oportunidades sociales y de progreso tuvieron mucho que ver con estas atenciones consistentes y permanentes. Las personas participaron activamente, directamente, en el proceso de expansión económica.

Pero, ahora, aquí, por el contrario, todo esta regulado. Todo lo pretende dirigir una sola persona, así, manda a los demás, como verdugos o esclavos y cuanto han conseguido en diez años es “montar” un “infierno” seguro para el pueblo venezolano. Infierno que esta a punto de quemarlo. ¿Cuándo volverá algún progreso? ¿Cuándo volverá algún desarrollo? ¿Cuándo volverá la libertad?

09 febrero 2008

Exxon puede embargar 21 buques, 15 refinerías y cuentas bancarias de Pdvsa




Por José Suárez-Núñez

Petróleos de Venezuela puede ser objeto del embargo de la flota petrolera de 21 buques, cinco refinerías en territorio continental de Estados Unidos, 9 en Europa, 1 en Curazao, 1 en islas Vírgenes, y el congelamiento de sus cuentas bancarias, después que el tribunal del distrito Sur de Nueva York, a solicitud de ExxonMobil, en base a la decisión de un tribunal británico que ordenó la congelación de activos de Pdvsa el 20 de enero pasado.

Esta congelación de 315 millones de dólares en un banco de Nueva York pasó inadvertida y el 13 de febrero se hará efectiva la operación financiera. La congelación hasta el monto de 12.300 millardos de dólares es una consecuencia del juicio que entabló ExxonMobil en el Centro Internacional de Arreglo de Disputas relativas a Inversiones (Ciadi) contra Petróleos de Venezuela y la decisión de un tribunal británico, que se podía ejecutar en activos de Pdvsa en tres áreas: Inglaterra y Gales, Antillas holandesas y cualquier parte del mundo.

Fuentes confiables de la industria petrolera estatal dijeron que la acción legal de ExxonMobil tuvo dos reacciones. La inesperada sorpresa y el monto de la demanda. Los 24 buques pueden ser embargados al llegar a cualquier puerto, pero sólo la posesión, no la propiedad. En Gran Bretaña, están las refinerías Dundee en Escocia y Eastham en Inglaterra, en Islas Vírgenes está la refinería Hovensa en sociedad con Amerada Hess, y en Curazao la refinería Isla, operada bajo contrato.

Pueden ser paralizadas las transacciones de venta de los centros de almacenamiento Borco en las islas Bahamas y Bopec en Bonaire, por un monto alrededor de 1 millardo de dólares cada una. La venta de las refinerías asfalteras de Paulsboro y Savannah, podría ser detenida hasta que termine el proceso.

En Alemania las refinerías situadas en las ciudades de Gelsenkirchen, Neistadt, Karlsruhe y Schwedt; en Suecia la refinerías situadas en Nynashamn y Gothenburg, y en Bélgica la planta Antwerp.

En Estados Unidos están las refinerias de Lake Charles, Corpus Christi, Paulsboro, Savananh, y Lemont. También en Estados Unidos tiene un contrato de operación a medias y suministro de crudos a la refinería Chalmette, en sociedad con ExxonMobil. El Gobierno vendió por 1.100 millones de dólares las refinerías asfalteras situadas en las poblaciones de Paulsboro, New Jersey y Savanah, Georgia, pero supuestamente puede ser detenida.

El embargo incluye las cuentas bancarias que tiene Petroleos de Venezuela, originalmente de dos bancos, uno en New York y otro la costa oeste estadounidense, en San Francisco, que son receptores de los pagos que depositan las compañías compradoras de crudos y productos. Los pagos recibidos son diariamente remitidos a Venezuela. El banco de Nueva York recibía los pagos del este norteamericano y el de San Francisco, los pagos del oeste y el golfo de México.

En el pasado iban directa y totalmente al Banco Central de Venezuela, que a su vez lo transfería a Pdvsa en el equivalente de bolívares. También mantenía una cuenta en dólares de Pdvsa, llamado fondo rotatorio que siempre tenía 500 millones de dólares, para las compras de la empresa petrolera estatal en el exterior. Esta acción contra Pdvsa es un golpe contra el corazón del negocio petrolero y para la Nación, ya que los ingresos petroleros es la única fuente de ingresos sólidos de divisas.

Pero la primera reacción se produjo en los mercados financieros. Los bonos de la deuda que emitió Pdvsa el año pasado con vencimiento para el 2017, perdió 3,64 puntos porcentuales en esta semana, el bono PDV con vencimiento en 2037 cayó 1,55 puntos. Estas cotizaciones harían retroceder los bonos soberanos y global, pero la mayor pérdida es la confianza de los centros financieros, que en la mejor de las circunstancias subirán la tasa de interés de los préstamos solicitados.

Hay varios aspectos no divulgados, de que este no es el fin del mundo y Pdvsa puede apelar estas decisiones del Ciadi. Es política de los tribunales de arbitraje internacional de que en un pleito comercial, las reservas del Banco Central son intocables, no pueden ser embargables. Este es un pleito contra los activos de Pdvsa, no contra la República de Venezuela, pero le causa una herida profunda. Será un asunto lento, pero muy perjudicial para Pdvsa. De ninguna manera se paralizarán las operaciones petroleras, pero queda en el expediente de la Nación para el futuro.

ExxonMobil dijo en su primer paso que iba a embargar 315 millones de dólares, porque temía que no pudiera rescatar sus inversiones. Aparentemente, esta referencia no tiene asidero, porque en el último de los casos Pdvsa tiene tantos recursos que podrá pagar en petróleo, y además los activos de la sociedad mercantil Petroleos de Venezuela, tiene activos de 64.000 millones de dólares, certificados por las grandes agencias independientes de riesgo.

Pero ese no es el caso, además de todas sus deudas, emisiones de bonos y otros préstamos, ha dado unos cuantos pasos nerviosos, que acreditan que su flujo de caja, se está acercando al rojo... no al rojo rojito, sino al rojo del flujo de caja para las operaciones del dia a dia, como pagar puntualmente la nómina de personal, a las empresas contratistas, demoras en el pago inicial de los famosos taladros chinos, liquidación a las empresas que migraron de los convenios operativos y las asociaciones estratégicas de la Faja del Orinoco, que le han pagado en especie, es decir en petróleo, en lugar de efectivo, no importa que el barril de petróleo esté en 100 dólares.

Porque desde una quincalla o una arepera, no se puede gastar más de lo que ingresa o gana, y esa es la situación actual de Pdvsa. Tiene varias facetas, que es la dispersión de las actividades en otras áreas que desconoce, pero que tiene que hacer aportes económicos, como compras de alimentos en el exterior, y no distraer los aportes correspondientes para las actividades rutinarias propias del negocio petrolero, que es uno de los principales motivos de la caida de la producción.

Hay unos indicadores recientes, que han disparado la inquietud de la escasez de capital de trabajo.

Primero un trueque de petróleo por un préstamo de la casa japonesa Marubeni de 3.500 millones de dólares. Las grandes compañías no negocian su materia prima por adelantado porque no tienen el control del destino de estos productos, y menos de petróleo, eso que llaman petróleo a "futuro".

Otra operación similar con China por 4.000 millones de dólares, identificado como fondo Nacional. La decisión de comercio y suministro de Pdvsa, de anunciarle a sus clientes que los cargamentos de petróleo deben pagarlos a los 8 dias después de entregar la factura de embarque. Todas las empresas del mundo pagan a los 30 dias. Aunque no le sepamos ahora, si usted pide que le adelanten dinero, tiene que enfrentarse a aceptar descuentos en los precios. El 28 de diciembre lo notificaron a las compañías, para que entrara en vigencia el 1 de enero del 2008. Eso es falta de efectivo.

No se puede olvidar que Pdvsa duplicó de 35.000 trabajadores en nómina a más de 70.000 según cifras oficiales y seguirán abultando la nómina hasta más de 100.000 este año. Esos no son trabajadores en los trabajos propios de perforación, refinación, y producción de actividades medulares. La búsqueda de un préstamo de 10.000 millones de dólares con los centros de financiamiento europeos, ampliamente divulgados, porque circuló la solicitud en las empresas de inversión europeos. La oferta de 8 cargamentos de residual, con una oferta que se presentaría el dia 6 de febrero y el ganador o los ganadores, debían depositar mil millones de dólares al dia siguiente 7 de febrero, es una operación inusual.

Y cuando los prestamistas no habían terminado de desayunar, les trajeron de almuerzo, cuando el banco Paribas, que había prestado en enero del año pasado, una línea de crédito de 1.100 millones, el 30 de enero de este año no pagó la deuda y Paribas tuvo que renovar el préstamo, a solicitud de Pdvsa.


07 febrero 2008

El próximo gran colapso económico de Sudamérica

Por José Brechner

El principal factor para la estabilidad de un gobierno, es su economía. Si los bolsillos del pueblo están llenos, los gobiernos perduran, si se vacían, caen. Los aspectos políticos y sociales son menos relevantes.

Sudamérica pasa por una circunstancial bonanza, debido a la demanda de materias primas y commodities. La buena racha puede durar algún tiempo, porque energía y comida precisan todos. Eso no quiere decir que los gobiernos actuales, cuyos matices fluctúan del rosado al carmín, sean buenos. La coyuntura les ofrece numerosa clientela en lugares como China e India, que están en camino hacia una estable y duradera felicidad económica gracias al capitalismo, o como despectivamente lo llaman los progres, el neoliberalismo.

Mientras los sudamericanos sigan exportando productos sin valor agregado, por más que los ingresos permitan vivir el día a día, seguirán teniendo una mayoritaria población donde pocos podrán guardar algunas monedas para épocas inciertas, y la amenazante incertidumbre flota constantemente sobre sus mal estructuradas economías. El socialismo populista siempre fracasó y esta vez no será diferente. Cuando llegue el próximo colapso sudamericano, la crisis será monstruosa. Para añadir tensión al panorama, una recesión en los Estados Unidos puede también hundir a aquellos que exportan artículos con valor agregado, pero que no son de imperiosa necesidad para los estadounidenses.

Entre los disparates que piensan hacer los rojos unidos, está el de establecer una moneda única para competir con el dólar y el euro. Que la inflación en sus países esté entre las más altas del planeta parece no importarles. Pero ¿qué les importa a los multimillonarios Chávez, Morales o Kirchner? Sus economías subsidiadas están basadas en el desfalco al estado. La inflación no es algo que los afecte, al contrario, a las cúpulas sólo las beneficia. Tampoco les incomoda que sus países sean incompetentes productiva y tecnológicamente para batirse globalmente.

En una encuesta en la Argentina en la que se indagó sobre los temas que más atingen a la población, los resultados indicaron que los argentinos están preocupados primero por la seguridad, después por la salud, seguidas por la inflación y la corrupción. Si hubiese un pensamiento coherente, las preocupaciones deberían ser al revés. Mientras exista corrupción, no puede haber seguridad jurídica, social, económica, ni física. La institucionalizada corrupción es el comienzo de las desgracias. Si los gobernantes no utilizasen el dinero del pueblo para beneficio personal o partidario, y se liberasen las economías de forma que los estados no intervengan en los negocios de la gente, sus naciones prosperarían y todos mejorarían sus condiciones de vida. La Argentina es el ejemplo más patético, porque recurre reiteradamente a la misma equivocada fórmula desde su primer gobierno peronista. Otros por lo menos salieron del caudillismo y el populismo recalcitrante.

El dilema latinoamericano es ético. Donde no existen valores éticos, no puede haber confianza. Y donde no hay confianza no puede haber trabajo transparente y honesto, ni desarrollo productivo. El error que cometieron algunos bienintencionados gobernantes, es haber querido implementar una economía moderna en sociedades atrasadas. Para tener una economía moderna se necesita de sociedades modernas, no de individuos que viven con la anacrónica mentalidad de los años 40, como en la Argentina, o en la era incaica, como en Bolivia.

Irónicamente, ambos países, uno que fue el más rico, culto y avanzado de la región, y el otro que siempre fue el más pobre, ignorante y atrasado, marchan hacia el abismo bajo similares principios. Es parte de las maravillas igualitarias del neopopulismo. La Argentina, que se codeaba de igual a igual con España, Italia y Francia, ahora tiene a sus iguales en Venezuela, Ecuador y Bolivia.

02 febrero 2008

¿Tan inmunes somos a la crisis?

Por Gustavo Lazzari

Las caídas en las cotizaciones bursátiles en casi todas las bolsas del mundo experimentadas en los últimos días es vista con cierta desatención en la Argentina. Superávits gemelos (fiscal y comercial) sumado al stock de reservas internacionales constituirían una muralla contra las contingencias internacionales.

El exceso de optimismo es peligroso.

Los resultados de las ruedas bursátiles de la tercera semana de enero, no brindan información adecuada para inferir si la crisis es sólo bursátil (acomodamiento de precios de los activos financieros) o si se trata de una crisis económica que repercute en las cotizaciones. Es decir si los mercados son el problema o el reflejo del problema.

La diferencia no es menor. En el primer caso, la Argentina estaría relativamente aislada. No tiene relaciones fuertes con los mercados financieros. No está emitiendo deuda relevante ni recibe flujos de inversión extranjera de consideración. ( La IED en 2006 fue de 4500 millones de dólares, detrás de México, Brasil, Chile y Colombia, en la región). Sin embargo, si la crisis es el coletazo de un problema económico, nuestra vulnerabilidad aumenta fuertemente. El actual programa económico se basa en tres pilares que tienen relación directa con los flujos comerciales mundiales. (Viento de cola)

Los pilares son:

Superávit Fiscal:

* Por cuarto año consecutivo el Sector Público muestra un superávit primario (antes de intereses). En 2007, representó 3,2% del producto, unos 25.670 millones de pesos. De esta cifra, el 80% correspondió a ingresos por retenciones a las exportaciones, especialmente de commodities agropecuarios y energéticos. (Soja, Maíz, Trigo y Petróleo).
* Es decir que cuatro de cada cinco pesos del superávit depende de la demanda externa de productos agropecuarios la cual es una función directa de la bonanza económica de nuestros principales mercados. (Brasil, , Estados Unidos y China)
* Cabe destacar que el superávit fiscal garantiza la gobernabilidad política. El gobierno central basa su poder político en el manejo del superávit. Por cada peso de superávit se recaudan 1,4 pesos en la suma de retenciones e impuesto al cheque.

Superávit Comercial:

* En 2006 el superávit comercial fue de 12.306 millones de dólares. Se estima para el 2007 un superávit de 10.200 millones.
* El índice de precios de las exportaciones está en el nivel mas alto de los últimos 20 años, empujado por el precio de los commodities.
* El 66% del total exportado tiene como destino doce países. Los cuales están directamente afectados por una posible recesión en Estados Unidos dado que los americanos son los primeros socios comerciales de estos países individualmente considerados. Es decir que las compras de Brasil, Chile, Estados Unidos, China, España, Países Bajos, México, Italia, Uruguay, Alemania, India y Rusia, se verán afectadas.
* A su vez, el 60% de las exportaciones corresponden a los complejos directamente relacionados con la demanda de commodities (Complejos Sojero, cerealero, cárnico, combustibles, frutihortícola y pesquero).
* Esta excesiva concentración de mercados (especialmente comprometidos por esta crisis) y de productos (directamente relacionados con el boom mundial) nos hace aún mas vulnerables.
* Un dato adicional, por cada medio punto que merma la tasa de crecimiento de China, su volumen de compras se reduce en un valor equivalente a todas las exportaciones argentinas.

Stock de Reservas:

* La información al 11/1/2008 del BCRA da cuenta de un nivel de reservas de 46.748 millones de dólares. Muchos analistas que dicho nivel es suficiente para afrontar cualquier crisis. Sin embargo, el stock de Letras del Banco Central, (títulos de deuda que emite la entidad bancaria a los efectos de absorber pesos que de otra manera tendrían destino inflacionario) es de $ 49.980 millones (al 11/1/2008).

* Es decir que por un lado el BCRA tiene Reservas por 46.748 millones de dólares pero en el otro bolsillo debe 15.618 millones de dólares. Si descontamos el Stock de Lebac las reservas rondarían los U$S 30.000 millones.

En conclusión: si la actual crisis fuera solamente bursátil, nuestro país estaría relativamente aislado y por lo tanto no deberían esperarse mayores consecuencias.

Ahora si la crisis es de origen económico (recesión fundada en Estados Unidos, con impacto en la demanda global y en el crecimiento de los BRIC Brasil, Rusia, India y China) entonces nuestra preocupación debe ser mayor.

Nuestro antiamericanismo y nuestro sentimiento antiglobalización no nos debe llevar a conclusiones equivocadas.


12 enero 2008

El pie visible del Estado

Por Charles M. Philbrook*

Ya desde el siglo XIV, y gracias a los escritos de un árabe, Ibn Khaldun, uno que otro filósofo observador se atrevía a postular que un cada vez mayor tamaño del Estado, más temprano que tarde, terminaba por quitarle impulso a la economía.

Las ideas de Khaldun, que varios siglos después servirían de sostén a la curva de Laffer y a las reformas de Reagan, partían del supuesto que una mayor tasa tributaria, más allá de cierto punto teórico, influía negativamente en la actividad comercial y, por consiguiente, reducía los ingresos del tesoro público. Cuatrocientos años más tarde, un escocés, Adam Smith, después de observar los dramáticos cambios que la Revolución Industrial llevaba al sistema de producción, distribución y consumo, afirmaba que todo intercambio comercial, siempre y cuando fuese voluntario, beneficiaba a las partes. Un individuo que buscaba su beneficio personal -aseguraba- como guiado por una mano invisible terminaba promoviendo aquello que nunca tuvo como objetivo: el bien común.

En los últimos tiempos, sin embargo, un renovado interés por todo lo público y colectivo ha hecho que el tamaño del Estado, medido por el gasto público como porcentaje de la economía, vuelva a ser lo que ya había dejado de ser: un obstáculo al progreso económico. A primera vista, son tres las causas y dos los planos en los cuales reside este gran cambio. En un plano ideológico, lo es la cada vez más clara convicción por la cual la responsabilidad ‘social’ debe anteponerse a la responsabilidad ‘individual’. Por tanto, lo que por default era natural -después de todo, sólo se puede ser ‘responsable’ por las acciones propias- pasó a ser forzado, artificial: ahora, uno es responsable por lo que otros hagan, y otros por lo que uno haga; al final del día, nadie es responsable por lo que hace (he ahí la cuna del desorden en el cual vivimos).

Pues bien, en un segundo plano, esta vez en uno histórico, encontramos que la Gran Depresión y la Segunda Guerra terminaron por cimentar este vacuo entusiasmo por la res publica, en desmedro de la res privata. El colapso financiero del veintinueve dio pie a que la izquierda internacional interpretara caprichosamente los hechos, y culpara de esto a las ‘fallas del mercado’ que (continúan asegurando) son inherentes al sistema de producción capitalista. En sus prédicas del evangelio socialista esto sigue siendo un dogma de fe; de nada sirve y poco les importa que Mr. Bernanke, actual presidente de la Reserva Federal , y un gran estudioso del tema, haya afirmado que fue, precisamente, la Reserva Federal , ese gran monopolio estatal del dinero, la causante de esa crisis económica de alcance mundial [Bernanke Sees Lesson in the Depression, Bloomberg, 17/agosto/2007]. Por último, si la Gran Depresión permitió culpar al capitalismo de tal fracaso, la Segunda Guerra llevó a la creencia que un gobierno central fuerte, avasallador (desde la perspectiva de los vencedores), es eficiente y coadyuva al logro de grandes metas nacionales (por cierto, de poco sirve que esta lógica no se pueda extender a los perdedores).

Sobre estas bases espurias, entonces, se ha construido el moderno Estado de Bienestar (Welfare State), el cual, como nos muestra los Estados Unidos, es cada vez más voraz. Desde su independencia, en 1776, hasta 1929, el gasto de los tres niveles del gobierno (federal, estatal y local) no superaba el 12% del PBI; los gobiernos estatales y locales representaban las dos terceras partes de ese gasto. Hoy, el gasto público sobrepasa el 30% del PBI, y el gasto federal se lleva las dos terceras partes del total. Una similar tendencia, y mucho más marcada, se observa en los países europeos donde ese promedio supera el 40%. En Francia y Suecia, por cierto, va más allá del 50% (y eso explica por qué en estos países, en los últimos años, más del 70% de la creación del empleo se ha dado en el sector público).

¿Puede llegar a ser eficiente un Estado que interviene cada vez más en la economía? ¿Una mayor intervención destruye la actividad económica? No y sí, sería la respuesta a una y otra pregunta, y esto lo vemos en el campo monetario. Por ejemplo, la Reserva Federal , que se crea en 1913, tiene dos obligaciones estatutarias: por un lado, mantener la estabilidad de precios y, por el otro, contribuir al crecimiento económico. Sin embargo, en uno y otro caso lejos de ayudar ha perjudicado al país, y esto es algo que la mayoría de economistas se resiste a creer. Pero si dividimos el tiempo en partes iguales, es decir, en un antes de y en un después de la Reserva Federal , encontramos lo siguiente: La inflación acumulada de 1823 a 1913 fue de 40% y la de 1913 a 2003, de 1,300% (ambos períodos de 90 años). En cuanto al crecimiento del PBI real de 1823 a 1913 fue de 3,500%, y de 1913 al presente en algo más de 1,800%. ¡Y tengan en cuenta que la Reserva Federal es uno de los bancos centrales más prestigiosos del planeta! [The Annual Real and Nominal GDP for the U.S. , 1790-present, Economic History Services, 2006].

Las grandes reformas económicas siempre se han hecho y se siguen haciendo hacia la derecha, y no hacia la izquierda siguiendo el camino de Dante al descender en el Infierno. Acabada la Segunda Guerra , con Alemania destruida y en bancarrota, los Aliados impusieron una serie de controles de precios y de salarios con el ánimo de llevar ‘orden’ a la economía alemana de posguerra. Durante tres años sólo hubo escasez de bienes en los mercados y la actividad económica era de subsistencia. Ludwig Erhard, en aquel tiempo ministro de Economía, entendía bien las reformas que había por hacer. Y como sabía que los Aliados no las iban a permitir, las introdujo un domingo, un día en el cual éstos descansaban y no podían oponerse. El 20 de junio de 1948, la historia de Alemania cambiaba…para bien: Se eliminó todo control sobre los precios y salarios, se desreguló la economía y se reemplazó al Reichsmark por el Deutsche Mark. El resto, como dicen, es historia.

Queda, pues, flotando en el ambiente la siguiente observación: si se parte del supuesto que una mayor intervención en la economía, más allá de lo fundamental (por definir), tiene efectos negativos, ¿a qué se debe? Y una vez establecido esto, ¿cuáles deberían ser los límites naturales del Estado?

La respuesta a la primera pregunta la da un debate entre Milton Friedman y Eben Wilson, allá por los setenta, sobre las cuatro maneras (no tres ni cinco) de gastar el dinero. Friedman argüía que sólo hay cuatro maneras posibles de hacerlo: se puede gastar el dinero de uno en uno; o el dinero de uno en otros; también, el dinero de otros en uno; y, finalmente, el dinero de otros en otros. La primera forma de gastar es la más eficiente: sólo uno puede saber qué quiere y cuánto lo quiere. La última, empero, es la más ineficiente: cuando uno gasta el dinero de otros en otros, ni lo cuida ni le interesa qué hace con él. Una y otra vez, todo gobierno se encuentra o en la tercera o en la cuarta categoría. Ésa es la fuente de su ineficiencia y de toda corrupción…

Quienes crean que estos argumentos no son convincentes deberían preguntarse por qué en el caso de países étnica y religiosamente similares, el paso del tiempo sólo permite comprobar a qué lleva un Estado elefantiásico, totalitario, avasallador. Corea del Norte y Corea del Sur, que hasta 1945 eran un único país, hoy, no podrían ser más diferentes. Concentrándonos en el ingreso per capita, y por paridad de compra, la relación entre uno y otro es de 14:1 a favor de Corea del Sur. Algo similar vemos en el caso de China y Hong Kong. Si bien aquí la historia se modifica en algo por la intervención británica, el hecho es que, en 1949, a raíz de la fundación de la República Popular China, cientos de miles de chinos continentales huyeron hacia la isla. Hoy, el PBI per capita de Hong Kong es cinco veces superior al chino. Con Alemania, que hasta 1990 estaba dividida en dos, vemos que casi veinte años después de la unión, los del Este aún tienen ingresos por debajo de los del Oeste –menores hasta en un 30% si promediamos algunos de los estimados-.

¿Cuál, finalmente, debe ser el rol del Estado? Desde una concepción libertaria, debería limitarse a la defensa nacional y a vigilar el orden interno, pero por sobretodo a ser el gran árbitro, el gran administrador de justicia. Como no hay manera de ser parcial cuando se es juez y parte, es mejor que se concentre en estas tres actividades. Una cuarta, que es tan importante como las anteriores, es que pueda garantizar que en la sociedad se dé igualdad de ‘oportunidades’ mas no de ‘resultados’. Que garantice esto último a algunos lleva a que prive de oportunidades a otros. Así de simple.

* Director de Estudios Económicos Datum Internacional, S.A.


10 noviembre 2007

Democracia, Mercado y Transparencia: Venezuela entre los últimos

Por Gabriel C. Salvia y Hernán Alberro

Nuevamente Chile encabeza el ranking latinoamericano de "Democracia, Mercado y Transparencia", ubicándose a nivel global en el puesto número 17º, por encima de Bélgica, Estonia y Japón. Asimismo, Chile obtiene un puntaje de 0,817 que es muy superior al promedio general de 0,528 que tiene toda la región e incluso al 0,769 de los países del NAFTA.

En segundo lugar se ubica Uruguay, con un puntaje de 0,776 que para tener una idea equivale al promedio de la Unión Europea. Además, Uruguay encabeza el ranking del MERCOSUR donde supera ampliamente la posición que obtiene el resto de los miembros de este bloque y se ubica globalmente en la posición 24º.

Costa Rica, que mediante plebiscito acaba de aprobar su ingreso al CAFTA, se ubica en tercer lugar en América Latina y 38º a nivel global. Por otra parte, la región reúne un promedio levemente superior al global, 0,528, y solamente nueve países latinoamericanos se encuentran por debajo del mismo: Nicaragua, Honduras, Bolivia, Guatemala, Paraguay, Ecuador, Venezuela, Haití y Cuba.

En cuanto al promedio general de los bloques comerciales de la región en materia de "Democracia, Mercado y Transparencia", en América Latina se ubican primero los países del CAFTA, con un 0,587; luego siguen los del MERCOSUR, con un 0,543; y finalmente los de la Comunidad Andina de Naciones, con un 0,500. De esta manera, a nivel global, cada bloque comercial tiene un puntaje similar a los siguientes países: CAFTA con México; MERCOSUR con Senegal; y CAN con Guyana.

El MERCOSUR con su integración original, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, tiene un promedio de 0,588, superior al del resto de los bloques comerciales de la región. Ahora, con la incorporación de Venezuela el promedio cae a 0,543. Brasil es el país que reúne una puntuación similar al promedio del bloque.

El informe compara el promedio de cada país del MERCOSUR con el respectivo país que tiene el puntaje más cercano a nivel global: Uruguay con España; Brasil con Croacia; Argentina con Georgia; Paraguay con Tanzania; y Venezuela con Bangladesh.

Finalmente, el informe también destaca a los tres países africanos que obtuvieron mejores posiciones son Botswana, Mauricio y Cabo Verde. Todos ellos son considerados libres y los tres constituyen democracias electorales y en el informe se los compara con los miembros del MERCOSUR. Al respecto, junto con Sudáfrica, estos tres países ocupan los cuatro primeros puestos dentro de África con los menores índices de corrupción. Todos tienen niveles inferiores a los países del MERCOSUR, excepto Uruguay: Botswana 38º, Cabo Verde 49º y Mauricio 53º. Mauricio y Botswana son economías mucho más libres que los países del MERCOSUR, quitando a Uruguay. Estos países ocupan el puesto número 34º y 38º respectivamente (Uruguay el 33º, Brasil el 70º, Argentina el 95º, Paraguay el 99º y Venezuela el 144º). Cabo Verde queda bastante alejado de los otros dos países, en el puesto 88º. No obstante, sigue siendo más libre que Argentina, Paraguay y Venezuela.

Fuente: CADAL

19 octubre 2007

Doing Business 2008

Relial

En el estudio Doing Business 2008, Chile ocupó el primer lugar en Latinoamérica, con el puesto 33 (que lideró en global Singapur), mientras que México se adjudicó el segundo puesto en la región. Venezuela tiene el peor desempeño regional y uno de los más bajos a nivel mundial.

Según el reporte Doing Business 2008, dado a conocer este martes 25 por el Banco Mundial, América Latina se ubica muy por detrás de otras regiones en la facilidad para crear negocios durante el último año (abril de 2006 a junio de 2007); en general, la región muestra un notable deterioro en el ambiente de negocios, lo que significa menor número de emprendedores y de trabajadores.

Así, la primera posición regional fue para los países de altos ingresos integrados a la OCDE. La segunda posición corresponde a la región de Europa Oriental y Asia Central. La tercera, a la región de Asia Oriental y el Pacífico. La cuarta, a América Latina y el Caribe, apenas ligeramente por encima de la región del Oriente Medio y Norte de África. La sexta posición regional se atribuye a Asia Meridional y la última posición corresponde a África Subsahariana.

América Latina también fue la región que menos reformas emprendió durante los últimos doce meses, mientras que Europa Oriental y Asia Central fue que más reformó. El reporte advierte que "la desaceleración de América Latina podría ser resultado de un ajetreado año electoral: tomaron posesión nuevos gobiernos en 13 países. Estudios anteriores señalan que la región podría experimentar un auge de reformas el próximo año, dado que cerca del 85% de las reformas tienen lugar en los primeros 15 meses de un nuevo gobierno".

En el último año se introdujeron 200 reformas en 98 economías del mundo. Los reformadores simplificaron la normativa empresarial, fortalecieron los derechos de propiedad, aliviaron las cargas fiscales, facilitaron el acceso a los créditos y redujeron el costo de importar y exportar.

El informe también señala que Venezuela ha experimentado las mayores reformas negativas. "Emprender negocios allí ya era complicado antes, pero en 2006/07 la situación se ha recrudecido".

Doing Business 2008 produce también un ranking que promedia los diez principales indicadores económicos que analiza el Banco Mundial, tales como tiempo y esfuerzos requeridos para iniciar un negocio, obtener licencias, requerimientos legales para emplear trabajadores, etc. Así, en las primeras posiciones globales se hayan Singapur (por segundo año consecutivo), Nueva Zelanda, Estados Unidos, Hong Kong y Dinamarca, "lo que demuestra que hay países que pueden favorecer los negocios y proporcionar una fuerte protección social".

En Latinoamérica, Chile ocupó el primer lugar, con el puesto 33 del ranking, mientras que México se adjudicó el segundo puesto en la región, el 44, y Perú el tercer puesto, en el lugar 58. En contraste, Venezuela ocupó el último lugar latinoamericano, el 172 de 178 países evaluados en el ranking para facilitar la realización de negocios. Otros malos desempeños son los de Honduras (lugar 121), Brasil (lugar 122), Ecuador (lugar 128) y Bolivia (lugar 140). Para estos países el mensaje es claro: "si no hay reformas, otro país se situará por delante de ti".

Como advierte el estudio, "la clasificación según la facilidad de hacer negocios no describe la totalidad del panorama: este indicador es limitado en su ámbito, al cubrir únicamente la normativa empresarial (...) No obstante, hallarse en un puesto elevado en la clasificación en facilidad de hacer negocios quiere decir que el gobierno ha creado un entorno normativo que incentiva la actividad empresarial".

Informe completo

25 septiembre 2007

El hombre más rico de USA



Por Liliana Fasciani M.

La revista Forbes acaba de anunciar su famosa lista anual de las personas más ricas de los Estados Unidos de América, la sede del “imperio”, el caldo de cultivo del neoliberalismo salvaje, el cuerpo donde late el corazón capitalista de Wall Street.

El primer lugar ha correspondido, por decimocuarta vez consecutiva (como si se tratara de una reelección indefinida), a Bill Gates. El rey de los nerds, ya cincuentón, pero siempre con cara de chamo, acumula la despampanante suma de $59.000.000.000, equivalente a Bs.126.850.000.000.000 (de los débiles, calculados al cambio oficial de Bs.2.150 por dólar). Si calculamos por el precio en bolívares del dólar paralelo (a la fecha de escribir este artículo se sitúa en su máximo histórico Bs.4.980), entonces hablamos de Bs.293.000.000.000.000.

¿Por qué Bill Gates tiene tanto dinero para él solito? Por muchas razones. Una de ellas es porque tuvo una idea genial que pudo desarrollar con libertad, en un país donde la inteligencia es una de las cualidades más valoradas, y donde todo aquel que se propone una meta, si trabaja con disciplina y constancia, tiene altísimas probabilidades de lograrlo. Otra, que tanto el proceso de experimentación de su idea, como el de su comprobación y reconocimiento, contó con los medios adecuados en un ambiente de condiciones idóneas. Otra más, que su producto constituyó una auténtica revolución tecnológica con más efectos positivos que negativos para el mundo. Por lo tanto, sus programas significaron para la gente mejor rendimiento y producción en sus actividades, mejores herramientas de trabajo y, en definitiva, mejor calidad de vida.

Todo este esfuerzo y su resultado tienen, necesariamente, un valor en dinero, porque es un bien de consumo por el cual las personas pagarán un precio con el fin de obtenerlo. El producto ha sido continuamente mejorado debido a las exigencias y expectativas de los consumidores, dispuestos a pagar más por algo mejor. ¿Por eso es tan rico? Sí, porque sus productos son los que más se venden, porque las acciones de su compañía Microsoft se cotizan en la Bolsa, porque además de nerd, es buen comerciante, exitoso empresario y, para colmo, filántropo. O sea, buena gente.

Pero, ¿es malo que Bill Gates sea rico y, encima, el más rico? La respuesta a esta pregunta se la dejo a Ud., lect@r. Lo que me propongo destacar es que el joven Bill logró convertir una idea en un producto de consumo masivo que representa múltiples beneficios para millones de personas en todo el planeta. Y que pudo hacerlo porque se dedicó a lo que quiso, no a lo que alguien más le indujera; porque la universidad donde estudió tenía recursos de todo tipo, desde aulas cómodas, laboratorios modernos y bibliotecas repletas de volúmenes; porque las condiciones de su país le permitieron desarrollar su talento y sus habilidades sin compromisos ideológico-políticos; en resumen, porque tuvo libertad para elegir y ejerció sus libertades de acuerdo con sus propios principios, su inclinación vocacional y su formación cívica. Nadie le exigió que militara en el partido republicano o en el demócrata. Nadie le ordenó uniformarse de verde o de azul. Nadie le impidió hacer su trabajo, ni condicionó la aprobación de su producto en la comunidad científica, ni le cerró el camino hacia el éxito.

Si nuestros estudiantes tuviesen la posibilidad de vivir en paz, sin miedo y sin perturbaciones, en un país donde se respetaran los derechos y libertades; si brillar como el mejor de la clase no fuese condenado por los otros compañeros e incluso por los profesores; si ser exitoso no generara tantas sospechas, con seguridad habría unos cuantos Bill Gates venezolanos contribuyendo con el bienestar del país. Y a nadie tendría que importarle si eran ricos o de medio pelo, porque el verdadero valor se tasa en términos de calidad humana.

10 septiembre 2007

Trueque

Por Marcos Carrillo Perera

Kyle McDonald es un joven desempleado canadiense que, en medio del ocio propio de su situación, tuvo una gran idea: el trueque. Decidió cambiar un clip rojo que vio sobre su mesa por cualquier otro objeto de mayor valor. El deleitable fin que perseguía con sus intercambios está claro en su blog: “obtener una casa o una isla, o una casa en una isla.”

Tal y como se lo propuso, un año más tarde había adquirido una casa en un pueblo llamado Kipling Saskatchewan, Canadá. Ahora es una pequeña celebridad que es frecuentemente invitado a programas de TV, escribió un libro sobre su travesía y la productora de Steven Spielberg piensa hacer una película sobre este hecho (El Nacional, 02 -09-2007).

Ese mismo día se publicó en el mismo periódico un reportaje sobre Urachiche, un pueblo del estado Yaracuy en el que el Gobierno Nacional pretende implantar el trueque como forma de comercio, lo cual ha hecho por órgano del Instituto Nacional de la Pequeña y Mediana Industria (Inapymi) y con la ayuda de la alcaldía de ese municipio. Se intenta impulsar un mercado en el que las monedas son unas fichas de cartón de vívidos colores llamadas Lionzas –en honor a la mujer sobre la danta-. Según se expone en el reportaje, para ingresar a lo que denominan “Grupo de Trueque Bolivariano” hay que hacer un curso de capacitación. Luego de aprobarlo, pueden participar en el mercado donde se consiguen frutas, desinfectantes caseros, tizana y hasta un mototaxista.

Los cambalaches en uno y otro caso tienen distinta naturaleza. El sociable desempleado no pretendía dar ejemplo alguno. Empezó una aventura personal que lo llevó a ocupar su tiempo viajando, conociendo gente y pasándola bien, así lo revelan sus fotos. Para ello utilizó Internet, la herramienta fundamental de la sociedad contemporánea, y la puso a trabajar, gratis, al servicio de sus intereses.

La experiencia de Urachiche es diferente. Es obra de un plan de un órgano gubernamental. Como tal, responde a una política pública que busca desarrollar esta forma de negocio en la sociedad. Más que producto del libre albedrío, se impone de fórmula tutelada por el estado, pues sólo después de la “capacitación” es que se puede ingresar en el sistema de intercambio, en el que el uso de Internet está descartado.

El caso del pueblo Yaracuyano, en lugar de parecerse a las peripecias del muchacho del clip, es una especie de réplica del sistema esclavista de la Venezuela del siglo XIX, en el que los tiranizados no tenían dinero sino fichas para adquirir productos en la finca donde trabajaban. En consecuencia, se fundamente en una relación de subordinación del individuo a los designios del estado-gobierno.

Kyle no pretendió evangelizar a nadie con su hazaña. Sólo sacó legítimo provecho de lo que tenía a la mano. Por el contrario, la implantación por vía gubernamental del sistema del trueque, pretende ser un paso para lograr la utopía socialista, en donde no haya dinero circulante sino canje de productos, como sucedía antes de Mesopotamia.

Es este empeño moralizador de quienes hoy gobiernan lo que está en la raíz de la diferencia entre ambos casos. El entorno político del trocador canadiense, le permite desarrollar la actividad lícita que mejor le parezca y lograr éxito en su peculiar visión de una empresa. El gobierno de este trópico desea imponer una ética de las relaciones comerciales que sólo conlleva al empobrecimiento de los ingenuos que caigan en la trampa, hasta que la concepción de la propiedad que desean imponernos nos obligue a obedecer los experimentos estatales.

El mercado de Urachiche no es una acción dirigida al crecimiento de sus peculiares “accionistas” sino que tiene por finalidad someterlos a los linderos que el estado disponga sobre sus conucos y fichas. El trueque que hoy disminuye económica y moralmente a esos humildes venezolanos no es el mismo que transformó un insignificante clip en una casa, tiene por finalidad exactamente lo contrario: evitar que sus participantes puedan comprar una casa.

PD: Cambio constitución a estrenar por clip rojo, rojito.

03 septiembre 2007

Cosechamos lo que sembramos

Por Hugo J. Faría

Fundación Atlas 1853

En el año de 1950 la dictadura del momento estatificó la CANTV. Quizás este sea el evento más relevante de la historia moderna que lanzó el socialismo en Venezuela. Esta pendiente resbalosa nos llevó al establecimiento de Cordiplán una oficina de planificación central y numerosas empresas del estado. El paroxismo socialista lo alcanzamos en la década de los setenta con la estatificación del banco central, el hierro y el petróleo.

Quizás el evento más representativo que impulsó las prácticas mercantilistas, (barreras al comercio internacional para beneficios de unos pocos a expensas del encarecimiento de la vida del ciudadano común), ocurrió en la década de los cuarenta cuando un empresario venezolano, muy admirado en el país, con fuerte influencia gubernamental logró el monopolio del cemento y de la cabilla. Este proceso alcanzó su apogeo en la década de los sesenta con la política de sustitución de importaciones. Hoy en día tiene gran vigencia con las prohibiciones expresas de importar algunos artículos como carros usados, altos aranceles, licencias de importación, leyes antidumping y de salvaguarda y el proteccionismo cambiario representado en la devaluación.

Nuestra tendencia a estas prácticas económicas está tan acentuada que a pesar del fracaso de la combinación fatídica de socialismo y mercantilismo recientemente uno de los líderes de la oposición escribe un libro titulado Dos Izquierdas. Un colega apreciado en lo personal del IESA titula un artículo ¿Quién le teme al socialismo?

Se podría pensar que estas orientaciones económicas son alimentadas por la educación pública. Este pensamiento no es totalmente correcto. Yo me gradué en el Colegio San Ignacio convencido de las bondades de la propiedad comunitaria. Mi promoción y en parte como consecuencia de mi labor proselitista, fue la primera en no graduarse con traje de etiqueta porque no somos “cristianos burgueses”. Es decir, como diría nuestro querido Nicomedes Zuloaga yo era “un comunista que iba a Misa”. En el año de 1973 me gradué en la UCAB de economista, con una fuerte orientación keynesiana es decir, con una visión de planificación central. Cuando al año siguiente le dan el Premio Nóbel de Economía a Hayek no salgo de mi asombro porque nunca lo estudié. Aun más grave, algunos alumnos míos en el IESA son economistas graduados en mi Alma Mater y la gran mayoría no saben quién fue Hayek, el economista que junto con Friedman más influyó desde la década de los setenta hasta el presente.

Ni los medios de comunicación, muchos colegios privados y universidades sembraron los valores de la competencia, de la libertad y responsabilidad personal de las consecuencias de nuestras decisiones, de hacer riqueza sin manipular al estado para destruir competencia, del carácter sagrado de la propiedad privada bien habida, la noción de que la devaluación es un robo, que la sociedad es anterior al poder gubernamental, que el estado debe ser limitado y que sin propiedad no hay libertad y por tanto el poder económico debe residir en los ciudadanos para que sirva de contrapeso al poder político del estado y pueda haber democracia estable.

La ausencia de estos valores permitió la implantación del socialismo y del mercantilismo. Obviamente han fracasado y lo que sí ha crecido son los pobres, evidencia documentada por los investigadores de la UCAB, quienes han servido de justificación para el populismo actual.

Lo más lamentable es que los líderes de la oposición son incapaces de proponer la repartición de toda la renta petrolera por partes iguales entre todos los venezolanos de nacimiento mayores de 18 años para que el gobierno viva de los ciudadanos, la devolución de las acciones de las empresas del estado a los ciudadanos, la libre circulación del dólar y el euro, abaratamiento de la vida mediante reducción y eventual eliminación de barreras al comercio internacional, y simplificación tributaria y laboral, entre otras. No sé si estas propuestas son de derecha, lo que si sé es que estas medidas benefician a la mayoría de las personas, son populares y contribuirían a sembrar economía libre de mercado la única capaz de erradicar la pobreza crítica. Ningún país se ha hecho rico con socialismo. Los intereses perversos entre algunos grupos empresariales y líderes de la oposición impiden la estructuración de una oposición efectiva mientras la amenaza del comunismo aumenta. Nos hemos hecho acreedores de nuestra tragedia.

10 julio 2007

En nosotros

Por Nelson Maica C.

“Lo que nuestra generación ha olvidado es que el sistema de propiedad privada es la más importante garantía de la libertad."
F. A. Hayek.


¿Éxito en las economías del sudeste asiático? ¿Por cual razón? ¿Éxito con relación a qué? Con relación a su precariedad hasta hace 60 años atrás. Supuestamente, ninguna de esas economías es ni se declaró socialista, comunista a pesar de sus calamidades y de los diferentes grados de intervención de sus respectivos regímenes de gobierno en la economía. Aparentemente adoptaron políticas que brindaron posibilidades, oportunidades, a la mayoría de la población. Teóricamente funcionó el ingreso de capital externo a sus economías, dentro de los lineamientos que fueron convenidos.

Otra observación nos indica que, decididamente, avanzaron hacia una mayor y mejor educación, así como hacia la salud, a pesar de sus frágiles condiciones económicas precedentes. Esto repercutió, de inmediato, en sus índices de desarrollo. El llamado milagro asiático pudo tomarse como un supuesto triunfo de los planteamientos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. La fórmula: privatización, desregulación y liberalización en acción. El resultado fue mayor bienestar para la población. Y, precisamente, esa es la función del desarrollo. La creación de oportunidades, la expansión de la capacidad humana, mejor calidad de vida.

Al revisar ciertos hechos económicos relacionados con países que han alcanzado cierto grado de desarrollo, se hace evidente que, a pesar de los bajos ingresos, un país puede garantizar el acceso a la salud y a la educación a casi todos sus habitantes, así como a mejorar, sustancialmente, su esperanza de vida.

Cuando acercamos la mirada hacia América Latina, sentimos cómo se nos encoge el corazón. Cuando joven, hace más de 50 años, nos contagiamos con la supuesta idea de que América Latina tomaría prontamente el camino del desarrollo y del bienestar. Poco o casi nada nos llegaba del sudeste asiático, sin embargo, se convirtió en una región de crecimiento y América Latina quedó atrás, teniendo grandes recursos naturales y profesionales que el Sudeste Asiático no tenía.

Y cuando nos miramos, los venezolanos, con una población homogénea, muchos y buenos profesionales, inmensidad de recursos naturales más petróleo, nos dan ganas de llorar, por la pobreza y miseria en que estamos, el estado de atraso, y, para colmo, por ahora, en una vía política hacia la servidumbre, hacia el atraso, hacia lo que es Cuba hoy, en los inicios del siglo XXI. ¿Causas? Evidentemente no son materiales. Están en nosotros, en sus pobladores, en sus ciudadanos, en sus líderes, en sus conductores, en sus mentes. Los peores de nosotros, la voz única y sus verdugos voluntarios, le echan la culpa al único enemigo que, por contraste y para su interés político, necesitan a USA y sus seguidores y/o admiradores. A la cultura occidental, siendo ellos uno de sus productos. Perdieron la memoria. Se olvidaron de que somos parte de Occidente, de la cultura occidental. Parece que llegaron de otro planeta, tal vez por ignorancia, por conveniencia. Para conseguir seguidores entre los ingenuos y crédulos, en los débiles, en los menos instruidos.

Les es imposible pensar y considerar que ante la diversidad del contexto económico entre países pobres y ricos, se hace necesario, por lo evidente, conjugar esfuerzos tanto internos como externos para sacar el máximo provecho de la globalización, por ser ésta un hecho palpable e indetenible. Y eso implica prepararse, educarse, buscar y adquirir nuevos conocimientos, precisamente en los países más desarrollados y hacer, en lo posible, menos traumática la adaptación para quienes son afectados y/o se resisten al progreso. ¿Hasta cuando echarle la culpa a otro u otros? ¡Ojo! El socialismo, comunismo es atraso y miseria. ¡Cuidado!

28 febrero 2007

HÁ NO MUNDO DOIS SISTEMAS ECONÔMICOS: o capitalista e o comunista.


Por Rivadávia Rosa

As nações que se denominam comunistas mediante do colapso de suas economias têm recorrido a incipientes medidas capitalistas: Vietnã, Coréia do Norte, China, Rússia e ex-satélites (URSS - depois de sete décadas promovendo a maior barbárie do século passado (1917-1991) e até Cuba, mas sob o rígido controle do Partido-Estado. Tudo sob “liberdade vigiada”.

WLADMIR ILLICH ULIANOV LÊNIN adotou a Nova Política Econômica (NEP) pela necessidade de realizar um “recuo estratégico” e, assim, alcançar melhor o objetivo final do comunismo, cujo caminho acreditava, só os bolcheviques podiam alcançar. Desta forma foi um mero recuo tático, imposto pela realidade, como “concessão à sociedade real”, mas essa assim que ameaçou ao mesmo tempo o poder da ideologia e o de IOSSIF VISSIRIANOVITCH DJUGATCHVILI STALIN (JOSEPH STALIN) tem-se outro resultado bem retratado em Zero e o Infinito (Darkness at Noon - 1940) de ARTHUR KOESTLER (1905-1983) e nos famigerados "processos de Moscou".

Nesse mesmo sentido, assim se manifestou o presidente chinês JIANG ZEMIN, num discurso em homenagem ao 80º aniversário do Partido Comunista chinês, na Grande Ala do Povo na Praça da Paz Celestial em Pequim: “No passado, nosso entendimento dessa questão era muito superficial e simplista”, ... a sociedade humana rumará inevitavelmente ao comunismo..., acrescentando não é possível nem necessário divisar ou descrever em grandes detalhes”, com ou quando a sociedade humana chegara lá. (CRAIG S. SMITH – Trabalhadores do Mundo, invistam – OESP 26/08/2001).

Esse raciocínio segue a linha de pensamento do “profeta” KARL MARX: “se as condições materiais que necessariamente resultarem no desaparecimento do modo capitalista de produção e, com ele, na derrubada da classe dominante capitalista, não tiverem ainda desaparecido no processo histórico, mas, não obstante, isso aconteça antes que a história o exija, então a vitória do proletariado na subversão do domínio da classe capitalista pode ser apenas temporária.” (Deutsche-Bruesseler-Zeitung, 11/11/1847).

No Socialismo/Comunismo o Estado prescreve o que deve ser a sociedade, ocupa o lugar da sociedade civil, confundindo de uma vez só as instâncias executiva, legislativa, judiciária, policial e administrativa, tornando-se um mesmo ator/protagonista, onisciente e onipotente –é o Partido-Estado– o regime totalitário –com partido único, ideologia obrigatória (dogma), controle absoluto da mídia e do ensino (doutrina), monopólio estatal dos meios de produção, circulação e distribuição, o terror e a ameaça/conspiração permanente, restrição/fechamento entrada/saída do país de nacionais e estrangeiros– em resumo o materialismo – convertido em ‘Deus-Estado.

O Capitalismo não deixa de ter suas mazelas, mas quando suas ações afrontam a ordem jurídica são punidas, auto corregidas enquanto que os crimes do comunismo cuja dimensão da barbárie provocada pela ação (des) humana é extremamente maior, além de não o serem, são sistematicamente ocultados e até objeto de apologia, mediante permanente retórica discursiva, propanda, doutrinação e falsificação histórica.

Confira no artigo ¿Traiciona el PCCh a Deng Xiaoping?