Liliana Fasciani M. | Blogger-Escritora

09 junio 2010

Ideales, ideas e ideología (I)

Un ideal es un sueño, una aspiración, una meta, una utopía. Es la expresión imaginaria de algo que se quiere crear o que se pretende modificar. Pero los ideales no se bastan a sí mismos para lograr una construcción o un cambio. Entonces surgen las ideas y, casi simultáneamente, las ideologías, que son la exégesis teórica del ideal que se persigue y contienen la descripción detallada del por qué y del cómo para alcanzar un fin. Sin embargo, tampoco es suficiente, pues no se cambia nada sólo con pensar o con hablar de ello. Es preciso actuar, comportarse físicamente de una determinada manera, asumir decisiones y ejecutarlas mediante acciones concretas que produzcan efectos tangibles.

Propondré un ejemplo para allanar un poco el asunto.

Uno de mis ideales es que en mi ciudad haya más espacios culturales que licorerías. Se me ocurren algunas ideas para hacerlo realidad. A simple vista, no parece que este ideal se inscriba en alguna ideología, pero si se vislumbran el fin último que subyace tras él y los medios que puedo emplear para lograrlo, seguramente termine aflorando cierta tendencia hacia una determinada doctrina filosófica. Así, pues, tengo un ideal, tengo unas ideas y, según sean los medios que utilice para alcanzar ese fin, el ideal encajará en alguna ideología. Pero, hasta ahora, no ha sucedido absolutamente nada. Las licorerías continúan donde están y superan en número a los espacios culturales. Mientras me mantenga en el plano del mero pensamiento, todo permanecerá exactamente igual.

La única manera de cambiar esta situación es actuando en el mundo real, ejecutando esas ideas mediante la aplicación de ciertos métodos y el uso de determinados recursos. Sin embargo, en el transcurso de este proceso, nada puede garantizar el éxito -tampoco el fracaso- de mi objetivo. Para conocer el resultado debo llegar hasta el final. Sólo entonces comprobaré si el ideal ha dejado de serlo porque se convirtió en un hecho, o si sigue siendo un ideal. Y en este último caso, tendré, además, una información adicional al respecto: si eventualmente es factible o si es irrealizable. De esta conclusión dependerá que yo -u otra persona- insista en un nuevo intento.

Continuará...

Estimad@ lect@r: Te invito a aportar tus ideas acerca de este tema. Así contribuirás a transformar este monólogo en una conversación, lo que será mucho más interesante y, sin duda, más enriquecedor.

1 comentario :

  1. Anónimo1:31 a.m.

    Creo que debes informarte más, ya no existen las ideologías por predominar la neoliberal, además las ideologías a diferencia de los ideales, son para manipular masas por un fin político. Ya tampoco soy muy entendido, pero no creo que sea como tú lo explicas. Saludos

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